jueves, 9 de agosto de 2012

En la calle

                                         Rodaje de "Rota" (Daniel León lacave 2011)

   Cuando rodábamos "Aniversario de nada" (David Delgado- 2008), solicitamos un permiso municipal para poder montar un andamio en el exterior de un edificio para poder rodar "desde fuera" una secuencia en una habitación.
   Nunca nos contestaron, y el director suprimió la escena.
   Si en el plan de rodaje la secuencia estaba prevista para un lunes, pues el martes aparecieron dos policías con el permiso concedido...

   Al año siguiente, cuando íbamos a rodar "Los Pechos de Paula" (2009- Daniel León Lacave), solicitamos un permiso en el ayuntamiento para rodar en la plaza de Santo Domingo de Vegueta.
   Me dijeron que sí, pero que tenía que pagar no sé cuanto, además de contratar un seguro por si rompíamos algo, y lo mejor de todo, la perla, que sí, nos daban permiso pero "si al Ayuntamiento se le antojaba ese día planificar algún acto oficial en esa plaza, el permiso quedaba anulado".

   ¿Se imaginan?
   Equipos alquilados, personal citado, planning de rodaje, catering comprado... pero nos podían anular el permiso...

   Así que, desde entonces, he optado por no pedir permiso por rodar en las calles públicas. Voy y ruedo y ya está, que para eso son calles públicas.
   Vale, entiendo que si vas a cortar las calles o meter maquinaria tipo grúa o traveling, necesites un permiso, pero ¿para ir con una cámara, un trípode y una pértiga sin molestar a nadie?

   Esas calles son nuestras, las hemos pagado, y no estamos ocasionando ningún perjuicio a nadie. ¿Un turista puede sacar su handycam y grabar en Las Canteras, pero nosotros tenemos que pedir permiso? ¿Cuál es la diferencia? ¿Que llevamos una pértiga y un trípode?

Hay anécdotas para parar un carro. Rodando en Las Canteras "En el lago azul" dos policías municipales en bici se nos acercaron para pedirnos el permiso.
   Le dije que no teníamos, pero que yo era amigo del concejal de distrito, una mentira podrida claro, y entonces los tipos se fueron rogándonos que termináramos pronto.

                          Rodaje de "En el lago azul" (Daniel León Lacave 2010)

   Y en el metro de Madrid, cuando rodábamos "Ángeles", un segurita tipo Robocop nos echó del andén como agua sucia, pero nos libramos de la multa de 6.000 eurazos que nos podían haber petado.
   Tuvimos que trasladar un asesinato en la vía del tren a un puente de la M30. (viva el cine leve).

                              Rodaje de "Ángeles" (Daniel León Lacave 2012)

   Y no crean que nada de esto es nuevo.
   Al propio Alfred Hitchcock le negaron el permiso para rodar en las Naciones Unidas aquella secuencia de "Con la muerte en los talones", así que camufló una cámara en un coche y filmó en secreto a Cary Grant subiendo las escaleras del edificio de la ONU.

   Y la que más me gusta:
   Kubric rodaba en las calles de Nueva York su "El beso del asesino" sin permiso y con un equipo técnico no sindicado, cuando de pronto se vio rodeado por seis policías exigiéndole el permiso.
   Kubric sacó la cartera y le dio 20 dólares a cada uno de los policías y éstos se esfumaron en la nada.
   Kubric cobraba el paro por aquel entonces...

   Pronto ya no tendremos ni 20 dólares, y tendremos que hacernos amigos del concejal del distrito, pero esta vez de verdad...