martes, 1 de abril de 2014

Fragmentos pa´lante y pa´atrás

   
"Dödskyssen"


   A mas de uno se le cayeron las bragas cuando en mitad de "Pulp Fiction" (1994) de pronto, la trama vuelve atrás, al punto donde finalizaba la primera secuencia y retoma desde ahí la historia previa en el tiempo a la del boxeador que acabábamos de ver.
   Luego, cuando enlaza con el set-piece del atraco a la cafetería ya pa´que fue aquello. Orgasmo múltiple de cinéfagos y frikis. Curioso, porque ya en 1992 con "Reservoir Dogs" les había dado el mismo orgasmo a todos.

   A mi no, porque yo ya había visto "atraco perfecto" (1956) de Kubrick, así que lo "novedoso" del montaje pa´lante y pa´trás a mi no me lo pareció tanto.

   Las friki discusiones no tardaron en llegar:
-¿Aquello era un montaje quebrado? -No, no, era una narrativa a base de flash backs. -Que no, tampoco, porque si toda la película eran flash backs no existía la trama principal desde la que "flashbackear". - que te calles que esa palabra no existe- cállate tú-... 
-montaje paralelo... tampoco- eso es cuando vemos varias historias en la misma línea temporal intercalándose-... ah vale...

   Después vendría "Memento" (2000) la de Nolan, que he de admitir que con ésa si que llegué al orgasmo, con su edición hacía atrás, idea que le copió después Noe en su "odioyamotupelículanoédeloscojones" "Irreversible" (2002).

   Recuerdo sacar "Memento" del videoclub y que la dependienta me dijo: "¿vas a llevarte Memento? Puf tú mismo, no hay quien la entienda".
A los 5 minutos de película yo ya estaba dando saltos de alegría.

   Pero su comentario no deja  de ser siginificativo, en relación a lo que los estudios cinematográficos consideran entendible para el público.
  Como ya le pasara al propio Kubrick con la citada "Atraco Perfecto", al mismísimo Sergio Leone en su "Érase una vez en América" (1984) los productores le hicieron un montaje cronológico que despojaba de toda fuerza y sentido una narración que sólo podía entenderse desde la narrativa quebrada.
   Afortunadamente para Kubrick y Leone, y para todos nosotros, esas versiones cronológicas se desecharon y las cintas llegaron al público tal y como todos las conocemos hoy.
   Vaya como anécdota que la versión cronológica de "Érase una vez en América" sí llegó a estrenerse así en Estados Unidos, y además, los lumbreras de los productores lo hicieron eliminando la banda sonora musical de Ennio Morricone. Si señor. Eso es producir.
Quizás la mejor banda sonora musical de la historia del cine, (mis respetos a "Amarcord" y "Novecento") y , hala, fuera de la copia final...
                                  
   En fin...

   ¿Y por qué estaba yo diciendo todo esto?
Ah sí. Es que he tenido la oportunidad de visonar hace poco una película sueca llamada "Dödskyssen" (traducido sería algo así como "El beso de la muerte" mas o menos).

"Dödskyssen" es de un director sueco llamado Victor Sjöström, y lo realmente acojonante de la cinta es que es de 1916.
   ¿oíste Tarantino? 1916...

   Me costó un huevo entenderla la verdad, porque la mitad del metraje original está perdido, y en la restauración lo han sustituido por fotos fijas y un montón de intertítulos, pero impresiona el montaje en el que, a base de flashbacks, vemos distintas versiones de un mismo hecho (concretamente un crimen... eh Jackie Brown...) desde diferentes puntos de vista.
   Que duda cabe que el tipo fue el pionero de una narrativa fragmentada y reiterativa que después influyera en Orson Welles con su "Ciudadano Kane" (1941) o Kurosawa en "Rashomon" (1950).

   También en esta película de, repito, 1916, los dos papeles principales están interpretados por el mismo actor (a la sazón el propio Sjöström, director, actor, tócate los pies) utilzando la técnica de la doble exposición que descubriera Georges Meliés unos años antes.
   Eso que vimos en "La isla" de Michael Bay con dos Ewan McGregor en la pantalla al mismo tiempo y se nos cayó el culo de lo bien hecho que estaba... en 2005...


jueves, 20 de marzo de 2014

Amorfos

 
Debió ser allá por 1988.
      Fuímos al cine en pandilla, porque a los 15 años se va al cine en pandilla, no sé porqué.
La peli la eligieron ellos (realmente fueron ellas) pese a mi leve oposición: ¿"El terror no tiene forma"? ¿Pero que mierda es ésa? dije yo, que ya empezaba a hacerme el fantasma en plan soy el guay que entiende de cine, que sabe quien es Hitchcock, Truffaut, que admira a Scorsese y a Kubrick...

   Me senté al lado de una morenita muy guapa con gafitas de cuyo nombre no logro acordarme. Cosas de la edad supongo, aunque desde entonces tengo una extraña atracción por las mujeres con gafas. De hecho, tengo un guión que se titula "El hombre que se enamoraba de las mujeres con gafas" pero esa es otra historia.

   A los 15 minutos de peli yo exclamé: "Pero si esto es un remake, de una peli antigua de los años 50 con Steve McQueen, The Blob, que en España se llamó La Masa Devoradora..."

..."ya verás, ahora van al cine, y la cosa se mete en el cine y se come al proyeccionista y después ataca a la gente que está viendo la peli... ¿ves? ¿ves?... es un remake"

La morenita con gafas me miraba como pensando "ñññññremake, ññññremake... puto friki



   Curiosamente, a mis amigos, incluyendo a la morenita con gafas, les encantó la peli, mientras que a mi me pareció una mierda que insultaba a la original... ñññññññññlaoriginal... puto friki....

   Ayer volví a verla, y lo cierto es que me encantó a pesar de ser mala. Supongo que he completado mi paso al lado oscuro del frikismo. Si pudiera preguntarle a la morenita con gafas sin nombre, hoy, 26 años después, si aún le gusta esa película, con sus muertes truculentas y su casquería de tripas y sangre, no sé lo que me contestaría.

"The Blob. El terror no tiene forma" (1988) de Chuck Rusell, con guión de Frank Darabont, que después asombraría al mundo con sus walking deads, era, en efecto un remake de "The Blob. La masa devoradora", cinta de ciencia ficción de serie B de 1958 dirigida por Irvin Yeaworth.

   Un meteorito cae del cielo, trae una masa gelatinosa dentro que se libera y empieza a papearse a todo cristo viviente haciéndose cada vez mas grande a medida que comía. Unos jóvenes del pueblo lo descubren y bla bla bla...

   Hasta aquí todo normal, o no.

Si comparamos ambas cintas, al margen de las evidentes diferencias técnicas referentes al bicho gelatinoso, (que en la versión de 1958 es un blandiblup de juguete torpe pero encantadoramente animado, y en el remake ya hablamos de un repugnante látex "ligeramente" mas creíble) podemos observar divergencias dervidas de las tendencias de las épocas.

The Blob (1988)



The Blob (1958)

   
   La de 1958 puede ser, como casi todas las de ciencia ficción B de la década, una alegoría sobre la amenaza del comunismo,  o puede no serlo, quién sabe... mientras que en la de 1988 el bicho que cae del cielo no es casual, sino que es un experimento biológico de la CIA.
   "Esto adelantará años la lucha de Estados Unidos contra la Unión Soviética" dice el científico, y uno no deja de esbozar una sonrisa al pensar que en 1988 al Muro de Bern apenas le quedaba un año de existencia.
   Las dos visiones responden al momento político en el que ambas versiones se rodaron, y eso le otorga un interesante enfoque al visonado continuo de las mismas.

   Por supuesto, en el remake las muertes son desgradables y vomitivas, también propio de las cintas de terror de los 80. Incluso la muerte de la pobre Erika Eleniak (después de ser besada por Eliott en E.T. pero antes de correr en bañador rojo por la playa en cámara lenta) bebe directamente de un referente claro como es "La Cosa" de Carpenter, rodada en 1982, donde la masa informe también lanza tentáculos a cascoporro para tragarse a la peña.

   Naturalmente, la Cosa está mejor hecha que el Blob, aunque sólo sea por el presupuesto de Carpenter en comparación con el de Russell, y presenta una propuesta mucho mas interesante ya que la cosa no es sólo una masa sin forma, sino que puede moldearse a si misma e imitar a los seres humanos. Cágate y méate.
   Curiosamente, "La Cosa" está también cosiderada un remake de otra peli de serie B de los 50, "El enigma de otro mundo" (llamadas ambas "The Thing" en sus títulos originales) de Crhistian Nybi, aunque hay un amplio debate sobre si es o no un remake, ya que en la cinta de Nybi, la cosa no es una masa informe, sino (quizás por falta de medios) un ser-planta antropomórfico.

The Thing (1951)
The Thing (1982)

  
Son dos adaptaciones distintas del relato "Who goes there?" de J. Campbell, al que el cine debe ser el primero en plantear el esquema Alien, bicho que en un espacio reducido se va cargando a todo el reparto, tan repetido hasta la saciedad después.

  ( Joder, vaya frikada de post que me estoy escribiendo.)

   También en la primera versión de The Blob encontramos otro de esos lugares comunes que el cine tuvo a bien repetirnos en los años posteriores. Me refiero a esa secuencia tipo "los adolescentes del pueblo avisan del peligro al sheriff pero el sheriff no les cree hasta que el bicho se lo come". 
   Ya te digo, mas visto que el tebeo, pero creo que fue en "The Blob" la primera vez que se vio.

   Y no puedo terminar todo esto sin hablar del "Kraken" de Jordi Bernet y Sánchez Abuli. cómic español también de los años 80, en el que una masa informe gelatinosa está afincada en las cloacas de una gran ciudad, y se dedica a comerse a toda la gentuza tipo delicuentes que echan cadáveres a las alcantarillas, o a peña que usa las cloacas para traficar y cosas así.

Kraken


   Las escenas de "El terror no tiene forma" que suceden en las cloacas recuerda terriblemente a las viñetas de Bernet, cosa que me hace pensar si Darabont o Russell habían leído el cómic. Supongo que no.
   De todas formas, la estética visual de el "Kraken" es heredera  directa de "El tercer hombre" y...

   Elena... la morenita guapa de las gafas se llamaba Elena... ya me acordé...
El tercer hombre
Kraken











sábado, 8 de marzo de 2014

El Gurú

   
   Antes era distinto. Tenías que rodar un corto por lo menos, que no era moco de pavo, la verdad, cuando el celuloide mandaba.
   Pero claro, como eran tres o cuatro solamente los que podían rodar, si lo conseguías, te llamaban de aquí y allá, y entonces sólo tenías que ser un poco listo, y lamer un par de ojetes y ya estaba la cosa hecha. Puestito en ésta o aquella administración en el "área de cultura".

   Algunos de esos nombres de entonces tenían muchísimo menos talento que alguno de los que hoy, por la masificación de la revolución digital, no terminan de destacar oficialmente.

   Hoy la estrategia es otra.
Ruédate un par de cortos, cuánto menos sentido tengan mejor, pero revístelos de cierto aura profunda.
Hazte amiguito de éste o áquel director de festival y consigue que te metan tu trabajo siempre en todas las ediciones, y luego, quizás lo mas dificil (o no, quién sabe) busca un par de súcubos que se dediquen a repetir hasta la saciedad lo bueno, lo distinto, lo maravillosamente creativo, la polla en salsa que tú eres.

   Entonces tu nombre sonará aquí y allá, y ningún comité se atreverá a dejarte fuera de las selecciones. Infiltra un par de adláteres, o haz que tu amiguito director del festival se encargue de ese trabajo, en los jurados y gana un par de festivales.

   No es dificil. Eres un bluff en toda regla, pero si logras convencer al mundo de lo contrario, automáticamente serás lo contrario.
   No sé si fue Napoleón o uno de esos el que dijo: "Da igual que pierdas la batalla, actúa como si la hubieras ganado, y entonces, la habrás ganado".

   Hay un montón de sectas cinematográficas ahí en plan The Following esperando a su gurú de turno, dispuestos a encumbrar a la decimoquinta potencia cualquier cosa que éste haga, y calificarlo de obra maestra sea lo que sea.
Faltaría mas.
   Al final, a lo 1984, nadie no sólo no se atreverá a decir que es un truño lo que has hecho, sino que encima se convencerán de que es una obra maestra.

   Y que nadie diga nada, que ahí está la policía del pensamiento para decir que eres un celoso, un picao o no sé qué pollas...

   Ya te digo que no es dificil, simplemente hay que no tener principios...

   Anda y que les den a todos por Detroit...

jueves, 6 de marzo de 2014

Panero: Intervalos de cordura

"Me volví loco, con largos intervalos de horrible cordura" Edgar Allan Poe
  


Apenas conocí a Panero.
Alguna vez coincidí con él en el Esdrújulo, esa extraña cafetería / librería que no sobrevivió a las inclemencias del capitalismo y su mal parida crisis.
   Le recuerdo intentando recitarle un poema suyo a una por entonces novia mía mientras la dependienta le decía "ahora no, ahora no...".

   Murió con apenas 65 años mientras dormía (qué suerte) en alguna habitación de un manicomio en Las Palmas de Gran Canaria, que es como morir en un manicomio dentro de otro manicomio.
   Con él desaparece no solo un poeta maldito, sino uno de los últimos personajes urbanos que quedaban en esta ciudad que poco a poco ha ido perdiendo su personalidad diluída entre la locura estándar socialmente aceptada.

   También desaparece una fuente de inspiración para los "aspirantes a cineastas" grancanarios que, tras cruzarse con él por la zona de la calle Tomás Morales, siempre, a todos (no fallaba nunca) se les despertaba la "original idea" de hacer un documental sobre el poeta loco.

   Y es que se prestaba la cosa, claro.
"Se me ha ocurrido..." te decían apoyados en la barra del Imperial o La Viña (después Alboroque y ahora Se Traspasa) con un botellín en la mano.

   "Ya se ha hecho" decías...
   "¿sí? ¿Quién lo hizo?"

-Pues mira, obviando "El Desencanto" de Chavarri, pues... "Un día con Panero" de Jacobo Best, "Y el paraíso porque no queremos" de Guillermo de La Guardia, "Indiferencia o la negación de la tiranía" de Oreste Ramos, "Personajes al azar" de Carlos Reyes Lima... y unos cuántos mas que ahora mismo no me acuerdo...

"ya, bueno... pero yo quiero resaltar..."  Qué sí, hombre, qué sí, tú dale...

   Enfoques distintos sobre la figura de Panero, vale, pero que la cosa poco daba ya de sí. Quizás por esa razón se ha ido el poeta ¿quién sabe?.

   Y ya te digo, que yo apenas le conocí y poco puedo decir de él salvo lo que sé por los documentales. Por eso, me voy a permitir reproducir aquí un texto de Dácil León Lacave, publicado en Facebook tras conocer la noticia:

LEOPOLDO, NOSOTROS Y EL DESENCANTO

Tenías tus buenos momentos, en los que tu talento, tu inteligencia y tu extensísima cultura asomaban por debajo de la locura: te sacabas de la nada una lección magistral sobre Kierkegaard, escribías con nosotros “cadáveres exquisitos” y contabas chistes sobre el Anticristo.
Y después estaban tus malos momentos. No podía evitar pensar qué hubieras sido si no hubieras sido hijo de…., en el momento en que…, contra las mentalidades de…Si la vida no te hubiera destruido y vuelto a crear como un ser grotesco. Pero a pesar de los verdugos de almas te las arreglaste para decir lo que quisiste, a veces escudándote en su propio diagnóstico.
En mi cabeza siempre estarás asociado a la cafetería del campus del Obelisco, no a la cafetería real y objetiva, sino a aquél espacio socialmente construido en el que vivimos nuestro diminuto Mayo del 68 mientras comenzaba el siglo. Formabas parte de nuestro mobiliario urbano, consumiendo cigarrillos que, como el ave fénix, en cuanto se incineraban volvían a nacer en tu boca. Guarro, irreverente, insinuándote a hombres y mujeres, poniéndonos motes que algunos arrastramos durante años. Atravesabas como una exhalación la cafetería gritando algo ininteligible (tardé un mes en averiguar que gritabas “Empédocles de Agrigento”) mientras nosotros cantábamos, reíamos, planeábamos acciones contra tal o cual ley, tocábamos la guitarra, escribíamos poemas en servilletas, estudiábamos para el examen de Historia Antigua, debatíamos de lo divino y de lo humano, mientras un verde mar tropical crecía sobre las mesas de metal.
El espacio aún existe pero no es el mismo; normas y convenciones crecen como arboles pelados en un paisaje desértico, la magia se ha ido: tú no estás allí y nosotros tampoco.
(Dácil León Lacave)
  

sábado, 1 de marzo de 2014

¿Verdad o consecuencia?


"¿Cree que prevalecerá la justicia? Una mierda. Prevalecerá el orden" (JFK de Oliver Stone)
 


La primera vez que leí "1984" de George Orwell recuerdo que pensé: "Puf... que exageración por Dios...". 
   Me resultaba imposible de creer que un gobierno dijera Negro, luego hiciera Blanco mientras insistía en que hacía Negro, y no sólo el pueblo lo dejara pasar, sino que encima se creyera el Negro.

    Doblepensar le llamó Orwell. Tócate los pies mi hermano.

   Orwell basó este fenómeno en el control de las masas a través de las telepantallas,"televisores" de doble ojo, que permitían que el pueblo "viera" mientras el gobierno les "veía" a ellos... Ya saben , ese Gran Hermano cuyo significado se ha perdido (¿o no?) entre tanto programa estúpido...

Gsssshhhhhhh... (onomatopeya de planta rodante de las pelis del Oeste empujada por el viento).

   Ciertamente es una metáfora. Todos sabemos que no hace falta que el Gobierno nos vea a través del televisor, igual que sabemos que no es el Gobierno el que nos ve.

   Facebook e internet suponen ese doble ojo, por el cuál podemos ver pero también nos ven a nosotros, y que se manifiesta poderosamente imbricado con el concpeto de verdad / mentira al que aludía Orwell en su pesadilla distópica.

   Las distintas versiones con las que el cine ha tratado de acercarse a"1984" lamentablemente nunca han estado a la altura.
   Ni la de Michael Anderson de 1956 con sus dos ridículos finales, tanto el "final felíz" en su montaje para el mercado británico en el que Winston y Julia morían como héroes luchando frente a la opresión del partido, desvirtuando así todo el mensaje de la novela, como el final "fiel al texto literario", donde el vacío desprovisto de emociones reales que simboliza la destrucción del espíritu humano es sustituída por una euforía desmesurada que tampoco es de lo que nos habla Orwell en su desolador final.




   Y tampoco me vale, aunque es claramente superior a la anterior, la versión de Radford rodada en 1984, el mismo año del título.
   Radford pasa por encima como de pasada de casi toda la carga sociopolítica en su versión, donde el doblepensar y los agujeros de la memoria no cumplen mas que un papel anécdotico, cuando a mi entender, son los aspectos mas interesantes y de mayor actualidad en esta sociedad en la que vivimos.



   La mentira y la tergiversación, tanto a nivel político como social, están a la orden del día en este mundo de 2014, y necesitaríamos una nueva versión del clásico de Orwell que haga hincapié en estos aspectos.

   Hay algún título, cierto, que aborda esta temática, como "La cortina de humo" de Barry Levinson, con unos inmensos De Niro y Dustin Hoffman en estado de gracia, cinta en la que la mentira institucional es tragada sin mayor problema por una sociedad idiotizada por los medios de comunicación.

   Luego hay otra óptica en todo esto. La ávidez y el morbo que siempre hemos sentido por las teorías de la conspiración, sean cuáles sean, y las ganas de creérnoslas...
   El hombre no llegó nunca a la luna, y el 23F... bueno... ése es otro tema ¿o no?

viernes, 21 de febrero de 2014

El cine negro tiene que ser en blanco y negro ¿o no?

   

   
   Que los géneros clásicos se volvieron crepusculares es algo a lo que aún no le encuentro explicación.
   La Cencia Ficción, quizás ligeramente mas tardía en su apogeo dentro del universo de la serie B, sobrevivió a la crisis de los 70: el drama y la comedia que decir, inmortales desde el teatro griego.
   Así como el género de terror, tal vez porque bebe de los instintos humanos básicos, pero tanto el western como el cine negro sufrieron considerablemente el ocaso del star sistem.

   De vez en cuando, después de esos títulos crepusculares, aparecía una cinta rompedora, como el Sin Perdón de Clint Eastwood, y entonces Hollywood se volvía loco tratando de explotar el tirón reviviendo el género. 
   La carteleras se llenaban de títulos secundarios revisitando los cásicos desde una óptica moderna, que nunca nunca acaba de cuajar.

   Digo todo esto porque hace poco vi Gansters Squad, ésa con Sean Penn, Ryan Gosling y mifuturaesposasinellasaberloaún Emma Stone.

¿Qué decir?
La cinta es un refrito de diálogos, situaciones, personajes, todo ello ya visto con anterioridad que, a pesar de todo, va y me gusta, ya tú ves...

   Después de verla vienen a mi memoria otros títulos que han intentado caminar por la misma senda: Mulholland Falls, La Dalia Negra etc etc, todas fallidas en su planteamiento.

Podríamos pensar ingenuamente que el fallo radica en el color, que el cine negro o el cine de gansters debería ser en blanco y negro para que sepa a cine negro.

   (Hago un inciso para decir que nunca he entendido la chorrada esa que los historiadores de cine mantienen cuando diferencian el cine negro del de gansters a partir de El Halcón Maltés en adelante. Ya saben, antes del halcón, todo aquello de Hampa Dorada, Los violentos años 20 etc etc se llama cine de gansters, y después... pues no... ya digo, una chorrada.)

   Sin embargo, El Padrino de Coppola o Érase una vez en América son cine negro... ¿o no?

   Creo que el problema por el cuál los nuevos títulos no acaban de convencer a los amantes del género negro radica en un detalle que, analizando las tramas y comparándolas con los clásicos, se vuelve esclarecedor.

En el cine de gansters, tanto en los años 30 y 40, como en las citadas cintas de Coppola o Leone, los protagonistas eran los gansters, los malos eran los buenos, mientras que actualmente, los guionistas de Gansters Squad, La Dalia Negra o Mulholland Falls se empeñan en que los polis sean los protas, los buenos.
   Quizás se explique así su fracaso y el éxito de series como Los Soprano.
De toda la vida, los delincuentes han sido siempre mas interesantes que los polis, incluso por corruptos y violentos que estos sean.

   Y es normal. ¿Alguien recuerda algún título de aquellos como La Calle sin Nombre, truños pagados por el FBI en los que los agentes Bill Nosequién y Harry Nosecuál llevaban las balas a los laboratorios de balística y "veías" los arañazos en la bala que confirmaba que había sido disparada por la misma pistola que había matado a Helen Fulanita?

   Un vano intento de Hayes para que el cine no mitificara a los criminales y gansters de la época. Todo ello mientras el espectador moría de aburrimiento.

Naturalmente, hay excepciones. Y me refiero por ejemplo al truñaco ése en el que Johnny Deep hace de Dillinger, y que es un ñordo a pesar de que el bueno es el malo. Enemigos Públicos creo que se llamaba, robándole el título cojonudo a El Enemigo Público de Wellman y Cagney de 1931. No te queda nada Michael Mann.

   Bueno, me voy a ver "Una historia de violencia" de Cronenberg, que siempre se salva algo en estos tiempos del "yaestátodoinventado" aunque me recuerde peligrosamente al "Forajidos" de Siodmak.

Nos vemos en blanco y negro.

viernes, 24 de enero de 2014

La fortaleza de segunda mano

    

   
   No sé si han entrado últimamente en algún establecimiento de esos en los que venden dvd´s de segunda mano, tipo Daily Price.
   Yo últimamente voy bastante. Lo interesante de estos sitios es que de un tiempo a esta parte, puedes adquirir allí prácticamente cualquier título, por descatalogado que éste se encuentre, títulos que ya no consigues en las secciones de cine de la Fnac o El Corte Inglés.

   Y esto creo yo que es consecuencia de la crisis.
Sí, ya sé que los Daily Price han existido siempre, desde antes de la crisis, pero si se fijan, sus estantes están ahora mas repletos de títulos y copias que nunca.

   Y me resulta a veces muy triste entrar allí y ver tantas películas de segunda mano, porque pienso, primero, que algún día pertenecieron a alguien, alguien que las compró, para verlas y guardarlas, o para regalárselas a otro alguien, y ahora, por la crisis, han tenido que malvenderlas.
   Y es doblemente triste cuando piensas que, en estos momentos de necesidad económica, en los que la gente se desprende de lo que considera superfluo, ver en los estantes al halcón maltés, o al increible hombre menguante, es darte cuenta de que hoy en día resultan suprefluos y eso es algo que me resulta bastante deprimente.

   Así que ayer, como cada jueves, me acerqué al Daily Price nada mas entrar me invadió esa sensación de la que les hablo.
   Con esa carga de nostalgia y tristeza encima siempre me acabo comprando títulos que por hache o por be se encuentran extrañamente imbricados con mi niñez o adolescencia.

   Ayer me compré "La Fortaleza" (1969) de Sidney Pollack.
Apenas recordaba nada de esta cinta bélica protagonizada por Burt Lancaster y Peter Falk. Debí verla en la TVE allá por el principio de los años ochenta. En mi memoria quedó grabada una escena en la que oí hablar por primera vez de un "bazooka", y unos planos finales en las que se editaba en paralelo unos planos de la fortaleza antes y después de su destrucción.

   La película es de un surrealismo o realismo mágico que tira de espaldas.
Si quieren saber como sería una peli de guerra dirigida por Josep Vilageliu, o Luis Buñuel, no tienen mas que ver la cinta de Pollack.

   Las secuencias son a cuál mas irreales: En una se insinúa la relación sexual de un soldado con un viejo volskwagen; En otra unas prostitutas emulan a las sirenas de Ulises y atraen a los tanques alemanes hacia su burdel para recibirles con cócteles molotov.

   La película de 1969 evidentemente no pasó a la historia del cine, y ha envejecido muy mal, con toda esa psicodelia propia de la déceda siguiente.
   Si buscas reseñas en la red, encontrarás los típicos comentarios sobre si Pollack se metió un tripy al rodarla etc etc, pero hay que saber ver detrás de cada plano, y mirando con cuidado se adivina una alegoría sobre el Viet Nam y el refugio de la locura de una sociedad como la americana en plenos años sesenta.

   Ahora bien. Pienso guardar esta copia como oro en paño, celosamente ubicada en la estantería de mi filmoteca.
   Al menos hasta la próxima crisis económica...

Ah, también me compré "El extraño amor de Martha Ivers"... pero vamos, que ya si eso, en otro post.

viernes, 20 de diciembre de 2013

Tal vez soñar...

"ME LIBRÉ DE LOS TONTOS POR CIENTO DEL CUENTO DEL BUSSINES, DANDO CLASES EN UNA ACADEMIA DE CANTOS DE CISNE" (Joaquín Sabina)



Tengo una amiga actriz. Empezamos juntos en esto de hacer cine, y hasta hace poco rodamos algo juntos.
   Durante ese leve rodaje, en el área de descanso, esta amiga me contaba cómo había rechazado una oferta para participar en una serie televisiva de gran éxito.

     Se fue a Madrid, como tantos otros, detrás de un sueño. El de llegar a poder vivir de esto del arte, y destacar como actriz.
   Alguien le comentó que se estaban realizando castings para una serie nueva y se presentó. Porque a fin de cuentas, para eso va una a Madrid ¿no?, para presentarse a castings, por inercia...
   "Entonces no sabíamos que esa serie triunfaría, nadie había oído hablar de Amar en tiempos revueltos".
   Pasó el primer corte, la segunda criba, y "un casting te lleva a otro casting" y casi sin darte cuenta, al final te han dado el papel principal. (Si eres buena, claro).

   Y así mi amiga se encontró de pronto con que la cosa se ponía peluda.
"En Madrid..."- me decía - "tienes que dejarte ver, salir por las noches, a fiestas, relacionarte, hacer contactos... y esa parte no me gustaba nada"

   Si, me pagaban el piso, un contrato, noscuántosmil euros... pero...

   A veces los sueños prefabricados nos hacen olvidar nuestros verdaderos y ocultos sueños.
Mi amiga llamó a su novio para que le comprara el pasaje de vuelta a Gran Canaria y se despidió con una sonrisa.

   El reloj biológico daba las menos nueve y hoy mi amiga ha conseguido vivir del arte, dando clases de interpretación, tiene dos preciosos hijos y sigue siendo (doy fé de ello) una magnífica actriz.

..."y no me he arrepentido ni una sola vez de mi decisión"

   Así que, estoy convencido que, cuando al mediodía prepara el biberón del pequeño, o se divierte con alguna tierna ocurrencia de la mayor, si por casualidad escucha de fondo en la tele la melodía de Amar en tiempos revueltos, mi amiga esboza una feliz sonrisa.

Y los sueños, sueños son... de cada uno.

   

sábado, 14 de diciembre de 2013

2013. Recuento de daños.

   
   Bueno. Se acaba el año y toca, como siempre, mirar hacia atrás y hacer recuento del tiempo que uno ha perdido con esto del cine. "Recuento de daños, Sr. Murdock" que diría el capitán Smith del Titanic.

   Al contrario, quizás, que otros realizadores que ya saben lo que van a rodar ese año, mas o menos planificado lo que van a hacer, para mi, cuando empieza el año es un misterio interesante saber cual será el balance final.
   Así, empecé el 2013 con mi viaje anual a Madrid en Enero, y como bien dijo mi amigo Borja Texeira en aquella excelente entrevista en "Adivina quién viene al cine", otros cuando viajan a la capital quedan para irse de cañas a La Latina, mientras que nosotros nos vamos a El Retiro un domingo por la mañana y nos rodamos algún que otro cortometraje.

   Y eso fue lo que pasó con "Mirando hacía atrás". Cine leve de ése que no le gusta a nadie pero que a los que lo hacemos nos la sopla bastante.
   Cine íntimo y pequeño, "Mirando hacía atrás", con mis habituales Penélope Acín, Borja Texeira y Víctor León (ay que lindo Víctor León... ainns) fue para mi un exorcismo personal que aún me agradezco a mi mismo y a mis compañeros haberla rodado. De vez en cuando la veo y libero a mis demonios, que es, en dfinitiva, para lo que creo que me dedico a esto. (No, no, Dani, hazlo por un futuro en el audiovisual, pronto vendrá Miramax o Malpaso a ofrecerte rodar "Desafío mortal 8").

Borja Texeira y Víctor León en "Mirando hacía atrás"- Daniel León Lacave 2013


   En Febrero, ante la convocatoria de marras ésa del Notodo, me dejé convencer para hacer algo a ese respecto, y rodamos, mas bien perpetramos "Birras y estrellas", el mayor truño jamás rodado en la historia universal de los truñazos.
   Con un solo actor, el amigo Borja Texeira, una sola localización, mi casa (juas) y un equipo técnico formado por tres personas, rodamos en apenas tres horas esa mierda pinchada en un palo. Si es que merezco a veces la muerte puta.

Borja Texeira en "Birras y estrellas" - Daniel León Lacave 2013


   Y para colmo, después la vetaron en el Notodo por contenido inapropiado. Buf... estuve noches enteras sin dormir preguntándome ¿por qué? ¿por qué?...


   Después vinieron los estrenos de "Ruido" y "Mirando hacia atrás" en Las Palmas y Tenerife, compartiendo cartel con nombres como Josep Vilageliu o Adrián González.



¿Qué quieren que les diga? La verdad que esa parte del proceso es la que menos me gusta. Esta vez no pude ir al TEA a presentar nuestras peliculitas. Una por motivos socioeconómicos y otra porque Santa Cruz, como Venecia, ya no tiene el encanto que hacía soñar.
   
También estuvo por ahí el LPA films, en la que estuve presente con "Ángeles". ¿No la han visto? No me extraña...



   Pero luego la cosa se puso peluda. No me pregunten cómo... (bueno, preguntenlo si quieren)... pero en Julio y Agosto me vi metido en el berenjenal de rodar un largometraje.
   Lo que tenía que decir sobre "Crónicas del desencanto"  ya lo dije en esa entrevista en el cojonudoblog de "La noche intermitente", así que linkeo y gano tiempo.
   Sólo decir que ese proyecto casi acaba conmigo, con mi salud y con mi pecunio ("Ya mi pecunio en un brete / al fin me da Bedia un siete / le pido un naipe al de Bedia / y Bedia pone una media sobre el mugriento tapete")... Es de "La venganza de Don Mendo, no sé porqué me acordé ahora de eso.

   Pero como todas las cosas que minan tu salud, tienen su lado emocionalmente positivo, y "Crónicas..." fue una experiencia en toda regla, donde compartí sufrimientos y alegrías con algunos de mis mejores amigos.
   Y creo que son esos momentos los que marcan el valor de la amistad. Quien está a tu lado en los buenos y en los malos trances, y quien te apoya para que no tires la toalla.
Sólo por eso valió la pena... (lo que era necesario para estar contigo amor...).

   Después, invitado por Mercedes Afonso a La Palma para colaborar en un taller de cine, terminé sin comerlo ni beberlo dirigiendo un corto con algunos alumnos de esos que te hacen tener esperanzas en el audiovisual de nuestras islas. El resultado fue "Hoy tampoco es Jueves", parido a cuatro vaginas junto con mis compis Ángel Valiente, Manolo Tricás e Iván López. 
"Hoy tampoco es jueves" en fase de montaje
     Y ya está. El resto del año se ma ha ido trabajando como un cabrón juntando víveres para pasar el invierno existencial, e intentando terminar la postpro de "Crónicas...".
   Este año apenas he podido colaborar en trabajos de amigos, exceptuando mi participación como "actor" en "La Muerte de los héroes" de mi incombustible compañero David Delgado, y finalizar mi labor de edición de "La nada cotidiana" de Fátima Luzardo.

Marinne Discazeaux en "La muerte de los héroes" David Delgado 2013

   Y ahora uno mira al 2014 y piensa... ¿rodaré algo?
Pues claro que sí, gilipollas, si todos los años terminas rodando un par de truñazos leves de esos tuyos.

  

martes, 10 de diciembre de 2013

Todo es un poco menos hermoso

   
No era el erotismo de Gloria Grahame, ni la dulzura de Sylvia Sidney. No.
De ellas no me enamoré por su arte, a pesar de ser dos inmensas actrices, pero con Eleanor... Eleanor se comió la pantalla en la primera película suya en que la vi, cosa que, a pesar de mi corta edad y, por consiguiente, no tener ni puta idea de interpretación, me impactó de tal modo que su rostro se me quedó grabado en la retina emocional hasta el día de hoy.

   "Sin remisión" de 1950 (caged) de Cromwell. Quizás muchos, los más jóvenes, no sabrán de que película estoy hablando, pero vamos, que si quieren ver a una actriz en estado de gracia arrasar la pantalla, intenten verla.

      La curva dramática que va desde la primera escena hasta el impactante plano final con una transformación bestial del personaje, pasando por ese corte de pelo al cero de la actriz casi cuarenta años antes de que lo hiciera la teniente O`Neill.. vamos, que se caga la perra.


   No le dieron el Oscar aunque la nominaron por ese trabajo. No. Se lo llevó Judy Holliday por la olvidable "Nacida ayer"... pfff... ya me dirás...

   Luego la volví a ver en "Brigada 21" construyendo un atormentado personaje, esposa de un obsesivo policía encarnado por Kirk Douglas. Una piedra mas en mi enamoramiento, y otra maravillosa interpretación, que le valió de nuevo otra candidatura al Oscar a la mejor actriz al año siguiente de "Sin Remisión", perdiendo de nuevo en 1951 esta vez contra la Vivien Leigh del tranvía...

   Vinieron mas papeles, pero ninguno como los ya nombrados. ¿la Baronesa Nosequién en "Sonrisas y Lágrimas"? ¿"Cuando ruge la marabunta"?
   El Technicolor de "Fort Bravo" nos la regaló como una sugerente pelirroja, pero nada... sólo éso...

   Y ayer se nos fué, a los 91 años, Eleanor Parker, víctima de una neumonía complicada y el mundo es un poquito menos bello hoy.


domingo, 24 de noviembre de 2013

Dácil producción y el gusanillo...

   
   La pobre Dácil estaba tan tranquila, echada en su cama encerrada en su cuarto. ¿Por qué? Porque su hermano y un grupo de desarrapados culturales habían tomado por asalto la casa de sus padres, transformando la cocina y el salón en un set de rodaje.

   Dácil les oía trastear tras la puerta: "plano tal, secuencia cuál... ese cable, que nos tropezamos..."...

   De pronto, su hermano abrió la puerta de su habitación contándole la milonga de que la actriz que tenía que rodar ese día no había podido venir y que si ella podría interpretar el papel, todo ello seguido de unos "venga, salvanos el culo, que está aquí el equipo esperando y bla bla bla".

   Tras unas leves e inútiles protestas, Dácil se maquilló e improvisó lo mejor que pudo.

Gracias, gracias... oye, por cierto, que tu personaje "sale" en otra secuencia, y claro... tal y cuál...

   El domingo siguiente Dácil estaba en una discoteca rodando esa otra escena. Luego, ya, por inercia, pues mira, que me falló la script, y no tengo a nadie en producción.

Producción...

   
Y así fue que la pobre Dácil se comió la producción de todo el largo. Almuerzos, comprar vestuario, corre a comprar pilas triple A...

   El grito de guerra del equipo pronto fue: ¡Dácil producción, Dácil producción!

   Claro. Y después... ¿por qué no hacerse un curso de cine? ¿y por qué no pedirle la cámara a su hermano? 
Ahora planifica un documental sobre Las Canteras, y rodar esto, y aquello, y se junta con la gentucilla del cine, y se toma las cañitas con los indigentes culturales mas indigentes y menos culturales de la ciudad.

   Ya la cagaste hermana. El gusanillo del cine que le llaman...

Y todo por no haberte ido aquel día de casa mientras tu hermano rodaba uno de sus truños.
Juas...

domingo, 20 de octubre de 2013

El cine que mamamos de pequeños

   
Hoy, con 40 años, he vuelto a ver "Conspiración de silencio", la de Sturges,
   La vi cuando era pequeño. no sé, tendría yo siete u ocho años. Recuerdo que mi padre me dijo: "En esa peli sale Spencer Tracy, es manco, que le falta un brazo vamos, pero manco y todo, no veas la hostias como panes que suelta".
    Es probable que la viera por eso... o quizás fuera porque de pequeño o veías ésa o no veías ninguna, ya que la oferta televisiva se limitaba a una película al día.

   Seguro que los que ronden hoy mi edad recordarán aquellos "Sábado cine" o "sesión de tarde"...

   Bueno. Pues revisitando hoy aquellas cintas clásicas que uno vio de pequeño, como "Eva al desnudo" o "Rebeca", me he dado cuenta de que era imposible que a esa edad entendiera sus argumentos y mensajes.

   Y sin embargo, las vi, hasta el final, de cabo a rabo.
   Toda aquella información se grabó en nuestro subsconsciente, y aunque no pudiéramos asimilar realmente su contenido, creo que contribuyó a que mi generación asumiera una base cinematográfica referencial.

   Hasta que llegó el video, VHS , Beta, videoclubs, películas de ninjas, de karatekas que daban hostias con los dos brazos intactos, contra los que nada podía el manco de Spencer Tracy.

   De pronto ya nadie quería ver el "Rebeca" de Hitchcock, que tanto habíamos esperado frente al televisor para verla en los setenta y principios de los ochentas. De pronto eran películas viejunas en blanco y negro, de chinos y rollos, que ya no interesaban a nadie.

   Las generaciones posteriores mamaron otro cine, a la carta, donde lo que no te gustaba podía ser sustituído rápidamente por otra cosa con un simple click del mando a distancia.

Yo, que quieren que les diga, me sigo quedando con Spencer Tracy.

miércoles, 25 de septiembre de 2013

Que no llegamos...

  

¿Saben esa sensación cuando estás en la calle, lejos de tu casa, y de repente sientes la llamada de la naturaleza, la necesidad imperiosa de hacerte de tripas corazón?
   Piensas rápido: ¿dónde, dónde? Buscas un bar, o te acercas al Corte Inglés, o a algún centro comercial...
   Pero ¿a que siempre te parece que no vas a llegar y al final sí que llegas? Nos ha pasado a todos ¿A que sí?
(Bueno, yo una vez no llegué... pero esa es otra historia...)

Pues hacer cine por en Canarias es mas o menos lo mismo, corre corre, rueda rápido que nos echan de la localización, date prisa que el actor se tiene que ir a las cuatro que entra a currar a Mercadona, edita rápido para tener la peli ya que la quiero incluir en mi videobook--- deprisa deprisa, que no llegamos, que no da tiempo... y al final: un truño.
Igualito.

Seguimos rodando...

domingo, 22 de septiembre de 2013

Me has jodido el día, amigo

   
Estoy tan tranquilo en mi casa, a mi rollo, viendo "El Adversario" (2002) de Nicole García, y con un ojo puesto en el reloj para que no se me pase el partido de Las Palmas que dan en la TV.

   Vamos, mas feliz que una lombriz.

   Acaba la peli, dejándome esa sensación que siempre me persigue de incomprensión por el ser humano, la misma que me queda después de ver cualquier obra de Kubrick.
   Aún no ha empezado el partido, así que aprovecho para revisar el facebook y el correo, y me encuentro con un email de un amigo, contándome su experiencia como miembro de un comité de selección de un festival de cortos.

   Con lo feliz que estaba yo, con la cabeza ya en otra cosa, esperando a mañana lunes para rodar una última secuencia de mi película como colofón final a esta "carrera cinematográfica" y pasar a otra vida, a otra cosa.

   Lo que me cuenta me revuelve las tripas.

Claro, me indigno, porque uno es así...
A mi, que ni siquiera me presenté a ese festival por el hecho de que un amigo mío estaba en el comité de selección , y a mi que, como a Eliott Ness, nadie me va a toser jamás...

Pienso rápidamente en sacar el blog a pasear, debatiéndome entre decir las cosas que me han sido confiadas privadamente o no...
   En eso empieza el partido de Las Palmas.
El fútbol es el opio del pueblo...

Que flojita es "El Adversario", no llega a transmitir lo que la novela de Emanuelle Carrere transmite del hecho real.

Nos vemos.

domingo, 15 de septiembre de 2013

Una noche en La Escuela Encantada

   
No conocía La Palma. No había tenido oportunidad de visitarla hasta ahora.
  Por eso cuando la realizadora Mercedes Afonso me propuso, durante uno de esas conversaciones en el Festival de Las Palmas, acudir a un encuentro / taller de cine canario que iba a organizar en su isla, pues le dije que sí enseguidita. Una por eso, por ver una isla que no había visto amén de quedarme en El Paso, pueblo natal de mi abuela; dos porque la cosa iba de cine; y tres, por supuesto, por lo rematadamente bien que me ha caído siempre Mercedes, desde que nos conocimos allá por el 2009, cuando se "infiltró" en una jornada de localización que hacíamos el equipo de "Los pechos de Paula".

   ¿Qué decir?
Pues que me ha encantado la experiencia. Todo. La isla, la gente, el encuentro, el taller, las campanas de la iglesia.

   Para ser sincero, no sabía exactamente a lo que iba. Sí, un taller, alumnos, tráete tus cortos y los proyectamos, pero vamos, que no sabía realmente en que consistía el tema.
   Me llevaron a La Escuela Encantada, una vieja casona reconvertida en ecuela de cine y asociación cultural. Allí compartí la experiencia con otros también nombres del audiovisual canario como el amigo director productor distribuidor Ángel Valiente, el colega realizador Iván López y el compañero de sonido Manolo Tricás.

   Merchi daba el curso a un interesante grupito de alumnos de varias edades, metiéndoles el gusanillo por el cine en el cuerpo, y nosotros le echábamos una manita. Prácticas, edición etc etc...

  Las noches en la escuela, compartiendo techo y manta con mis compis, aderezadas de algunas que otras gotas de Arehucas Blanco no podía dar como resultado mas que la idea de rodar un corto el último día del curso con los alumnos.
   No estaba previsto, pero el entusiasmo de los alumnos y la euforia intensa nos obligó a rompernos los sesos para escribir un guión que pudiéramos rodar.

   Las noche son largas y el ron abunda, con lo que en apenas en dos noches de ésas de acostarte a las 5 de la mañana, parimos entre los cuatro (con ayudas fortuítas, frases épicas y brainstormings involuntarios) un guión sin título tan paranoíco que respetaba el espíritu (según me contaron) de años anteriores.

   Me tocó dirigirlo a mi, pero vamos, que aunque me hubiera tocado llevar los cafés no me hubiera perdido ese rodaje por nada del mundo.
   Lo disfruté como un enano. e hicimos algunos descubrimientos entre los alumnos de esos de diamantes en bruto que hacen que mantengas la esperanza en el futuro audiovisual de nuestras islas.

   Mis compañeros, que ya habían asistido otros años a los talleres, no paraban de decirme que era una pena que yo no hubiera conocido la Escuela Encantada en su época gloriosa, cuando los talleres eran mas extensos, mas intensos, mas de todo.
   Yo no puedo compararlo claro, porque no estaba, pero que me lo pasé pipa me lo pasé pipa.

   Y ya está. Después de ésta, la Ecuela Encantada cierra sus puertas y Mercedes emprende otros caminos. 
Así que solo puedo agradecerle que contara conmigo para esta edición final de su sueño, y de que, aunque otros años se rodaran seis y siete cortos durante los talleres, me tocara a mi dirigir el último de ellos, cerrando, como dijeron mis amigos, un ciclo.

   Gracias a todos, compañeros y alumnos. Ha sido un placer trabajar con ustedes. Ha valido la pena.

jueves, 29 de agosto de 2013

Quid Pro Quo

   
No hace mucho le presté mi casa a un amigo que la necesitaba como localización para completar el rodaje de su largometraje.
   "Gracias, te debo una" me dijo.
   Tuve que sonreir. ¿me debes una? Este amigo me prestó sus luces y su cámara para mi largometraje, y en una ocasión anterior puso su equipo a mi disposición para rodar un cortito de esos rápidos de aquí te pillo aquí te mato.
   
   Así que en todo caso, en el debe y el haber soy yo quien te debe una todavía, compañero.

Y eso me hizo pensar.
   Yo he colaborado con un montón de realizadores, en distintas categorías. He hecho de ayudante de dirección, de cámara, de eléctrico, de sonidista. En mi ordenador se han editado y etalonado trabajos de amigos y enemigos, y jamás me ha dado por valorar todo eso desde el punto de vista del Quid Pro Quo.

   Además sería francamente complicado. "Sí, tú actuaste en mi corto dos días, pero yo he dedicado tres días a tu rodaje" o "Me pusiste una cámara, un micro y un foco, y yo sólo te dejé editar en mi ordenador"...

   Al nivel que nos movemos por estas tierras, sólo el altruismo en simbiosis (desinteresado sí, pero en simbiosis) puede hacer que salquemos nuestros trabajos adelante.
   No hay dinero. Así de simple. No hay dinero para pagar las localizaciones como nos gustaría, o pagar a todo el equipo lo que le correspondería en justa medida, ni para alquilar los equipos en su valor. 
Así que nos queda el trueque. No hay más.

   Ya digo, he colaborado con muchas personas, algunas de las cuáles no han devuelto la colaboración porque no se lo he pedido, y jamás he sentido que esas personas estén en deuda conmigo.

   Si te ayudo, te ayudo porque me pareces una persona honesta. No pienso en lo que puedo sacar en mi propio beneficio, ni siquiera en si me gusta tu guión o no. No. Lo hago por principios.

   Claro que...

   Si voy a tu rodaje y no me das comida ni agua, si cortas al mediodía para que el equipo se vaya a comer a su casa y retomas a las 4, después de la digestión... pues ni Quid Pro Quo ni hostias.
Vete a pulpiar.

miércoles, 14 de agosto de 2013

Mínimo común múltiplo

  
 Realmente, sólo tuve, junto con el director de fotografía, que elegir el plano, ubicar la cámara y poco mas.

   Hace poco leí por ahí, creo que en el puñetero facebook que no sé quien dijo que aquel realizador que presta atención a la parte técnica y no a la dirección de actores merece la muerte... o algo así. 

   Y puede que sea verdad. