martes, 21 de febrero de 2017

La unión del sector audiovisual canario...

   

   Allá a donde voy, presentaciones, estrenos, entrevistas, charlas y coloquios, siempre siempre hay alguien que reclama la unidad del sector audiovisual de Canarias.

   Es cierto, como dice mi amigo Lamberto Guerra, que siempre terminamos igual, quejándonos y lamiéndonos las heridas por la falta de apoyo y las piedras del camino, pero que nunca sacamos nada en claro de lo que debemos hacer para mejorar la situación.

Es entonces, en ese instante de quejas y lamentos, cuando surge el comentario de: "Pues únanse, dejen sus rencillas a un lado y luchen juntos por el sector".

Y como dice mi amigo Iván López, yo ya he dejado también de creer en florecitas mágicas y pajaritos preñados.

¿Cómo vamos a unirnos en un objetivo si no tenemos, no ya la misma idea de cual es el camino para alcanzar un fin común, sino que ni siquiera tenemos el mismo objetivo?

   Yo creo que deberíamos hacer presión para que la TV Canaria compre y programe por ley cine canario en horario prime time. Creo en imponer una cuota de pantalla en las salas de cine para las obras canarias.
Políticas proteccionistas que ya han funcionado en otros lugares.
Así mismo creo, tal y como dijo Vasni Ramos el otro día en la presentación del Catálogo, que deberían simplificarnos las cosas en la medida de lo posible. Como dijo Vasni, haces un largometraje y luego resulta que no lo puedes vender a televisiones o cines si no está "legalizada" por el ICAA, teniendo que enfrentarte a la exigencia de seguros sociales, contratos, pagos autónomos etc etc, cosa que da la espalda a la realidad del cine canario, ya que no existe una industria real en nuestro archipiélago como para que eso sea así.
Y no me malinterpreten. Yo soy el primero que defiende la legalidad de contratos y altas, pero repito que eso es no mirar la realidad tal y como es.
Imaginen que no se pudiera mostrar "la Salida de Los Obreros de La Fábrica" porque los Lumiere no le dieron de alta a nadie porque ni siquiera existía una industria legal del cine. (Es un ejemplo exagerado, pero vamos, para que se entienda).

   Por eso creo que toda la subvención pública en este sentido debería destinarse a estos conceptos, y no a la fase de producción.

Otras voces parecen hablar de otra cosa. No ven tan necesaria esa industria, y ven en el cine canario simplemente un carácter cultural que debe ser protegido. No les importan los seguros sociales, ni pagar o no pagar a sus colaboradores, Piensan que el dinero público debe emplearse en formación (¿formar cineastas que no van a ser absorbidos por una industria inexistente?), y también en darles becas de estudios a ellos para que puedan vivir de ese dinero público mientras levantan un proyecto.
Están bien como están. Hacen sus cortometrajes, los llevan a festivales, festivales hechos a su imagen y semejanza pensados para su lucimiento personal, se hacen un nombre y se dedican a dar cursos de cine pagados por las administraciones públicas. ¿para que querrían una industria?

Luego hay quien defiende volver al sistema anterior. A la subvención directa pura y dura a producción. Hacen sus cortos vistosos y espectaculares con el dinero público, no pueden pagar a casi nadie de sus colaboradores mas que de forma simbólica, y se lucen con el caro acabado de sus cortometrajes. 
Buscan destacar con el dinero público para marcharse fuera, a donde sí que haya industria,  y hacer su carrera personal.

También hay quien dice que lo que hay que hacer es un cine de mierda comercial, porque es ahí donde está el dinero. Hay que dejarse de creer que todos somos Kierostami o Malik, y hacer películas con un presupuesto barato para la industria, unos 400.000 euros por película, y venderlas por el mundo, a teles por cable y cosas así.
   Según estos, lo que quiere un tipo que pone dinero para una película es recuperar su inversión y ganar mas. Así que si viene un tio a darte 400.000 euros y te pregunta de que va tu película, lo que tienes que hacer es decirle: "pues mira, cuatro adolescentes van a pasar un fin de semana a una cabaña abandonada, y claro, no hay cobertura, y hay una rubia tetona, un friki con gafas, la morena modosita y el quarterback del equipo, y entonces empiezan a morir uno a uno y..."

Espero que entiendan que hay gente que no queremos hacer cine así, y que por decirlo públicamente no somos unos mentirosos.. ni merecemos que se nos insulte así.

Luego piensen en las empresas audiovisuales legalmente constituidas que pagan sus responsabilidades fiscales, y enfrente pongan a los que reclaman que podamos hacer películas sin cumplir con los requisitos anteriormente mencionados porque nosotros no podemos cumplirlos, y ellos sí...

Bueno...

Habrá mas tendencias dentro del espectro del cine canario, pero tampoco tengo espacio para todo en este blog.

Vale, pues ahora metan a todos estos grupos en una coctelera y traten de sacar un criterio unificado con el que ir a hacer grupo de presión ante los políticos.
¿Se acuerdan de aquella escena de Lawrence de Arabia en la que la asamblea árabe era un caos, porque las distintas tribus tenían posturas irreconciliables?




Pues eso... pan con queso...
    




lunes, 20 de febrero de 2017

Catálogo Canarias en Corto 2017. Entre el cielo y el suelo.

   
   La Laguna me pone triste. Lo admito.
Pero había que ir a la presentación del Catálogo Canarias en Corto 2017. Si durante años fui crítico con la gestión del mismo porque cerraba sus puertas a cineastas independientes, ahora que tengo que alabarlo por esa especie de perestroika cultural que representa la apertura de estas dos últimas ediciones, pues no podía inhibir mi presencia en el acto.

En Gran Canaria dio pena. La calidad de la proyección y los escasos espectadores que vinieron a vernos.
 Los que se quedaron al debate , excepto uno, no arrancaron ni una pregunta. Los seis realizadores allí subidos a aquel escenario casi parecíamos una muestra del "Freaks" de Browning. Casi esperé que nos tiraran manises como a los monos del zoo. Les juro que los hubiera cogido con la boca, así, sin manos...

