lunes, 23 de noviembre de 2020

Vivir sin contaminarse


    

Siento cierta envidia de algunos de mi compañeros cineastas que son capaces de vivir sin contaminarse.

No sé como lo hacen. Siguen rodando y pasan de todo.

A mi me hierve la sangre cada que vez que veo pasteleos, cada vez que alguien me cuenta "te digo esto, pero no lo vayas contando por ahí, y menos en tu blog".

Llamadas de reprimenda desde los poderes a periodistas por entrevistar a determinados individuos.

Comentarios del tipo "Me lo dijeron a la cara, en la fiesta del final de festival, la que se hace en casa de este hombre, que a poco que puedan, tú no entrarías jamás con tus cortos a ese festival"... Pero es un festival financiado con dinero público. ¿se puede hacer un cortijo privado, un club exclusivo, con dinero público?

Cuando hay mierdas establecidas que favorecen a los que en teoría se presentan como los garantes y únicos interlocutores válidos para luchar contra esas mismas mierdas. 

Cuando el reparto del pastel es cuestionable, pero no se puede cuestionar si quieres que algún día se les caiga un trocito y caiga en tu plato.

O como cuando se dijo que se iban a adquirir los derechos de emisión de determinados productos canarios como parte de un plan de rescate del sector frente a la pandemia, y luego se rescató a los mismos de siempre, a los que en realidad no necesitaban ser rescatados.

Y de verdad, uno intenta pasar de todo, cansado de pelearte contra las olas del mar. 

Pero no puedes, y tiras de ironía en redes sociales, o de exabruptos viscerales para descargarte. Y eso mismo hace que después intenten meterte en luchas que no son la tuya, aunque lo parezcan.

Yo sé perfectamente donde acaban mis guerras y empiezan las de los demás. Si, ya... la unión hace la fuerza... pero yo , que vi  "La Vida de Brian", sé que en el fondo el Frente Popular de Judea y el Frente Judáico popular son el mismo perro con distinto collar.

 

Sabes el precio que has pagado, y el que vas a seguir pagando. Algunos amigos tuyos se arrimaron al sol que mas calienta y evidentemente les va mejor que a ti. La dignidad no da de comer.

Cierto, no da de comer, pero al menos no vomito lo que como.

Así que lo único que te queda es seguir rodando, rodando tus mierditas con 80 o 90 pavos de presupuesto. Seguir escribiendo en tu blog, y viendo como tu artículo de investigación sobre el personaje de Lucy Westenra, que te tragaste las nueve versiones de Drácula seguidas para escribirlo, no le interesa a nadie, mientras que cuando empiezas a rajar del sistema, y de las ayudas, y sacas sangre, se te peta el blog de visitas.

No sabes si eso es triste o es bueno.

Entonces hablas con tus colegas, y les ves como siguen entusiasmados, planificando nuevos cortos, nuevas historias, levantando pequeños proyectos y viviendo al margen de todo el pastel.

Te transmiten y reactivan esas mismas ganas y tú también te pones ahí a preparar cosas nuevas, pero eres consciente de que es tocar el violín en el Titanic, tratar de hacer arte mientras el barco se hunde.

Pero lo haces, porque, al fin y al cabo ¿qué otra cosa puedes hacer?

 

...

jueves, 19 de noviembre de 2020

Las nueve muertes de Lucy Westenra

  


 

   Lucy Westenra es, para quien no la conozca, un personaje femenino secundario de la novela "Drácula" de Bram Stoker. Ya saben, es la mejor amiga de Mina Murray, la protagonista. En la novela se promete en matrimonio con Arthur Holmwood, pero no llegan a casarse porque el Rey de lo Vampiros la mata antes. Una gran parte central del texto de Stoker gira en torno a Lucy, a su enfermedad y a su posterior muerte. Doble muerte, si tenemos en cuenta que la pobre Lucy resucita en la novela para regresar de la muerte convertida en vampira.

Stoker la describe como una muchacha buena, dulce y pura, que representa todas las virtudes de la sociedad victoriana que Drácula viene a corromper.

No todas las adaptaciones cinematográficas que se han hecho sobre "Drácula" abordan de igual manera ni respetan fielmente el personaje en si, ni sus características, y ni siquiera su nombre.

De hecho, hay casi tantas "Lucys" distintas, como películas sobre "Drácula".

Comparar la evolución de este personaje en pantalla a través de los años nos permite analizar la historia del cine, sus códigos, así como el estilo narrativo de varias décadas y épocas cinematográficas


NOSFERATU, SINFONÍA DEL HORROR de Murnau (1922)

SIN NOMBRE / RUTH LANDSHOFF

Ruth Landshoff


   En esta primera versión muda (si no contamos la versión húngara desgraciadamente desaparecida), existe un personaje sin nombre, interpretado por Ruth Landshoff, al que podríamos considerar análogo al de Lucy.

Es la hermana de Harding,  quien se podría equiparar con el Arthur Holmwood de la novela.

 

   Su muerte se reduce a una pequeña escena en la que , enferma de la peste que las ratas han propagado por la ciudad por cortesía del conde Orlock, se desploma aparentemente sin vida. Ya no aparece más, ni vuelve a la vida no muerta como en la novela. Orlock ni siquiera la muerde. Murnau se olvida de ella durante casi todo el metraje, siendo un personaje gratuíto y anecdótico.


DRÁCULA de Tod Browning (1931)

LUCY WESTON / FRANCES DADE

Frances Dade

   En la primera versión sonora,  basada más en la obra de teatro que en el libro de Stoker, el personaje varía ligeramente su apellido con respecto a la novela.

Lucy Weston es interpretada por Frances Dade , y apenas dura su presencia en pantalla más de dos o tres secuencias.

Drácula la conoce en el palco del teatro y Lucy se convierte en objeto de su deseo mientras las luces se atenúan. Una escena intermedia en la que Lucy y Mina comentan sus impresiones sobre el Conde, sirve para revelarnos a una muchacha rubia, dulce e ingenua que sueña con ser condesa, y actúa de nexo con la escena de su muerte.


   Drácula, en forma de murciélago, se cuela en el dormitorio de Lucy y se aproxima a ella lentamente. Lucy muestra su cuello desnudo y cuando Lugosi está apenas a unos centímetros de ella, Browning realiza un fundido encadenado pasando así mediante una elipsis a la secuencia de su autopsia. 

En esta versión Lucy no resucita como en la novela. Su segunda muerte como vampiresa se nos hurta a los espectadores.


DRÁCULA de George Melford (1931)

LUCÍA WESTON / CARMEN GUERRERO

Carmen Guerrero
 

   Ya saben que en los albores del cine sonoro, cuando una película tenía pretensiones de triunfar en el mercado hispanohablante, se solían rodar dos versiones del mismo guión. Mismo planning de rodaje, mismos decorados y vestuario, pero con actores hispanos, ya que aún no se dominaba la técnica del doblaje.

Así que en este primer Drácula hispano nos encontramos con Lucía Weston, encarnada por la actriz mexicana Carmen Guerrero, la cuál, a diferencia de su rubia análoga americana, mostraba una melena morena muy latina, pero un carácter idéntico nacido evidentemente del mismo guión.



Su muerte es prácticamente igual que en la versión de Browning, sólo que Melford cambia el tiro de cámara y la acción, con el Conde Drácula tapando con su negra capa completamente a Lucía, hurtándonos así igual que Browning el mordisco en el cuello, pero dejando ese mordisco no en elipsis, sino tras la capa del conde.

Tampoco sabemos más de ella, ni regresa de entre los muertos.


HORROR OF DRACULA de Terence Fisher (1958)

LUCY HOLMWOOD / CAROL MARSH

Carol Marsh

 

Han pasado casi 30 años desde la versión de Browning, y el mundo y el cine han cambiado. La productora inglesa Hammer decide resucitar los viejos mitos clásicos de terror, y lo hace a todo color, con un rojo sangre inolvidable para la retina de cualquier cinéfilo.

Aquí nos encontramos con una Lucy que es hermana de Arthur Holmwood y prometida de Harker, en una revisitación de la interrelación de los personajes de la novela.

En esta ocasión recae sobre la joven actriz británica Carol Marsh dar vida (y muerte) a Lucy.

Esta Lucy, al igual que sus predecesoras, abre de par en par su ventana para intencionadamente dejar entrar al Vampiro en su dormitorio, pero a diferencia de las anteriores versiones, hay algo sexual en todo esto. Lucy engaña a su familiares y amigos, mostrándose dulce y recatada, afligida por la muerte de su prometido, pero en cuanto éstos salen de la habitación, su rostro cambia y se reúne  secreta y promiscuamente con el Conde, como si de un acto de infidelidad sexual se tratase.

Lucy no muere inmediatamente, sino que, al igual que en la novela original, enferma gravemente de anemia por la sangre sustraida. Finalmente muere tras la visita de Drácula y  después de una brillante elipsis en la que no la vemos ser  mordida (algo que quizás le deba esta versión a las anteriores de Browning y Melford) y por primera vez en la pantalla se respeta uno de los pasajes centrales que más debieron aterrorizar a los lectores del siglo XIX.

 

   Se convierte en una No Muerta y se dedica a salir de su tumba para comer niños pequeños, hasta que Van Helsing y Arthur dan con ella en mitad de la noche cerca del panteón familiar. Carol Marsh juega con su rostro brillantemente al juego de la perversión sexual ligada a la inocencia y a la pureza.

Finalmente, Van Helsing la atraviesa con la estaca en una simbología de la penetración mas que evidente. 

 

EL CONDE DRÁCULA de Jess Franco (1970)

LUCY WESTENRA / SOLEDAD MIRANDA

 

Soledad Miranda

A pesar de ser una película bastante flojita en cuánto a su calidad cinematográfica, este Conde Drácula español de Jess Franco es una propuesta valiente dentro del universo vampírico.

Sus intenciones de acercarse a la novela son claras, a pesar de que el hecho de fichar a Christopher Lee para hacer del vampiro es una concesión evidente a la comercialidad de la época.

Se atreve con escenas que, presentes en la novela de Bram Stoker, ninguno de los realizadores anteriores  se atrevieron a incluir (hasta llegar a la de Coppola), como esa secuencia en la que Drácula entrega un recién nacido para que sirva de alimento a sus "novias"

En lo que respecta a nuestra Lucy (esta vez sí) Westenra, en esta ocasión interpretada por una sosa pero bella Soledad Miranda, hay también un intento por mostrar en pantalla acciones que antes se nos hurtaban al espectador.

 Por primera vez desde que Ruth Landshoff cayera muerta en Nosferatu (1922), vemos la muerte del personaje en pantalla. sin la típica elipsis de "Drácula entra en el dormitorio" y fundimos a negro a "Lucy ya está muerta", que usaron en las películas previas.

Aquí vemos también por primera vez el mordisco mortal, y lo vemos dos veces, en primer plano, con Lee hundiendo los colmillos en la carne de Lucy.


   Por lo demás , poco que destacar. La misma escena del dormitorio en la que una Lucy hipnotizada le abre la ventana a Drácula, pero con muy poca sensualidad en un personaje plano, soso, que apenas tiene dos frases en toda la cinta. Quizás la mejor de sus secuencias sea en la que se lleva a una niña del parque una vez convertida en vampiro.

Respecto a la segunda muerte, Jess Franco la resuelve más o menos igual que todos los demás realizadores. Entran en el mausoleo y le clavan la estaca, en una escena en la que Lucy apenas tiene protagonismo y carece de la fuerza sensual de la versión Hammer. La única diferencia con sus predecesoras es el hecho de , como en la novela de Stoker, después de clavarle la estaca, le cortan la cabeza con una pala, en ese afán del director de acercarse lo más fielmente al texto literario. Además, ya son los 70`s. Podemos mostrar ya cabezas cortadas.


DRÁCULA  de  Dan Curtis (1973)

LUCY WESTENRA / FIONNA LEWIS

 

Fionna Lewis
 

   Fionna Lewis, una sugerente pelirroja, interpreta sin demasiada convicción a Lucy Westenra, en esta película para televisión dirigida por Dan Curtis y con un magnífico Jack Palance en el papel del Conde.

Esta versión le debe mucho a la de la Hammer en su puesta en escena, pero no llega a igualar nunca el trabajo de Fisher.

Además, el guión , firmado por el novelista Richard Matheson, introduce el elemento romántico entre Lucy y Drácula.

Este recurso, copiado de "La Momia" de la Universal, y en el que se basó años después Coppola para su propia versión sobre el rey de los vampiros, convierte a Lucy en la reencarnación de la enamorada de Drácula en el pasado. Así, la motivación del Conde en esta versión es reencontrase con la reencarnación de su amada María, y por eso muerde a Lucy, para convertirla en una vampiresa clon de su desaparecido amor  y que le acompañe durante el resto de la eternidad.

Igual que en la versión de Fisher, Lucy deja entrar a Drácula en su dormitorio y el realizador nos hurta nuevamente el mordisco fatal que acaba con ella. En esta ocasión, Arthur y Van Helsing la encuentran muerta en el bosque en una imagen lamentablemente poco elegante a los pies de un árbol, y no en su cama, como las otras veces.

El regreso a la vida de Lucy aquí es mejor que en sus predecesoras, con ella arañando los cristales de la puerta (que después copiaron en el Misterio de Salem`s Lot) para que Arthur la deje entrar, seduciéndolo sexualmente, pero la poca convicción de la actriz estropea una escena que podría haber sido magnífica, ya que el personaje está tan desdibujado que no podemos quitarnos de la cabeza a Carol Marsh y su increible sensualidad en la versión Hammer.


 

La segunda muerte, la de la cripta, es casi una repetición de esa versión inglesa, pero sin niña comestible y sin esa sangre roja tan Hammer. Eso sí, la penetración de la estaca en primer término y el rostro casi orgásmico de Lucy al serle clavada, es uno de los pocos aciertos de la cinta.

 

DRÁCULA de John Badham (1979)

(LUCY) MINA VAN HELSING / JAN FRANCIS

Jan Francis

 

    Quizás sea esta la versión "oficial" más "diferente" del resto de versiones sobre la novela de Bram Stoker, ya que altera por completo no sólo los acontecimientos y sucesos que las versiones anteriores sentaron como base del relato, sino también cambia la interrelación de los personajes e intercambia sus nombres.

No sé si fue una forma de jugar al despiste con un espectador que ya conocía casi de antemano lo que podía suceder, pero aquí Badham intercambia a Lucy por Mina, otorgándoles los roles habituales de la  una a la otra.

Así, la Mina Murray de la novela, aquí vuelve a ser hija del Dr. Seward, como en la versión de Browning (ya que ambas beben de la obra de teatro), pero en vez de Mina Seward, aquí le cambian el nombre a Lucy Seward.

Lucy sigue siendo, como en todas las películas anteriores, la misma mejor amiga de Mina, y con el mismo carácter de chica joven, dulce y pura, pero ahora la llaman (sólo por marearnos la perdiz) Mina Van Helsing, y resulta que es hija del Dr. Abraham Van Helsing.

Vaya ganas de liarnos, de verdad. Qué necesidad...

El papel de Drácula recae sobre un joven Frank Langella, con una pinta de latin lover discotequero de los 70`s que no puede con ella.

Es ésta, a pesar de todo, una adpatación realmente interesante de Drácula que merece ser reivindicada por su calidad cinematográfica, al margen de otras consideraciones mas puristas.

Bueno, vamos a lo que nos ocupa, que es el personaje de Lucy... digo el de Mina... digo "el de la mejor amiga de la protagonista". 

Jan Francis crea aquí un personaje más cercano al de las versiones de 1931 que a los posteriores de la Hammer. No hay sensualidad apenas en ella.

Sin embargo, hay muchas diferencias con respecto a lo que habíamos visto hasta ahora. Para empezar, en la escena de la mordedura, ella no deja entrar a Drácula en su dormitorio abriendo la ventana, como sus predecesoras, sino que el Conde irrumpe en la habitación rompiendo un cristal de la vidriera y colándose sin permiso. Mina /Lucy se susta al verlo, se horroriza de hecho. Pero al ver que no se trata de un deforme Orlock ni un psicópata Lugosi, sino del atractivo Langella que parece recién salido de Fiebre del Sábado Noche, pues se desabrocha insinuante su escote.

 El mordisco final sigue sin mostrarse, usando el recurso de la elipsis como en todas las anteriores versiones, (excepto en la de Jess Franco, como ya vimos), quizás para sugerir algo más que el mordisco, algo de tipo sexual entre ellos. La muerte se produce mientras el personaje  está acostado junto a su amiga. Lucy / Mina entra en colapso, no puede respirar, agoniza y muere en pantalla, y sin una conexión inmediata con la presencia de Drácula.

Otra novedad es la excelente secuencia del brutal ataque que ella comete contra el manicomio de Seward para comerse a un bebé. Una escena de acción violenta y explícita que no habíamos visto antes, digna de cualquier cinta de acción de los 80`s.

Tambien hay un cambio de concepto importante en su apariencia post mortem. No hay nada sensual como en Carol Marsh, vampiresa sexy de la Hammer, sino una No Muerta más próxima a un zombi de The Walking Dead, con su carne putrefacta. 



Y para terminar, la segunda muerte es también completamente distinta. No hay Cripta sino unas minas abandonadas que se comunican con su tumba por las que nuestra Lucy /Mina huye y se refugia. Y su muerte parece casi accidental, cuando se atraviesa ella misma con una estaca que Van Helsing mantenía en sus manos para defenderse.

Una Lucy a reivindicar, a pesar de no llamarse Lucy, sino Mina.


NOSFERATU, EL VAMPIRO DE LA NOCHE de Herzog (1979)

(LUCY) MINA SCHRADER / MARTJE GROHMANN

Martje Grohmann

 

El mismo año en el que Badham transitaba en una evolución lógica desde Lugosi hasta Langella, con su elegante frac y aires aristocráticos, Werner Herzog hacía lo mismo pero lo contrario: partía del Nosferatu de Murnau de 1922 para convertir otra vez al conde Orlock, (esta vez sí llamado Drácula), nuevamente en un ser monstruoso y deforme.

Además, vuelve a liarnos al igual que Badham intercambiando los nombres de Lucy y Mina en sus respectivos papeles.

Así, la Mina Murray de Stoker es aquí la Lucy Harker casada con Johnathan e interpretada por una bellísima Isabelle Adjani, mientras que el personaje de Lucy toma el nombre de Mina Schrader (para hacernos la picha un lio, será) que estará encarnado por Martje Grohmann.

Al tratarse de un fiel remake de la cinta de 1922, el personaje vuelve  a ser anecdótico y sin ningún peso en la historia, apareciendo unos breves minutos en total en la pantalla. 

Su muerte, igual que en la primera Nosferatu, es superflua, con la diferencia de que la primera moría aparentemente por la peste, mientras que en esta ocasión, Lucy / Mina aparece muerta en el suelo de su casa con sangre manando de su cuello, dando a entender así que es una víctima del vampiro.

 

BRAM STOKER´S DRACULA de Coppola (1992)

LUCY WESTENRA / SADIE FROST

Sadie Frost

 

A ver... ¿te aburriste leyendo el post, más o menos a la altura de la reseña sobre Jess Franco, y le diste para abajo para llegar a la de Coppola? Vale... pues aquí está.

Sadie Frost es Lucy Westenra en la que se nos vendió como la única adaptación realmente fiel de la novela de Bram Stoker. De ahí la inclusión de su nombre en el título.

Y ciertamente, es la única de las versiones en la que la interrelación entre los personajes, sus apellidos y los acontecimientos y lugares son exactos a la novela. Pero vamos, que hasta ahí llega la fidelidad al texto.

Para empezar, Coppola copia la historia de amor atemporal de "La Momia" de la Universal y del "Drácula" de Curtis, y recrea ese romance de reencarnación de la amada muerta, pero entre Mina y Drácula, en vez de con Lucy como pasaba en la versión televisiva con Jack Palance.

Y luego juega a invertir el mensaje de la novela. Para Stoker, los ingleses representaban todo lo bueno, justo, honrado y decente de la sociedad victoriana, y Drácula era el monstruo que amenazaba con corromper esos valores y esa forma de vida. Pero Coppola le da la vuelta, y los ingleses conforman un abanico de la hipocresía de esos valores victorianos, mientras que Drácula es un ser que se mueve y actúa impulsado por un amor infinito que va más allá del tiempo.

Así, el Dr. Seward es un drogadicto que se pincha a solas en su despacho. Van Helsing es un fanático desequilibrado... ¿Y cómo afecta esto a nuestra Lucy?

Pues es aquí donde más notamos el juego inverso de Coppola.

Lucy, que para Stoker era una chica dulce y pura, llena de bondad e inocencia, a la que Drácula corrompe y pervierte, Coppola nos la muestra desde su primera aparción como una casquivana "calientabraguetas", más desinhibida sexualmente que la reprimida de su amiga Mina.

Sus primeros instantes en pantalla ya tienen que ver con un libro del kamasutra que Mina hojeaba en secreto. 

Luego se acerca a Quincy Morris y le hace una insinuación sexual, después de decirle a su amiga que "ella sabe lo que los hombres quieren". Coquetea y se insinúa  abiertamente con Holmwood y Seward...

¿Y a qué coño viene ese beso en la boca con Mina en el jardín bajo la lluvia?...

¿Cuál es, para mi, el problema de todo esto? Que para Stoker, (o por ejemplo también para Terence Fisher), Drácula corrompe y pervierte toda la bondad y pureza de Lucy, convirtiéndola así en lo contrario de los valores que ella representaba, mientras que en la versión Coppola, todos esos valores no están de antemano en Lucy, ya que el "libertinaje", como dice Mina en voz en off, es su marca de identidad. Por lo tanto, Drácula no corrompe nada, solo la desinhibe aún mas, si cabe, erotizando el personaje hasta unos límites ciertamente grotescos, en un ejercicio de exacerbación del concepto.

Y ya saben que, en el cine, cuando se exagera el concepto, se diluye el mensaje. 

Es innegable que Coppola realiza aquí una brillantísima puesta en escena, visualmente potente. Un ejercicio cinematografico impresionante.  Dies sobre diez. Además resulta evidente que el tipo se vio todas las películas anteriores de esta lista para extraer lo mejor de cada una de ellas y construir así una bella obra gótica espectacular.

   Pero en aras de la búsqueda de esa espectacularidad (que consigue sobradamente) hay una pérdida de la sutileza y de lo sugerente, que cede el paso a lo ampliamente explícito y evidente.

Y me explico. Creo que todos sabíamos ya, viendo las versiones anteriores desde Lugosi hasta aquí, que había algo sexual en la forma en la que Drácula ataca a Lucy. El mordisco en el cuello siempre fue metáfora del sexo y de la perversión con la que el Conde "infecta" la inocencia de Lucy. Lo vimos en la de la Hammer de forma sutil. De ahí todas las elipsis y fueras de campo de la anteriores películas. Lo habíamos entendido ya, de verdad.

Pero aquí vemos incluso a Lucy fornicando con el lobo en el que Drácula se transforma. Todo es demasiado explícito. Lucy paseándose en éxtasis por el jardín con su voluptuoso traje rojo color pecado... ¿se puede ser más evidente? ¿se puede...?

 


 

La primera escena del dormitorio aquí se nos presenta en fuera de campo, a diferencia de las versiones anteriores. No hay una Lucy hipnotizada abriéndole la ventana al vampiro e invitándole a entrar, sino que Seward y Van Helsing acuden prestos al escuchar ruidos extraños en la habitación justo para ver como la sombra de Drácula desparece por el ventanal, y Lucy se retuerce en su cama con un innecesario pecho al aire.

Respecto a la primera muerte de Lucy, aquí está montada en paralelo con la escena de la boda entre Mina y Harker, dando a entender que Drácula la mata en venganza porque su enamorada se casa con otro. Esa idea subyace levemente también en la de la Hammer, en la que la muerte de Lucy es una venganza por la muerte de la mujer vampira a manos de Harker en el castillo de Transilvania. 

   Naturalmente, la escena no es nada sutil. No hay elipsis ni fueras de campo. Drácula se transforma en lobo, rompe la ventana y se lia a morder a una ya moribunda señorita Westenra, con litros y litros de sangre salpicando la habitación como si del ascensor de El Resplandor se tratara.

Y en la segunda muerte, cuando ya es vampira... Aquí ya Coppola pierde el norte con respecto a lo que significa la palabra sutileza.

Van Helsing y los otros han ido a la Cripta, han abierto el ataúd y, claro, Lucy no está allí. Tras unas explicaciones superfluas por parte de Van Helsing, Lucy entra en la cripta, vestida con su mortaja blanca / traje de novia (uy que metáfora) con un bebé en brazos, evidentemente para hincarle el diente.

Cuando se ve descubierta, se insinúa sexualmente a Arthur, su prometido, con unos diálogos muy poco sutiles, con una exageración tan explícita, y muy alejada de la sugerencia implícita que nos mostró Carol Marsh tres décadas antes. Van Helsing la interrumpe con su crucifijo y recibe en su cara un más que gratuíto chorro de sangre vomitada por Lucy, en plan la niña del exorcista.


 

   Luego Arthur le clava la estaca en el corazón. La sangre sale a borbotones. Le cortan la cabeza y ésta sale volando en cámara lenta... (todo muy sutil...).

La escena, desde el punto de vista cinematográfico, desprende una planificación brillante y una mejor puesta en escena. No lo voy a negar. El cabrón de Coppola sabe dirigir... pero... joder, yo que sé...

 

¿Es Sadie Frost la mejor Lucy del cine? Podríamos decir que sí, (aunque yo siento debilidad por Carol Marsh), pero lo cierto es que es esta Bram Stoker´s Dracula de Coppola la única cinta que le otorga al personaje de Lucy Westenra el protagonismo y el desarrollo narrativo que se merece. Todas las anteriores versiones pasaban un poco como por encima de ella, cuando realmente, si uno analiza la trama, y obvia la historia de amor y reencarnación añadida, la subtrama de Lucy representa realmente el eje de toda la parte central de la historia. Si quitamos el pegote romántico, toda la narración gira en torno a su enfermedad y sus dos muertes.


ALGO PASA CON LUCY

Bueno. y hasta aquí llegamos. 

   Me habré dejado versiones y Lucys en el tintero sin duda, pero creo que esta lista ilustra a la perfección la evolución del personaje a lo largo de la historia del cine. Desde la Ruth Landshoff irrelevante y anécdotica de 1922, a una Sadie Frost que setenta años después es capaz de robarle el plano y comerle la escena a Mina (Wynona) Murray, la propia protagonista de la historia.

Como conclusión, podríamos añadir que todas las Lucys, a pesar de sus diferencias,  son todas un personaje trágico. 

Al fin y al cabo, en todas las películas, Drácula se "divierte" con la rubia, pero se "casa" con la morena...

 

 

------------- 








 


 

 



miércoles, 18 de noviembre de 2020

Ayudas del Gobierno de Canarias al Sector audiovisual

 

...no, gracias a ti por venir...

 

 

 

 

 

 

...

lunes, 26 de octubre de 2020

Sin el Monopol ¿qué nos queda?

 

El multicines Monopol anuncia su cierre definitivo.

Cualquiera que tenga algo que ver con el mundillo este del Cine Canario sabrá de lo que hablo.

Aunque si bien es cierto que en el último año y medio, la nueva dirección del Cine le había dado un poco la espalda a las proyecciones canarias independientes, no es menos cierto que nos resulta imposible echar al cesto del olvido una labor de tantos y tantos años anteriores en los que Junior Melo apostó por estrenar nuestras obras en sus pantallas.

Darle la espalda al cine de aquí...

Algo no muy inteligente la verdad, porque yo recuerdo ver un Martes la sala a reventar con un estreno canario. Tener que proyectar en dos salas simultáneamente debido a la afluencia de público. Incluso vi quedarse gente fuera. Y eso , un Martes laborable, no lo conseguía ni el Yelmo proyectando La Guerra de las Galaxias.


Por otro lado, todo aquel que me conozca sabrá que soy muy crítico con el Festival de Cine de Las Palmas, pero eso no quita para que, desde el punto de vista del Cine Canario, el hecho de que el Festival y el Monopol ya no fueran juntos de la mano, era una mala noticia para este nuestro pequeño mundillo audiovisual.


Y es que allí estrené mis dos largometrajes y muchos de mis cortos.

Incluso cuando necesité ayuda urgente, la encontré en Junior.

-"Junior, he tenido un problema muy gordo con uno de mis cortos, y necesito estrenar ya".

."No hay problema, estrenas el Jueves, y la taquilla te la quedas íntegra".

Estábamos a Lunes. 

Incluso llegué a rodar dos escenas de dos de mis películas allí.

La gente dirá lo que quiera, pero yo sólo puedo estar eternamente agradecido ante algo así.


Y es que aquí en Gran Canaria, el Monopol era casi la única opción.

El CICCA, por ejemplo, tuvo una época en la que colaboraba y nos cedía la sala para proyectar nuestras pequeñas obras. Pero luego cambió de idea, y nos pedía 400 euros por usar la sala. ¿400 euros? ¿400 euros a un cineasta canario?  Yo no sé si es una broma, o es que desconocen lo muertos de hambre que llegamos a ser la gran mayoría de nosotros.

 

Llegué a estrenar también una vez en la sala de Humanidades de La Universidad, pero aquello no tuvo continuidad.

Y luego está la historia del Guiniguada, capítulo aparte. La labor que realizó durante décadas Junior en el Monopol, le correspondía realmente al Guiniguada. Eran ellos los que debían asumirla.

Esa sala es nuestra. La hemos pagado con creces. ¿Nadie se acuerda del agujero negro de dinero público (nuestro dinero) que se (nos) fue en la sala de Vegueta?

Sin emabrgo, era casi imposible proyectar alli. Es la Sala Oficial, de la élite. No es una sala para cuatro cineastas indigentes que quieran proyectar sus mierdas.

En honor a la verdad, una vez conseguí proyectar allí una sesión de cinco o seis cortos independientes. Creo que fuímos los primeros en conseguirlo, allá por 2012 o algo asi. Pero no es menos cierto que nos obligaron a presentar un proyecto, con una memoria explicativa, una declaración de intenciones bla bla bla. ¿Que intenciones íbamos a tener? Proyectar nuestras obras y que la gente las viera. ¿Es muy dificil de entender esto?

Pero lo cierto es que esa sala es inaccesible en la práctica. 

¿En que clase de mundo , de sistema, vivimos, en el que lo público es mas inaccesible que lo privado? En el que para proyectar en el Monopol me bastaba con mandar un whatsapp a Junior, y para proyectar en el Guiniguada, la Sala del Pueblo, resultara imposible.

Algo no funciona bien en este sistema cultural oficial.

Todo va en la persona, creo yo.

 Porque para proyectar en el Tea de Tenerife,o en el Espacio Digital de Gran Canaria, que también son salas oficiales, basta con una simple llamada.

¿Dónde está ese Emilio Ramal o ese Sergio Morales al frente del Guiniguada? Alguien cercano a los creadores, que nos conozca por nuestro nombre de pila, que sepa como se mueve realmente este tinglado...

La últimas proyecciones las estábamos haciendo en el Museo Elder, que tiene una buena sala de proyección, con butacas en anfiteatro, un buen proyector y una pantalla grande. Pero no deja de ser un museo, para el que las proyecciones de cine son secundarias.


Por eso el cierre del Monopol es una desgracia para todos nosotros. Guardábamos la esperanza de que se mantuviera y volviera algún día a la política anterior. La de apoyarnos a los cineastas canarios sin excusas ni discriminaciones.

Ahora nos queda volver a proyectar en bares, asociaciones de vecinos... 

Bueno, pues lo haremos, porque nosotros no vamos a parar de rodar.


lunes, 19 de octubre de 2020

"Sinfonía Callejera" -¿Me estoy haciendo viejo?



 

-"Te estás haciendo viejo. No eres ni la sombra de lo que eras"- Me dijo ayer Cathy Pulido cuando terminamos de rodar "Sinfonía Callejera", mi último corto leve.

-"¿Dónde quedaron aquellas historias cortavenas de antes? Niñas explotadas laboralmente, terribles soledades. depresiones brutales... ¿y ahora haces esto? ¿esta basurita comercial de final feliz?"


Quizás sí, me esté haciendo viejo para esta mierda.

Pero en el fondo, el procedimiento no ha cambiado. Te inventas una historia sencilla, te reúnes con seis o siete amigos, quedas un día con ellos, y la ruedas. Luego te vas a casa, te duchas, y te pones a editar.

Y no hay mas. Has invertido unos 80 o 90 pavos, por aquello de cuidar a tu equipo, que no falten los refrescos fríos, los sandwiches que la tarde anterior al rodaje dedicaste a hacerlos, vegetarianos en el grupo, posibles alergias. Chocolates y algo dulce, bocatas. Lo tienes todo en cuenta.

"Cuida de tu equipo, y tu equipo cuidará de tu pelicula."

Es tan sencillo que me sorprende que haya gente que no lo haya entendido aún.

 


 

Una historia sencilla. La tienes mas o menos clara en tu cabeza, pero el cine leve está en continuo movimiento, así que, cuando íbamos a rodar la escena final, (ese final feliz que no es propio de mi según Cathy). el actor Tonono González se me acercó y me ofreció una variante.  No alteraba el mensaje, sino que lo mejoraba. -"Te lo compro"- Le dije a los dos segundos, tras habérmelo pensado uno.

 Porque dejarse aconsejar, estar abierto a las ideas de otros, es lo que te puede salvar la película. Y en este caso, la propuesta de Tonono salva la película, porque, sí, el final es una "pastelada", pero los actores lo hacen tan bien, Tonono y (la para mi hasta ahora desconocida) Eugenia Cutat, que la pastelada cobra un sentido luminoso en sus rostros.


 

¿Y todo esto porqué? Pues porque me resistía a que el 2020 fuera un año en blanco, perdido para mí. Hubiera sido lo mas parecido a dejarse ganar por el puñetero Covid.

Es cierto que no fue este un año en blanco totalmente. A principios de año, antes del confinamiento, dirigí una pequeña escena para un proyecto dirigido a dos manos con mi amigo Esteban Calderín, y es cierto que después, en la nueva normalidad de los cojones, he podido realizar mi labor como aydante de dirección en dos proyectos, uno de Josep Vilageliu, y otro de Isabel Coll. 

Pero yo sentía que me faltaba algo. Y como el drogadicto que no tiene bastante con la metadona, me dije a mi mismo, que, al igual que el año pasado con "Viajeros", no iba a llegar a Diciembre si haber dirigido al menos un pequeño cortito leve.

 


 

Y así fue. Esteban Calderín en la fotografía. Bárbara Aguilera en la segunda cámara, en producción, en la ayudantía de dirección y aportando ese entusiasmo profesional que cada vez escasea mas en este mundillo. Calogero y Elba se encargaron del sonido, y fue todo un lujo. Cathy Pulido haciendo lo segundo que mejor sabe hacer, el coaching de interpretación (lo primero mejor es evidente, no hace falta explicarlo, solo vean sus películas). Sergio León corriendo de un lado a otro como en todos los rodajes. Claqueta, producción y todo lo que le echen.

Empezamos a las diez, paramos dos veces para comer, y terminamos a las 4 y cuarto. 

-"45 minutos antes de la hora prevista"-


Pero lo mas importante. Disfrutamos haciéndola. Disfrutaré editándola. Pasamos un rato entre amigos, haciendo lo que nos apasiona.

¿Qué? ¿Que es absurdo hacer este tipo de cortometrajes? Películitas pobres, con pocos medios, que no hay ni donde proyectarlas ya, porque con el Covid es absurdo ni siquiera plantear un estreno. Un corto que dificilmente entrará en el circuito de festivales, que no nos dará alegrías económicas (que no recuperaré mis 80 pavos, vamos)...

¿Y qué?

 Lo bonito del viaje no es llegar, es viajar.



domingo, 13 de septiembre de 2020

La Trilogía de la Soledad de Josep Vilageliu

 

Todo empezó con "Página en Blanco" (2018).

Josep Vilageliu es un realizador visceral, impulsivo, podríamos llamarlo un creador involuntario.

Dudo mucho que aquella mañana de domingo de hace ya dos años, cuando nuestra conversación informal telefónica germinó en un guión de apenas un folio y medio, que rodamos cuatro días después bajo el improvisado título de "Página en Blanco", Josep supiera que estaba iniciando su Trilogía de La Soledad, que ahora se cierra con esta última obra que materializamos la pasada semana y que va a llevar el por razones obvias evidente título de "Después del Diluvio" (2020).


Entre ambas está "Teatro de Sombras" (2018), la que para mi es la mejor obra (hasta la fecha) de Josep Vilageliu, el cuál involuntariamente, al igual que en sus "Naturalezas,,,", aquella serie de cortometrajes ("Naturaleza muerta, Naturaleza viva etc etc...) ha dado unidad, cohesión y continuidad, casi a modo de planteamiento, nudo y desenlace a tres cortometrajes que a priori nada tenían que ver entre si, ni en su origen, ni en su desarrollo previo.


Pero así son las cosas en el Cine Leve. Nada nos pertenece, ni la trama, ni el mensaje, ni el resultado final. Todo le pertenece a La Película,como un ente propio independiente de sus creadores.


Cuando hicimos "Página en Blanco" le insistí a Josep que llamara a la actriz Cristina Piñero. Ya se lo había comentado muchas veces, que si la tenía ahí al lado en La Laguna, que si se apuntaba a un bombardeo, y, lo mas importante, que era un pedazo de actriz como la copa de un pino. Josep por fin me hizo caso, y durante el rodaje de "Página..." apreció todas las cualidades en ella que yo le había nombrado.


Así que la fichó también para su siguiente proyecto, "Teatro de Sombras" rodado apenas dos meses después de "Página..." y empujado por esa poderosa e incontenible inercia creativa que solo el Cine Leve se puede permitir.

En "Página..." Josep había llamado al actor Norberto Trujillo, otro actorazo apasionado por la creación cinematográfica sí o sí, y le pidió repetir en "Teatro de Sombras".

Y cuando este verano Vilageliu se planteó el rodaje de un guión que había escrito antes de la pandemia, pues llamó a ambos para los roles principales, ya que el Cine Leve es principalmente un acto de lealtad y fidelidad a tus principios, a tu gente.

Y así nació "Después del Diluvio".

"Página...", que iba a ser en su génesis un relato sobre las nuevas tecnologías, creció con vida propia ante nuestros ojos, mientras la improvisábamos, transformándose en una profunda reflexión sobre la soledad.  Cristina y Norberto empiezan siendo una pareja normal en la primera mitad del metraje, hasta que el personaje de Norberto desaparece y nos encontramos en la segunda mitad de frente con la soledad del abandono, con una Cristina sola encerrada en casa con su hija pequeña, una casa que la aprisiona, sin poder salir de ella, por mucho que lo desee.

"Página en Blanco " (2018)


"Teatro..." iba a ser un film post apocalíptico. Una mujer, Cristina, pide ayuda a través de una radio, buscando algún ser humano que la acompañe en su soledad post fin del mundo.

Pero la película creció fuera de nuestro control, y la radio se vuelve un elemento anecdótico y lo post apocalíptico apenas se sugiere sutilmente. Lo interesante de "teatro..." es su reflexión sobre la soledad. Cristina empieza sola en una casa sin poder salir de ella, tal y como terminó en "Página en Blanco".

"Teatro de Sombras" (2018)

   En su soledad, ve fantasmas, recuerdos de un pasado feliz y desgraciado al mismo tiempo, en el que el personaje de Norberto no está ya con ella, pero ella puede verle, reviviendo emociones intensas. La película termina como empezó, con ella buscando a alguien, llamando, necesitando dejar atrás la soledad.

Y entonces llegamos a "Después del Diluvio" (2020). 

Josep quería grabarla en un museo, rodeado de objetos, una pareja que paseaba por los pasillos atestados de cosas obsoletas. Pero por involuntarios motivos de producción, el guión traslada la trama al exterior de una casa rodeada por un jardín en estado de semi abandono, una casa que bien podría ser la misma de "Teatro de Sombras".

"Después del Diluvio" (2020)


En esta ocasión, Cristina sigue sola, paseando por el jardín abandonado, y de pronto reaparece Norberto, tratando de convencerla de que una vez él la quiso, de que en otro tiempo estuvieron juntos, ( ¿en los tiempos de "Página en Blanco"? ), pero Cristina ya no lo recuerda, o no lo quiere recordar, porque se ha acostumbrado a la soledad. 

"Después del Diluvio" (2020)


   Consiguió salir de la casa en la que Josep la encerró al final de "Página..." y la mantuvo cautiva rodeada de los fantasmas de sus emociones durante "Teatro...", y ahora no quiere volver a entrar. Se asoma a los ventanales iluminados por el sol y se ve a si misma reflejada en los cristales, como si estuviera dentro sin estarlo realmente. El Sol que hace reflejar los ventanales es el mismo que cegaba al espectador cada vez que la puerta exterior de la casa de "Teatro de Sombras" se abría para dejar salir a algún personaje, donde desapareció el recuerdo de Norberto dos años antes.

Norberto Trujillo en "Teatro de sombras" (2018)


Y así se cierra el círculo, un círculo que empezó a dibujarse antes de una pandemia que indudablemente ha influido en su finalización. O quizás Josep es un visionario, que planificó películas sobre el confinamiento, la soledad, el estar en una casa encerrados, incluso antes de que el virus irrumpiera en nuestras vidas. Si es así, "Después del Diluvio" nos dice que todo esto pasará, pero que seguiremos solos rodeados de sombras en mitad de un jardín abandonado.


Y todo esto, de manera involuntaria. Una obra construida con coherencia interna sin buscarla, visceralmente. No es Rojo, Azul y Blanco, no es Naturaleza Viva, Muerta etc, no había nada planeado de antemano, y que las circunstancias de la vida hizo que el equipo técnico y artístico repitiera en las tres ocasiones.

 Solo es el creador involuntario, el maestro haciendo uso de su talento y creatividad imposible de coartar porque no le debe nada a nadie, ni si quiera al espectador.

Quizás algún día alguien haga un análisis distinto del que yo he hecho de esta Trilogía de la Soledad, pero yo viví las tres películas desde dentro, desde su gestación hasta su materialización.

Y créanme, sé de lo que hablo. 

Habrá que convencer a Josep de, algún día, proyectar los tres cortometrajes seguidos e invitar al escaso público que aún nos sigue a hacer su propio análisis. 

Creo que merece la pena.



lunes, 10 de agosto de 2020

Cuatro amigos, una bici y noventa selecciones

 

Intentar hacer cine de terror y que sea algo original es casi imposible.

Ya está todo dicho ¿no? Vampiros, Hombres Lobos, muertos vivientes, yo que sé... lo que se te ocurra ya lo ha hecho alguien antes...

¿Entonces? ¿Cómo hacer un cortometraje de terror que destaque sobre los demás? ¿Que sea diferente?

Pues huyendo de los típicos clichés. ya saben... niñas vestidas de blanco, casas encantadas mal iluminadas, cabañas en bosques sin cobertura, noches tormentosas con relámpagos, guiones enrevesados con previsibles scream jams subidos de decibelios....

Y precisamente esto, huir de los clichés del género, es lo que convierte a NOM, un pequeño pero maravilloso cortometraje de terror, en una pieza perfecta que destaca brillantemente entre otras obras del mismo género.


Su director, el grancanario Ángel Hernández sabe lo que hace, sabe a que juega y con qué juega, y consciente y voluntariamente huye de esos clichés clásicos para re-dibujar el género, y dejarnos pegados a la butaca en los apenas diez minutos de metraje que tiene el corto.

¿Y cómo lo hace? Pues tendrán que ver el corto, que ya les digo, merece la pena cada segundo invertido en su visionado, pero Hernández tenía dos opciones: Una, la paja mental, lo onírico, incomprensible, lo abstracto, lo "si no lo entiendes es problema tuyo" tan tristemente de moda últimamente... 

O dos, una segunda opción valiente, (que es la que ha tomado el realizador), que consiste en apostar por una idea sencilla, entendible, simple en su concepto pero poniéndola en escena de forma potente, con imágenes poderosas, bien construidas cinematográficamente hablando, y con una premisa que en principio se aleja hasta el lado opuesto de a lo que el género nos tiene acostumbrado, para ir cambiando de tercio y llevándonos poco a poco y de forma casi matemáticamente calculada al horror final.


Y es aquí donde NOM acierta de pleno. Primero escapando de esos clichés manidos de los que antes hablábamos. No hay niñas vestidas de blanco, ni casa encantadas. Todo sucede de día, no hay ningún monstruo en la oscuridad...

No. Aquí hay un ciclista, una bicicleta, y unos exteriores bucólicos. 

Elementos simples, para nada extraordinarios, pero que en manos de Ángel Hernández y su equipo, componen un brillante e inteligente cóctel terrorífico que te atrapa y no te suelta, incluso bastante rato después de terminada la película.

Un equipo, por cierto, formado por amigos. Ni un solo actor "profesional" en elenco. Pero nadie lo diría viendo a su protagonista, Diego Higuera, que clava su papel magníficamente con un primer plano de duras facciones que devora la cámara.

En el apartado técnico no hay fisuras. Se trabaja con lo que se tiene, y se aprovechan los recursos al máximo por escasos que estos sean, demostrando algo olvidado en estos últimos años de nuevo totalitarismo elitista (donde o rodaste con una arri alexa o ni te inscribas en los festivales), y es que se puede hacer algo muy muy pero que muy bueno sin tener demasiado. Manuel Peña firma una fotografía funcional, mas allá de lo simplemente correcto, donde se adivina un trabajo impresionante de etalonaje, y lo hace con una pequeña cámara casi doméstica.

Cuatro amigos, una DSLR, sin sonido directo (todo a base de sonido en postpro), y mucho talento y creatividad han sido suficiente para llevar a NOM a la cifra de 90 selecciones, nacionales e internacionales, y sospecho que este número puede aumentar mientras escribo estas lineas.

Un pequeño corto que no ha necesitado de red one ni black magic para conquistar el circuito de festivales, auto-producido, con un presupuesto de apenas 500 pavos, y lo mas importante: Auto-distribuido, sin recurrir a distribuidoras elitistas ni hostias, sino pasando uno mismo las tardes frente al ordenador revisando festivales y deadlines.

Y ahí están esas 90 selecciones, dos nominaciones a los Méliés de Plata y 10 premios como diez soles.

¿Molins de Rei (Calificador Meliés de plata), Hard: Line (Alemania, calificador Meliès de plata), Telluride Horror Show, Portland Horror Film Festival, Horrible Imaginings (Tops USA)?

Por ejemplo...



¿Y todo esto sin ayudas del gobierno? ¿Sin distribuidora oficial?

Es el doble triunfo del talento sobre la nueva dictadura elitista. Es el David Narrativo que derrota, por un lado, a ese Goliath pedante y creído, convencido de que su forma de hacer cine es la única que vale, y por otro a la barrera invisible de esas exigencias técnicas cada vez mas contrarias al espíritu de aquella revolución digital que democratizó el cine a principios de este siglo, y de la que todo artista se enamoró con aquel aire de libertad que trajo el digital y al que ahora pretenden hacernos renunciar.


Y todo esto, con solo cuatro colegas y una bicicleta... Ya te digo....


P.D: Aquí les dejo el link al trailer. Que lo disfruten...

https://vimeo.com/341016364




viernes, 3 de julio de 2020

No entiendes nada



   Imagínate que tú eres un pibe que quiere hacer un corto ¿no?

Curras en el Burger king por una miseria, pero sabes que lo tuyo es lo otro. 
Tienes una idea cojonuda para un guión, y ahí, entre hamburguesa y nugget , pues lo escribes.

Sabes que es un buen guión.
No has dirigido nada antes, esa es la verdad. 
Ese sería tu primer corto de verdad, pero bueno, has hecho algunas cositas amateurs ahí con tus colegas, y a tu madre le encantaron, por cierto.

Pero esta idea es buena, y no quieres hacerla en plan cutre, porque sería desperdiciarla. 
Alguien te dice que hay ayudas económicas de las administraciones culturales para hacer cortos, y se te ilumina la cara.
Buah, te bajas las bases de internet y te pones ahí a leerlas.
 La verdad es que no entiendes una mierda de lo que has leído.

De entrada tienes que estar dado de alta doce meses previos, como productora audiovisual o algo así, así que ya no.

Te preguntas ¿Quién pollas está dado de alta de forma continua en el audiovisual, si no hay industria ni mercado, ni los cortos dan dinero?

Tendrás que buscar una productora que te presente el proyecto, pero claro, no conoces ni al tato. 
¿Quién se va a arriesgar con un empleado del burger king?

Y lo entiendes.
Lees en las bases cosas sobre avales bancarios, o no te adelantan el dinero,o que solo te subvencionan un tanto por ciento del corto, y que la productora tiene que poner el otro tanto por ciento.

O sea, poner pasta para un cortometraje, un producto que no tiene retorno económico, que lo mas que conseguirá será, si es muy bueno, ganar algún festival y recaudar dos o tres mil napos.

¿Quién se va a meter a producirte, teniendo que poner dinero en un producto que per se, por su naturaleza de obra corta, no va a producir beneficios?

Avales bancarios, gastos no justificables, igic, irpf... rodar con tu dinero a ver si luego te lo devuelven... No entiendes nada, pero lo achacas a que eres nuevo, a que no has rodado nada, y que no conoces el mundillo, así que debe ser normal...

¿Y si te das de alta como productora?
Pagas una pasta en seguro autónomo durante doce meses, y luego a lo mejor ni te dan la ayuda...

Piensas si esa es la mejor forma de crear industria. 
Te das cuenta de que no hay "majors" en Canarias a las que acudir con tu guión bajo el brazo, que vives en una región periférica en la que no hay industria cinematográfica, fragmentada y lejana.
Y no lo entiendes.

No es un largo lo que quieres rodar. es un corto. La base, la cantera, los cimientos de la (im)posible industria. 
No entiendes porqué no apoyar a los nuevos talentos facilitándoles las cosas a la hora de empezar.

Piensas que, yo que sé, diez o doce mil pavos tampoco es tanto. Con eso haces tu corto. 
Joder, pues dámelos y déjate de rollos. 
Si me apruebas el guión y el proyecto, dame los putos doce mil euros, y yo te traigo facturas justificables por esos doce mil. 
Pero si me enredas con avales bancarios que nadie me va a dar, con altas autónomas que no me puedo pagar, si tengo que convencer a alguien de que ponga dinero por adelantado en un proyecto ,sabiendo que en los cortos no hay retorno, porque no es un producto comercial... Si me das la ayuda cultural y la tengo que declarar en el irpf, y luego en la declaración  del año que viene tengo que pagar casi lo mismo que me diste...

Pues tío, me lo pones difícil para arrancar.
Un amigo tuyo que se lleva dedicando a esto 20 años, te dice que no solo para arrancar, sino también para acelerar, coger las curvas...

Mira, no entiendes nada. Si pones una bases que se entienden como si aquí en Canarias hubiera una industria audiovisual establecida, cuando no la hay, lo que haces es frenar el crecimiento de esa industria.

Hombre, ojalá hubiera asociaciones audiovisuales, o clusters, que lucharan y pelearan con las administraciones para hacerlas entender que el cortometraje es la cantera, el pilar, los cimientos, y que por eso hay que apoyarla y facilitarle las cosas lo mas posible... Sí, ojalá hubiera asociaciones de esas...

¿A lo mejor es que esto está pensado para que los mismos de siempre, los dos o tres que se han establecido, se lo lleven todos los años, y claro, si esos mismos, son los que forman parte de las asociaciones... Cómo van a pelear por cambiar las cosas? 
   Pero eso tú no lo sabes aún, porque eres nuevo... un pardillo, vamos.

Bueno, siempre puedes seguir currando en el Burger y con lo poco que ganas, rodar el cortito con tus colegas...
O no, mejor pasa de rodarlo.
Total, si no entiendes nada hoy, que estás empezando... ¿Cómo vas a llegar a ningún lado?

Sigue con tus Nuggets, anda...




viernes, 12 de junio de 2020

Sin censura, sin respuesta


    "Lo que el viento se llevó"...
Lo de retirarlo o no, lo de poner un letrerito avisando al principio...

Es un debate muy viejo.

Era el año 1996, en una habitación de un pequeño hotel en Las ramblas de Barcelona.
Varios dibujantes de cómic, entre los que se encontraban un servidor y mi amigo Eduardo González, discuten acaloradamente.

Las autoridades españolas habían secuestrado una publicación francesa llamada Hitler=SS.
Se trataba de un cómic creado por Jean-Marie Gourio en los textos, Philippe Vuillemin en los dibujos, que consistía básicamente en chistes de judíos.
Dudoso gusto, poca gracia, bastante irrespetuoso y, este es el quid de la cuestión, rayando la apología del holocausto.




Los chistes, que no tenían puta gracia, esa era la verdad, (aunque quizás algún que otro mierda neo nazi se descojonaría leyéndolo), estaban inspirados en su primer capítulo, "El Tren de la felicidad", en un hecho casi real.
El grupo de judíos no sabe que ese tren les lleva a Auswitchz, y durante el trayecto marginan y maltratan a uno de ellos que es homosexual.
La historia, de ser real, es demoledora, y podría haber servido, a mi parecer, para un relato serio y dramático, trasmitiendo el mensaje mucho mejor que a través de una historieta humorística.

A esta primera historieta le seguían una buena serie de chistes gráficos de judíos de muy mal gusto.

Yo, a mis 23 años, en aquel hotel de Barcelona, defendí estar de acuerdo con la retirada del cómic y jugué el argumento de la apología del holocausto.
Otros compañeros hablaban de la libertad de expresión.

La Justicia, tanto la francesa como la española, avaló la prohibición, alegando que el contexto, el continente, por llamarlo de alguna forma, era una revista de humor gráfico, entendiendo que este tipo de publicaciones va dirigida a un público mayoritariamente juvenil, de por si sugestionable.

Hoy, 24 años después, creo que seguimos sin respuesta.
¿Derribar estatuas de franquistas o esclavistas? ¿No es también un arte la escultura?
¿Importa que no sea un arte narrativo?
No las destruyamos, pero no las expongamos en la calle, ni en las plazas, porque estamos haciendo apología...

¿"La Lista de Schindler" convirtió en un héroe a Amon Goeth para los nazis que no lo conocían de nada? He visto webs donde se le ensalza como una figura venerable para la ultraderecha.

¿Se burla y trata de humillar "Lo que el viento se llevó" a los esclavos?
No lo creo. Pero si es verdad que trasmite una imagen en la que se blanquea la esclavitud humana, además de explicar la creación del KKK como una reunión de caballeros honrados.
¿La prohibimos?

¿Y "el nacimiento de una nación"? Es, en la práctica, el primer largometraje de la historia del cine, donde se fijan los códigos del lenguaje del cine tal y como lo entendemos hoy. 
Es una basura racista, eso es verdad, pero artísticamente es impresionante.




Claro que ¿Quién decide lo que tiene valor artístico y lo que no? Es un concepto tan subjetivo.

"A serbian film" es una basura sin valor artístico, donde además hay apología de la pederastia. ¿Esa si tenemos derecho a prohibirla y "El Nacimiento de una nación" no?

¿"Raza"? ¿"El triunfo de la voluntad"?
Yo guardo como oro en paño en vhs una película alemana de propaganda nazi sobre el Titanic. Es ridícula y su mensaje de mucho asco, pero artísticamente es muy buena, amén de ser una rareza valiosísima, con escenas que después inspiraron  al mismísimo Cameron, baile de inmigrantes y joyas robadas incluidas.

¿Y por el otro lado qué?
Habrá quien diga que deberíamos prohibir  obras maestras como"Novecento" o "El acorazado Potemkin"...

Libertad de expresión, apología como delito, mal gusto, valor artístico, basura mental, falta de respeto...
Supongo que aún estamos en aquel hotel de Las Ramblas de Barcelona discutiéndolo...