Pero bueno. Yo ya sabía que al día siguiente en Los Aguere de La Laguna la cosa iba a ser diferente. Y no solo por la calidad de proyección del Aguere, sino porque tradicionalmente nuestros compis de la isla de enfrente parecen tener mas interés que nosotros por el Cine Canario...

Y así fue. Las casi 300 butacas de la sala 3 se petaron, y, al contrario que en Guiniguada el día anterior, nosotros no nos sentamos arriba en un escenario de teatro, sino abajo ante un anfiteatro escalonado, y podíamos ver las caras del público asistente, y no como en Las Palmas, donde las luces directas nos cegaban completamente.

¿Los cortos?
Un gran nivel, la verdad.

NÁUFRAGOS





Iván López con sus "Náufragos", un técnicamente curradísimo trabajo me pareció de lo mejor. La fragilidad de los dos ancianos que naufragan en su propio entorno se revela como un drama social frente al abandono, a la ley de Dependencia y, a mis ojos rojos, toda una metafórica crítica al sistema que abandona a nuestros mayores, enfermos o no,  a su suerte después de haber trabajado media vida.
Quizás no fuera esta la intención del mensaje que su guionista quería emitir, no lo sé, pero a mi fue lo que me transmitió.
La puesta en escena es exquisita y la realización inmejorable. Mis felicitaciones, Iván.

REDEMPTION




Mas existencialista, pero igualmente impecable en su acabado, es "Redemption", la propuesta de Vasni Ramos.
Una de súper héroes sin serlo, que funciona a la perfección gracias a unos efectos especiales casi imperceptibles, sutiles y sin estridencias, y (esto es lo que realmente contribuye al éxito del film) siempre al servicio de la historia y nunca al revés.
No es una trama como excusa para mostrar efectos especiales espectaculares. Al contrario. Aquí lo que importa es el personaje y su conflicto existencial, y los efectos que nos cuentan que se trata de un súper héroe son los mínimos, los justos y los necesarios.

CORPORATION EARTH 




En "Corporation Earth", la cinta de ciencia ficción de David Xarach, pasa justo lo contrario. La trama futurista de viajes en el tiempo y guerras entre los hombres y las máquinas se presenta como una excusa argumental para el artefacto basado en los efectos especiales.
Aunque al tratarse de un corto creado a partir de secuencias pertenecientes a un guión de largometraje, no podemos saber si esa lucha del humano rebelde contra la corporación mundial esclavista tendría mas importancia y relevancia en el guión original, lo cierto es que en el corto ese concepto queda diluido.
   Hay un mérito importante en este trabajo, y radica en la intención de amenizar, de hacer un producto de puro entretenimiento, alejándose de la boina, la palestina y las gafas de pasta. La realización de Xarach es correcta. 
   El problema radica en las interpretaciones, que lastran la propuesta, para nada creíbles y siempre forzadas por parte de los actores, exceptuando quizás el trabajo de la actriz Tatsiana Bole, que salva la papeleta dignamente.

EL VIAJE DEL LIBRO




Al margen de las anteriores propuestas, puramente narrativas, el corto "El Viaje del Libro" de Dani Millán se presenta como el único documental de la selección.
Me van a permitir que declare mi debilidad por este trabajo, ya que para mi, cualquier obra que denuncie la injusticia social de los pueblos oprimidos ya me ha ganado de antemano.
Aunque en esta ocasión no es necesaria la premeditación, ya que este pequeño poema documental que aborda la amistad entre el realizador y Musa Keita, un ciudadano de Gambia, cuenta con una plasticidad y unas poderosas imágenes que se te quedan en la retina emocional inevitablemente.

DESAYUNO CON PASTILLAS




Y digo que el trabajo de Millán es el único documental de la bobina porque, a pesar de lo que algunos han afirmado, desde mi punto de vista, "Desayuno con pastillas", el magnífico cortometraje de José Víctor Fuentes, no puede calificarse dentro del género documental.
De hecho, creo que no puede calificarse dentro de ningún género concreto, ya que navega sobre la difuminada línea que separa la ficción de la realidad, la comedia de lo costumbrista...
   Lo que sí que es incontestable es que esta pequeña pieza en la que dos personas mayores, en este caso los padres del realizador, se sientan ante una mesa en un plano fijo y continuo mientras intentan clasificar las medicinas que han de tomar cada día, consiguió arrancar las sonrisas (y también las risas) entrañables del público.
   Los actores se interpretan a si mismos, y recalco lo de que "se interpretan", porque ambos son muy conscientes de la presencia de la cámara grabándoles, con lo que el realizador consigue rizar el rizo: una tierna auto parodia realmente emotiva, que emociona y divierte por igual.
Si no se te mueve el corazón viendo esta pieza, es que no tienes corazón.

POPOFF




Y es que la comedia es algo muy difícil. No hablo de la comedia gruesa o el humor absurdo. Hablo de una comedia inteligente y emotiva, Y es en ese terreno donde "Popoff", la propuesta de Domingo de Luís se mueve cómodamente.
   Estamos quizás ante el trabajo mas fresco y orgánico del Catálogo.
Un hermoso y divertido guiño al neorrealismo italiano acerca de un señor mayor que quiere aparecer en una película en la que le exigen saber montar en bicicleta, habilidad de la que a priori carece.
   El giro casi imperceptible que va desde el inicio aparentemente documental hasta el planteamiento puramente ficcionado es uno de los grandes aciertos de la cinta.

AMANECER




Luego me quedaría hablar de "Amanecer", mi propio cortometraje, pero me lo voy a ahorrar.
Solo decir que después de verlo en pantalla grande, creo que debería compartir la autoría del mismo con Jonay Armas, responsable de la banda sonora musical, ya que sus piezas musicales dan al cortometraje un matiz y un significado que varía de mi idea inicial al escribir el guión.
La fotografía de Pablo García, y las interpretaciones de Cristina Piñero y Borja Texeira hacen el resto.

Y hasta aquí mi opinión (que no crítica) sobre los cortometrajes que forman el Catálogo de Canrias en Corto 2017.

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Después se encendieron las luces en el Aguere y comenzó el debate... de dos horas y pico. Nada que ver con el de Las Palmas el día anterior.
Se nos fue un poco de las manos, en una extraña mezcla de ida de pelota y ombliguismo políticamente correcto.
Lamento profundamente que apenas hubiera preguntas sobre los cortometrajes, y que el egocentrismo se adueñara tanto de nosotros como del público.



Es cierto que las preguntas de Jairo López, el moderador del debate te reconducían hacia ese terreno , pero el problema es que nos olvidamos de que los protagonistas no éramos nosotros los realizadores, ni ningún iluminatti en posesión de la verdad absoluta que había entre el público, sino los siete cortometrajes como valor por si mismos.
Fíjense que a pesar de todo, la única pregunta que nos hicieron en Las Palmas fue mas interesante que todo lo que hablamos en La Laguna. De hecho, en la sala del Aguere hubo poco de preguntar y mucho de auto discurso.
Quizás en el debate del año que viene la cosa cambie, aunque a lo mejor ya estamos muertos para entonces.

Pero bueno. Me queda felicitar a Natacha Mora por su gran labor en Canarias en Corto.
También a Digital 104, la empresa distribuidora del catálogo por el buen trabajo de distribución que realizaron con la anterior bobina. 
Al César lo que es del César, aunque el César me caiga como el puto culo. 

Ahora, a estos siete trabajos que inician su andadura en festivales por todo el mundo, les deseo toda la suerte del mundo. Creo que el nivel es bastante bueno y espero que dejemos el pabellón del cine canario bien alto para la siguiente generación de cineastas que ya van empujando y buscando su espacio.











miércoles, 1 de febrero de 2017

Audrey Munson. El primer desnudo.

Audrey Munson 
   
   Hoy en día que una actriz se desnude ante la cámara no significa apenas nada. 
Y digo hoy en día, porque hace tan solo un par de décadas, a pesar de todo lo que hemos visto, aún escandalizaba el cuerpo sin ropa de una mujer en la pantalla.

   Durante años se mantuvo como dato histórico que el primer desnudo cinematográfico (mas allá de las cintas pornográficas de la época muda) de una película comercial correspondía a Hedy Lamarr, en "Éxtasis" una cinta checoslovaca de 1933, en la que la futura estrella hollywoodiense se bañaba en un lago como dios la trajo al mundo y, mas de cincuenta años antes que Meg Ryan, fingía un orgasmo ante la cámara.


Cartel promocional de "Éxtasis" (1933)


   Pero lo cierto es que Hedy no fue la primera en mostrar sus encantos a 24 fotogramas (o los 18 de la época muda) por segundo. ¿Les suena de algo Audrey Munson?... ¿Audrey quién?... Munson, Audrey Munson... Ni idea, la verdad. 

¿No? 
Pues les aseguro que es imposible pasear por Nueva York y no cruzarte con ella en forma de estatua, ya que sirvió de modelo para la mayoría de los escultores de las primeras décadas del siglo XX en la metrópoli neoyorquina para sus obras, y que aún pueden admirarse en las calles y edificios de la ciudad.


Estatua con Audrey Munson como modelo en Nueva York


   La historia de Audrey Munson lo tiene todo, por lo que no entiendo cómo es que aún no se ha hecho un biopic sobre ella.
   Audrey nació en Nueva York en 1891. Hija de un hogar roto tras el divorcio de sus padres, cuentan que una adivina callejera le vaticinó fama y una vida intensa, pero también un final trágico y en soledad. Esto, naturalmente, forma parte de la leyenda y es imposible de comprobar, pero anda que no sería una buena escena de inicio para ese biopic.

   Cuando tenía 15 añitos fue "descubierta" por su belleza, paseando por la calle, por un fotógrafo profesional que la introdujo como modelo de fotografía, pintura y escultura.
Eso pronto la llevó al mundo del cine, debutando en el medio con la película "Inspiration" (1915) en la que interpretaba a una modelo de un escultor, y se mostraba, por primera vez en la historia del cine, completamente desnuda ante la cámara.


"Inspiration" (1915)


   "Inspiration" fue un escándalo, ciertamente, pero los censores de la época, mas razonables que los puritanos que décadas después asolaron Hollywood con su código Hays, no encontraron nada obsceno en aquella joven que posaba desnuda para un artista. 
"Tendríamos que prohibir entonces la Venus de Milo, y el David de Miguel Ángel" declararon.

A "Inspiration" (1915)  siguieron "Purity" (1916) , "Girl O´Dreams" (1917) y "Heedless Moths" (1921), cintas todas ellas en las que Munson se mostraba desnuda completamente ante la cámara, y que pronto se convertían en éxitos de taquilla, ya que el público masculino acudía en masa a los cines a ver a la que pronto empezó a ser llamada la Venus de América.

Pero, tal y como le había vaticinado la adivina durante su infancia, la tragedia la esperaba tras las luces de neón.
   En 1919, tras sus tres primeras películas, Munson regresó a Nueva York y se alojó junto a su madre como inquilinas en la casa del respetado Doctor Walter Wilkins
Imagínense. Para el tal Wilkins era como si hoy en día tuvieras viviendo en tu casa a Scarlett Johansson o a Angelina Jolie.

Así que el respetado Doctor se enamoró perdidamente de nuestra Audrey y no se le ocurrió otra cosa que deshacerse de su esposa asesinándola para poder iniciar una nueva vida con la Venus de América.

   No se sabe a ciencia cierta el grado de implicación de la actriz en el asesinato, pero lo cierto es que Wilkins acabó en la silla eléctrica y Munson huyó a Canadá, donde la policía la interrogó con respecto al crimen.

La actriz quedó libre de cargos, pero ya todo había cambiado. Hizo, sí, una película mas, pero ya la sociedad americana la había condenado como femme fatale, rompehogares y cómplice de un crimen.

Desapareció de las pantallas para siempre, y, tras un intento de suicidio en 1922, cayó en picado, hasta que, en 1931, un juez decretó su internamiento en un manicomio.

Y ya está. Se acabó todo para ella. ¿Saben cuando murió nuestra Venus? En 1996, a los 105 años de edad, en el mismo manicomio donde la habían internado sesenta y cinco años antes.

No le quedó nada. Sus películas, como tantas y tantas de esa época muda, se han perdido para siempre, excepto una copia en mal estado de "Purity"(1916) encontrada hace poco en un almacén en Francia. 


"Purity" (1916)

   Ni siquiera le queda el mito, arrebatado injustamente para la historia por Hedy Lamarr, y el anonimato en las esculturas que adornan la ciudad de Nueva York.

¿Que triste no?
Nadie hablará de nosotras cuando estemos muertas. Si al menos le hicieran una película...





lunes, 16 de enero de 2017

El Cine Leve ha muerto. Larga vida al Cine Leve.

   
   Cuando allá por el 2010 un par de cineastas nos embarcamos en aquel "invento" del cine leve, todo el mundo dijo que no duraríamos ni tres telediarios. 
   Y no hablaban del "cine leve", ya que ésta y otras formas parecidas de hacer cine, llámalo leve, de guerrilla, cine pobre, indigente o como quieras, ha existido desde siempre. 
No.
 Se referían a nosotros. A los "leves".

   Aquello de hacer películas sin presupuesto, desde una filosofía alejada de nada que oliera ni de lejos a lo industrial, en aquellos días en los que, a pesar de la crisis,  aún las subvenciones del Gobierno de Canarias todavía concedían a éste y a áquel aquellas regalías de doce, catorce o quincemil eurazos les sonaba a los que aún soñaban en 35mm a pasteleo patético de los que soñábamos en miniDV.

   Pero la crisis nos fue igualando a todos.
Les costó dejar caer del Catálogo al 35mm, pero el digital era imparable. 
Con ese primer paso ya se quedaron fuera muchos de los que, a pesar de contar con subvención, no fueron capaces de hacer algo digno con aquel dinero, viéndose superados por producciones independientes, pero que aún precisaban de venir avaladas por una productora legalmente constituida con doce meses de antigüedad etc etc.

   Y yo lo decía.
Si tengo que pagar doce seguros sociales de 400 euros al mes para intentar optar a una subvención de diezmil euros, que a lo mejor luego van y me la rechazan y me quedo sin rodar, pues casi que cojo esos 4.800 euros (400 x 12) y me ruedo un corto con ellos. O doce cortos de 400 euros cada uno, que también podría ser...

Y me cansé de esgrimir este argumento a todo aquel que quiso oirlo, que no fueron muchos , la verdad.
   Pero entonces la crisis arreció, y las ayudas desaparecieron.
Y entonces el catálogo miró a un lado y al otro, y casi que sólo nos vio a nosotros
   Las productoras habían puesto los pies en "polvorones" horrorizados ante la idea de poner ellos su propio dinero para producir un corto, así que solo quedábamos los "leves", los "locos", los "patéticos pastelosos".

   Y no les quedó otra que abrir el Catálogo a los independientes absolutos, a los que ni siquiera teníamos donde caernos muertos.

   Y entramos allí con nuestros cortitos indigentes hechos con 200 o 300 euros, que en nada podrían haber competido en otros tiempos  contra las "superproducciones" (dicho con ironía of course) subvencionadas.

   Pero empezaron a caer las selecciones internacionales. Francia, Estados Unidos, Colombia, Mexico, Turquía... Lugares de un mundo que nada sabe, ni tiene porqué saber,  de levedades ni subvenciones canarias.

   Supongo que ya están los trolls y los haters pensando que tampoco "te enrales Danié...", que no hay nada de Cannes, ni Venecia, ni Los Goya... 
Y es cierto, pero tampoco hubo nada de Cannes, ni Venecia , ni Los Goya cuando el Catálogo era en 35mm y subvencionado...

   En una ocasión, Josep Vilageliu, padre fundador del movimiento leve dijo que, con los años,  yo me había quedado solo en la militancia del cine leve...
Pudiera ser, aunque en su penúltimo trabajo, la fórmula "un leve cortometraje" aparece en el cartel promocional.
Lo digo porque da igual la etiqueta. En el último catálogo la levedad rezumaba por todos los planos de todos los cortos aunque ninguno, excepto el mío estuviera etiquetado así.

   Pero ahora me enteré de que han vuelto a convocarse las ayudas a producción del sector audiovisual canario.
    Leí las bases y es básicamente volver al modelo anterior. A la subvención directa a producción a pesar de haber quedado claro que el problema radica en la exhibición y la distribución, no en la producción.

   Así que ya estoy viendo todos aquellos realizadores y productoras que no han tirado un plano en cinco años porque no movían el dedo para darle al rec si no era con dinero del contribuyente, frotándose las manos. 
   A todos esos osos saliendo de cinco años de hibernación y preparándose para hacer sus cortos con docemil euracos del Estado para poder destacar en su carrera personal y cruzar el charco, dejándonos atrás a los patéticos pastelosos que seguiremos haciendo cine leve para nuestros escasos espectadores.

   Por si lo están pensando los haters anónimos, que sepan que pienso presentarme a las ayudas, y en el mas que remoto caso de que me la concedan, seguría pensando exactamente igual que siempre. Que el camino es otro, que hay que invertir en exhibición, en cuota de pantalla, en televisión y cines, y no en la fase de producción.

   Así que aquí estamos, conscientes de que dentro de poco ya no nos necesitarán, pero pensando en resistir, en tocar el violín en el Titanic mientras el barco se hunde.

 Bueno. Habrá una cosa interesante. Que este blog tendrá mas actividad seguro... y con ello mas haters...


martes, 6 de diciembre de 2016

¡Que no! ¡Que Bertolucci no ha confesado ninguna violación!

   En las últimas semanas no paro de encontrarme en las redes sociales con titulares acerca de María Schneider, Marlon Brando y Bertolucci con respecto a la famosa escena de la mantequilla en "El último tango en París".

   Titulares como "Bertolucci confiesa una violación", o "En El último Tango en París hubo una violación real".



   La gente ha ido compartiendo alegremente estos enlaces en facebook y cuando accedes a los comentarios que siguen al link te das cuenta que muy poca gente ha entrado en los artículos a leer lo que dice realmente.

Porque lo cierto es que ni Bertolucci ha confesado ninguna violación, ni hubo en esa película ninguna violación real.

   En una vieja entrevista Bertolucci admite que entre él y Brando idearon esa escena fuera de guión y decidieron no avisar a la actriz María Schneider de que iban a rodarla. 
   Según Bertolucci no puso a Schneider sobre aviso ni le consultó nada, porque quería filmar la reacción natural de la actriz ante la amenaza de la sodomización.

Bien. Esto y no otra cosa es lo que "ha confesado" Bertolucci, y lo hizo hace ya tres años. No lo acaba de decir ahora.

Nadie ha "confesado una violación".
Incluso la propia Schneider en una entrevista cuenta exactamente la misa historia.

«Las escenas no fueron reales, pero me sentí un poco violada», confesaba en una entrevista en 2007. «Debería haber llamado a mi abogado o a mi agente, porque no se puede obligar a un actor a hacer algo que no está especificado en el guion. Pero por entonces yo era joven y no lo sabía».



   Pero da igual. Vamos a decir que se confesó una violación, vamos a decir que hubo una violación real, y vamos a comentar en Facebook (que mas da, si es gratis) insultos e improperios y acusar de un delito a Brando y Bertolucci.

   Pero que quede claro, por favor. Lo que hicieron en esta escena, el hecho de no avisar a la actriz ni pedirle su consentimiento me parece un acto despreciable y deleznable, de una falta de ética profesional y moral absoluta.
  Cierto que en muchas ocasiones se improvisa en el cine, y cierto que muchos directores le ocultan a sus actores algunas cosas que se van a hacer.
Wyler en Ben Hur le ocultó a Heston que su escena con Boyd tenía connotaciones homosexuales. Lo habló con Boyd pero nunca con Heston.


   O por ejemplo Scorsese no avisó nunca a Sorvino que había cambiado el guión de una escena concreta en "Uno de los nuestros" mientras que sí se lo dijo al actor que le daba la réplica, todo para conseguir un determinado resultado interpretativo.

   Cuando Sharon Stone visionó por primera vez la escena "sin bragas" del "Instinto básico" de Verhoeven, montó en cólera y exigió al director holandés que cortara esa secuencia.

Pero lo grave del Tango de Bertolucci va de otra cosa. 
Y es que María Schneider apenas tenía 19 añitos y se medía en la escena con una leyenda como era Brando. Y el caracter de la escena era realmente humillante y desagradable.
De hecho, la actriz quedó marcada psicológicamente para siempre después de aquella escena, y ya siempre odió a Bertolucci y Brando por lo que le hicieron.
Durante años tuvo que aguantar risitas y burlas cuando comía en un restaurante y los camareros le traían mantequilla sin haberla pedido.

Pero la humillación y el maltrato psicológico que sufrió, aunque totalmente criticable y rechazable a nivel ético, no constituyó un delito en absoluto.
Y flaco favor le hacemos si recurrimos a la mentira, la exageración y la tergiversación en vez de centrarnos en lo injusto y despreciable de la experiencia por la que le hicieron pasar.

Claro que parece dar igual. Primero tienes que leer en los hilos "Sí que hubo violación real" por parte de los que ni siquiera se han leído el link que comentan, y luego, cuando les instas a hacerlo, el argumento cambia: "hay muchas clases de violación, no solo la penetración".

Claro que sí. Pues especifiquenlo así. Maltrato psicológico y todo lo que criticable del mundo, pero no violación. O sea, que nadie accedió sexualmente al ano, vagina o boca de la actriz contra su voluntad, que es la definición jurídica y penal de la violación.
   Porque si cada uno tenemos nuestra propia idea de lo que es una violación ¿para que tener un código penal?...hala... ancha es Castilla... 

   A ver si tenemos un poco de criterio. No todo vale para defender nuestros puntos de vista, y, desgraciadamente, hay muchísimas verdades en esta mierda de mundo para eso, sin tener que recurrir a la mentira.


lunes, 21 de noviembre de 2016

Entrevista para "Canarias de Película"

video

   
   Aquí les dejo la entrevista que José Vidal me hizo para el programa "Canarias de Película". Espero que les guste.

   (Perdón si el video no tiene muchas calidad. Para verlo con mejor resolución les redirijo a https://www.youtube.com/watch?v=dPVK1sxRpZ8&feature=youtu.behttps://www.youtube.com/watch?v=dPVK1sxRpZ8&feature=youtu.be )

lunes, 17 de octubre de 2016

Los tres días de Hendaia

    
   Hendaia, para el que no lo conozca, es un pequeño pueblo del País Vasco Francés en la misma frontera con Euskadi.
   Además de vivir del turismo durante el verano gracias a una hermosa y extensa playa, pues esta pequeña localidad de apenas 15.000 habitantes disfruta en Octubre de un magnífico Festival Internacional de Cine que logra reunir durante tres días a una treintena de cortometrajes procedentes de todos los puntos del planeta.

En la playa de Hendaia, flanqueada por las dos rocas gemelas.


   Y allí fuímos tres canarios, mi amigo Lamberto Guerra, yo e Íñigo Franco , dos canariones y un burgalés de corazón lanzaroteño, con nuestras tres humildes obras de cine leve bajo el brazo. Un cine leve que a fuerza de resistir por necesidad ha perseverado por convicción.

Íñigo Franco, Ángela Mejías, Lamberto Guerra y Philppe Herbet


   Lo primero que aprecias al llegar allí, aparte de que en vez del "cumpleaños feliz" cantan el "Zorionak" (... zorionak,  zorionak... la la la la... dios sácamela de la cabeza), es el calor humano sobre el que está basada toda la filosofía del Festival.

   Allí almorzábamos, cenábamos, íbamos y veníamos todos juntos, sin clases ni elitismos. Daba igual que fueras realizador de la sección internacional, miembro del jurado, voluntario, directora del festival, runner o que fueras de allí mismo de Hendaia o vinieras de la China. Todos juntos a todo, a las exposiciones, las proyecciones, los cócteles, las charlas etc etc. 

Lamberto Guerra y Margarita Saad, miembro del jurado


   Nada de eso a lo que estamos acostumbrados en otros festivales en los que, a los que son de la ciudad donde se celebra, no les dan ni siquiera vales de comida para que puedan relacionarse con los que vienen de fuera. Nada, que se vayan a comer a sus casas que para eso son de aquí ¿no?...

   Y todo gracias al empuje y la fuerza de la directora del festival Ángela Mejías.
Ángela es una extremeña de nacimiento y de corazón internacional cuya mera persencia en la gala de inaguración bastó para que el público se pusiera en pie para ovacionarla.

Ángela Mejías , directora del festival


   A mi, Ángela, con sus 1,55 de estatura, me lleva a pensar inevitablemente en un David que vence a un Goliath pero sin necesidad de piedras ni de hondas, sino con la fuerza de la palabra.
   De hecho, durante la inaguración del festival, mientras el Alcalde de Hendaia soltaba su discurso en francés sobre el escenario, Ángela se apoderó del micro para soltar en un español materno: "El alcalde acaba de decir algo que no me ha gustado nada" para continuar con una bronca en francés de la que apenas entendí muy poco, pero que ni falta que me hacía porque la caña que le estaba dando era evidente en el rostro del alcalde.

¿Cómo no enamorarte de alguien así? De una directora de un festival internacional que va dándote abrazos cada vez que se cruza contigo, que se acerca para preguntarte si todo está bien y si necesitas algo cada dos por tres... (igualito que los directores de otros festivales internacionales, oye)...

   Las proyecciones tenían lugar en el Cinéma Les Variétés, una edificio de casi un siglo de antigüedad que te recuerda inevitablemente al film Cinema Paradiso, y que, según me contó un comerciante donostiarra de la zona al que le compré un paraguas, es un cine que sobrevivió en los años 70 gracias a los españoles que cruzaban la frontera para ver películas eróticas, prohibidas en nuestro país.

-¿Pero ese cine sigue abierto? Si la última vez que yo fuí fue en el 72 a ver "El último tango en París"...-

Cinéma Les Variétés , Hendaia


   El nivel de calidad de los cortos era altísimo. Films franceces, serbios, hindús, rusos, estadounidenses, de Colombia, Mexico, España y nosotros tres con nuestros cortitos leves en representación de las Islas Canarias.

   Nuestros cortos, "Nadie" (allí la tradujeron por "Personne"), "Nice Song" y "En el Banco" gustaron a muchos, y no gustaron a otros, como es lógico. Pero lo cierto es que el hecho de que tu cortito leve, realizado desde la carencia y casi la indigencia cultural, pase el corte de una selección de treinta títulos de entre mas de 800 pues es ya un premio en si mismo.
  Y hablando de premios, pues no,  no nos trajimos ninguno de los premios para Canarias, pero es que repito que aquello no iba de premios sino de calor humano, de ver mucho y muy variado cine, de comer y beber hasta no poder mas (Dios mio), y sobre todo, de conocer gente interesante.

Allí había de todo.
Philipe Herbert, fotógrafo belga que inaguró una magnífica exposición de fotografías donde alternaba retratos femeninos con naturalezas muertas, todo de una belleza a veces expresionista y otras veces impresionista, pero siempre impresionante.

Philippe Herbet


   Tupac Pinilla, documentalista cubano que presentó fuera de concurso "Otra pelea cubana contra los demonios y el mar" un espléndido documental sobre un pequeño pueblo cubano de pescadores azotado por los ciclones y por la desaparición de la tradición pesquera entre los jóvenes del pueblo.
Un documental altamente recomendable que espero que algún día pueda verse en nuestras tierras... (seguiremos esperando...)

A la izquierda Edouard Manet, presidente de honor del Hendaia Film Festival y a la derecha Tupac Pinilla


Viktoria Videnina, realizadora y productora franco-ucraniana, directora de "Madres libres" un socialmente comprometido cortometraje sobre la triste Ley del Aborto de nuestro Gallardón. Todo un huracán la muchacha.

Cécile Ragot, realizadora francesa afincada en Nueva York que presentó "Not pizza order" un pequeño, casi mínimo pero muy potente cortometraje sobre la violencia de género. No se puede contar mas ni ser mas profundo en apenas dos minutos.

De Izqu. a Derch: Un servidor , Cécile Ragot, Viktoria Videnina y Lamberto Guerra


Edouard Manet, nieto del pintor del mismo nombre, y presidente de honor del Festival, quien cada vez que se cruzaba conmigo me decía cariñosamente: "Aquí está el hombre que amaba a Sylvia Sidney", a raíz de una apasionante conversación que habíamos tenido durante uno de los copiosos almuerzos.

Nani Matos, realizador gallego de "Lurna" un contundente cortometraje de ficción sobre el drama humano de la inmigración, que justamente recibió el premio a la mejor interpretación femenina para la actriz Diaryatou Daffen el papel de una inmigrante ilegal obligada a prostituirse en España por las mafias del Este.

Nani Matos, feliz con su merecido premio


   Axier Salazar, director y guionista vasco que arrasó en los premios de la sección vasca con su "Dantzariak", cortometraje que gira en torno al la reconciliación entre víctimas y terroristas. Una persona con la que no pude parar de reirme. Energía incontenible y buen humor sin límite. Un crack.

Lamberto Guerra, Axier Salazar, un servidor y Nani Matos


   Podría seguir nombrando personas maravillosas, los camareros del "Mikel" ("vamos, mas comida para los canarios"), Nathalie, voluntaria que nos llevo a Bilbao a coger el avión el último día y pasó el día con nosotros, junto con dos colegas de la asociación vasca de guionistas, callejeando por Bilbao hasta la hora del vuelo en un gesto de amabilidad sin precedentes (mil millones de gracias)...pero necesitaría diez posts como este... 

Nathalie en Bilbao, haciendo tiempo para llevarnos al aeropuerto
 

¿Conclusiones? Pues mira...
Por un lado he decir que me encantó apreciar en el festival ese compromiso social y político que buena falta nos hace en estos tiempos. Un festival comprometido con las minorias y con el contenido social y de denuncia.

Por otro lado, me resultó curioso que a pesar de ese marcado carácter social en la filosofía del certamen, los premios gordos recayeran casi todos en películas de comedia y de potente producción, magnificamente acabadas, pero sin ese contenido social y de defensa de las minorías que proclama la declaración de principios del festival. Yo apostaba por las películas de Viktoria Videnina o la de Nani Matos, de un potente discurso de denuncia social, o incluso por "Tunisia 2045" un realmente potente cortometraje de Ted Hardy Carnac, que a mi juicio era de lo mejorcito del panorama. Pero finalmente se optó por premiar dos comedias muy divertidas con poco o nada de contenido social.

   Así todo, incluso de esto puedo sacar una lectura positiva, porque, a mi juicio, viene a demostrar que existe una independencia real y sana entre el Jurado que premia y el Comité que selecciona. Y eso es bueno creo yo... (Igualito que en otros festivales, oye...).

   Que en Europa y en el mundo se está haciendo un tipo de cine narrativo no necesariamente comercial, que ocupa un lugar en el espectro cinematográfico mas allá de un cine críptico y abstracto y mas acá del puro producto industrial. Que ese cine también existe y reivindica su espacio, aunque en esta ocasión concreta el jurado no optara por premiar lo indie y lo mínimo.

   Y por último, me van a premitir que me quede con una reflexión que me hizo Ángela Mejías, la directora del festival, durante el cóctel de clausura (Dios, mas comida no que ya no puedo), después del abrazo cariñoso y del ¿Todo está bien? ¿necesitas algo?.

   Ángela vio la sonrisa y la felicidad en las caras, sí ,de los premiados, pero también en la de los No Premiados, y me dijo: "¿Sabes? Ése es mi premio".








  




  


 





miércoles, 21 de septiembre de 2016

"El Intocable Juli". La película que no se hizo.

   
   Si tecleas "El Intocable Juli" en el Google lo más que te aparece son muchas entradas sobre un torero, un tal "El Juli", algunas menos sobre la peli "Intocable" , ésa francesa del tipo en silla de ruedas, y como mucho tres o cuatro sobre la novela de James Aldridge.

   Leí esa casi desconocida novela durante mi adolescencia, sacada de las estanterías repletas de libros de mis padres, y no la había vuelto a leer desde entonces.
   Ayer, buscando algo con lo que entretenerme leyendo sentado en un banco del parque mientras mi hijo jugaba el campeonato de futbol callejero del mundo mundial a muerte total, volví a sustraerla sibilinamente de la misma estantería. (Mamá, seguro que ni te diste cuenta de que la cogí).

   Ahora, tras cerrar el libro veinte años después de haberlo leído por primera vez, me sorprenden dos cosas:

Primero, que no entiendo como no se ha hecho una película de esto. He buceado en la red buscando una posible adaptación y no aparece nada de nada. Y es que la trama lo tiene todo. Un juicio de esos cojonudos con un discurso final que ríete tú de "Impulso Crminal" o "Matar a un ruiseñor", un crimen, unos personajes cojonudos etc etc. Todos los elementos necesarios para apasionar al espectador.

Y segundo, que pese a que la novela, escrita en los 70, está ambientada en los años 30 en una pequeña localidad de Australia, su discurso universal está de plena actualidad.

¿Recuerdan aquella canción de Ducan Dhu que decía algo así como "en la sombra mueren genios sin saber de su magia"...?

Pues eso.
Juli es un adolescente brillante, con unas dotes artísticas fuera de lo común, que tiene la mala suerte de nacer en un mediocre y triste pueblecito de Australia habitada o bien por paletos y palurdos, o bien por fanáticos religiosos.

   ¿Que nos dice Aldridge? Que si Juli hubiera nacido en otro punto de planeta, su talento natural hubiera resaltado imponderablemente y podría haberle llevado muy lejos, pero que en una sociedad mediocre, envidiosa, enferma, ignorante, sin mas valores que los establecidos desde la tradición mas obsoleta, los genios como él están condenados a trabajar en la carnicería del pueblo.

¿Les suena?

   Ya les digo. Discurso universal donde los haya, que trasciende las épocas y los lugares.

Quizás si Aldridge, como Juli, en vez de nacer en Australia lo hubiera hecho en Nueva York, hoy tendríamos esta película como un clásico del cine.

Me encantaría rodarla yo, si es lo que están pensando, pero ¿Quién tiene dinero para eso?

En fin. Seguiremos esperando.
Mientras tanto, pueden leer la novela, si quieren.
James Aldridge escribió veintitantas novelas más, algunas muy buenas, como este Intocable Juli, pero casi nadie sabe ni quien es.

Ahora , el tal El Juli, a juzgar por Google, es mas conocidillo... 



miércoles, 24 de agosto de 2016

La Punta del Iceberg de David Cánovas

  
   Hoy he podido al fin visionar la ópera prima del tinerfeño David Cánovas, su debut en el largometraje con la película La Punta del Iceberg, basada en la obra teatral del mismo título de Antonio Tabares.

   No he podido ver la obra antes de la película, cosa que me hubiera gustado, pero me resulta curioso que a pesar de su puesta en escena focalizada casi en una única localización, un edificio de oficinas, la cinta de Cánovas consigue hacerte olvidar su origen teatral.

   Cualquiera que haya trabajado para una gran empresa, no importa el sector ni la actividad, puede sentirse identificado con esta trama de abusos empresariales, de malas práxis por parte de jefes y encargados, las presiones y los malos rollos, y sobre todo, con la escena en la que los empleados hablan casi a la cámara, casi interpelando al espectador, mientras repiten viejos mantras que todos hemos escuchado (y pronunciado) alguna vez: "Con la edad que tengo ¿quien me va a contratar? ¿a donde voy a ir? Sólo me queda tragar" "Si hay que hacer mas horas pues las hago" "En todos lados es así".

   La historia arranca con los suicidios de tres empleados en la sucursal de una gran empresa, y con el encargo de investigar dichos suicidios a una alta ejecutiva de la empresa, interpretada por Maribel Verdú, lo cual no es mas que una excusa argumental para que desfilen ante nuestros ojos toda esa fauna humana que podríamos encontrar en cualquier centro de trabajo.

   Desde el punto de vista técnico, la película está muy bien realizada. Cada plano está pensado milimétricamente a través de una planificación demasiado perfecta, a la que sin embargo, a mi juicio, le falta frescura, como si su director estuviera siempre preocupado por hacer lo académicamente correcto sin desmelenarse nunca.
   De hecho, hay una escena concreta, en la que la investigadora entrevista al jefe de recursos humanos, que está realizada mediante un traveling circular perfecto técnicamente, pero que a mi entender está fuera de contexto. Y es una pena, porque el diálogo de esa escena es magnífico.

   La fotografía es también correcta, quizás esa tendencia al frío en los despachos resulta demasiado obvia, pero consigue lo que para mi es uno de los grandes aciertos de la película, y que no es mas que trasmitir esa sensación (que todos los que hemos sido empleados de una empresa grande hemos sentido, o nos han intentado hacer sentir) de que no existe vida mas allá de la puerta de la empresa. Que el mundo se acaba ahí, y que fuera, en la calle, no hay mas que un abismo de niebla y nada.
Una atmósfera conseguida al cien por cien. 




   El guión cuenta con escenas y diálogos brillantes, como el ya citado del jefe de recursos humanos: "la maquina de chocolatinas de la planta baja tiene problemas de autoestima", pero otras me resultaron falsas, como el diálogo en la cafetería con el camarero.
El ritmo narrativo es el adecuado y la trama se desarrolla correctamente hasta el climax, quizás éste sí que un poco prolongado para mi gusto.

Los actores están todos geniales, Carmelo Gómez, Fernando Cayo, y también Maribel Verdú, aunque si he de ser sincero, a pesar de ejecutar su personaje mas que correctamente, siento decir que no me la creí en ese papel de ejecutiva agresiva que se nos revela en su escena de entrada, y que luego no se mantiene durante el resto del metraje, ni siquiera aceptando su evolución dentro de la trama.



   Así todo, este punta del iceberg es principalmente una película de mensaje, un mensaje que a pesar de cierta confusión inicial, se nos revela al final de la cinta clarito clarito como el sol de mediodía. Hacer lo correcto. Ser fiel a los principios, aunque sea a costa de poner en peligro tu estabilidad laboral.
Los principios solo tienen valor si nos mantenemos fieles a ellos aún cuando eso nos perjudique.

Así que es de agradecer que se hagan películas como ésta. Cine social, que buena falta nos hace en esta época en la que vivimos.

Bueno, en esta época y en cualquier otra.
  

lunes, 22 de agosto de 2016

Los violines del cine canario, "Calle Cloverfield 10" y la industria de marras

   
   Una vez dije en una entrevista que hacer cine en Canarias era como tocar el violín en el Titanic.
Ya saben. Hacer arte mientras todo se hunde.

    El discurso de siempre. Un montón de profesionales del cine que malviven en trabajos que nada tienen que ver con el cine.
   Hablamos mucho de invertir en formación. ¿formación? Ya. Una promoción detrás de otra de estudiantes de audiovisuales que surgen del Politécnico y que luego no encuentran una industria que pueda absorberles en el ámbito de un mercado laboral.

   No hace mucho, en su blog, el cineasta Iván López me difinió como "un francotirador, un cineasta outsider que paradójicamente aboga por la creación de una industria audiovisual en Canarias".

   Ciertamente necesitamos esa industria, y no ya por lo ya citado de la necesidad de crear un mercado laboral que pueda absorber toda esa formación profesional, sino también para que nuestras producciones dejen a un lado ese modus operandi consistente en pedir favores, apelar al altruismo, ese rodar a todo correr porque no tenemos permiso, ese vagabundear convenciendo a los dueños de los restaurantes para que nos dejen rodar en sus comedores y bares, corre corre que a las 12 abrimos al público...

   Dejar atrás esa sensación de estar siempre en deuda con un equipo al que no puedes pagar, y también esa falsa sensación de haber cumplido con ellos cuando les pagas de forma simbólica, cuando lo que realmente hay que hacer es inviable, que sería darles de alta en la seguridad social y firmar contratos...

Pero por otro lado...

No hace mucho estuve hablando con mi amigo Luis Alberto Serrano acerca de sus vicisitudes con respecto a su relación con los productores de su espectáculo musical de "La Movida Madrileña".

   Esa conversación me trajo a la memoria una película que vi hace poco. "Calle Cloverfield 10", ya saben. Seguro que la han visto. Si no es así, les aviso de spoiler.



La película tiene uno de los mejores guiones de los que he podido disfrutar en los últimos años.
   Un fanático de la supervivencia medio flipao rescata a una chica de un accidente de tráfico y la mantiene encerrada en el sótano de su casa, con la excusa de que afuera ha sucedido una catástrofe y es imposible salir al exterior.

   El guión original se titulaba "El Sótano" según creo. En principio uno no debería saber, en aras del suspense, si realmente ha sucedido alguna catástrofe en el exterior, o si el tipo está engañando a la chica para mantenerla allí con él.

"Calle Cloverfield 10" de Dan Trachtenberg (2016) con Mary Elizabeth Winstead y John Goodman

    Pero claro, cuando el guión llega a la industria, los lumbreras deciden convertir el thriller psicológico en la secuela de una exitosa película de extraterrestres llamada "Cloverfield" (Matt Reeves- 2008), pensando que como secuela de un film exitoso se garantizan la taquilla masiva.


  Y es cierto, pero si ya sabes que la peli que estás viendo es la segunda parte de una peli sobre una invasión alienígena, pues ya sabes que sí que pasa algo fuera del sótano, y que el tipo no la está engañando, y así se pierde todo el suspense y la emoción que el guión original desprendía.
   
   Y para colmo, le añaden una mierda de secuencia final, después de salir del sótano, en la que hay una pelea con un alien. Un cantoso pegote artificial que sólo fue añadido para justificar que aquello fuera una secuela y salvar el título.

¿conclusión?
La industria es necesaria para poder comer. Supongo que el guionista de "El Sótano" se fue felíz con un jugoso cheque en el bolsillo, aunque fuera a costa de ver su obra prostituida en aras del mainstream.

   Pero lo cierto es que la libertad creativa de la que gozamos en esta etapa, gracias a la revolución digital, no tiene precio artísticamente hablando.
No hay un productor que nos obligue a cambiar nuestro guión, ni a trabajar con este o el otro, ni a alterar finales o escenas.
Podemos hacer lo que queramos, como queramos... Pienso en los dos largometrajes que he rodado, y sé que nunca hubiera encontrado un productor que me hubiera permitido darle esos finales a mis películas... Y sin embargo ahí están. Dos largos terminados, acabados con total libertad creativa. Eso vale mas que nada en el mundo... ¿o no?...

Hambre física o artística.
Si tuvieran que elegir ¿Con cuál se quedarían?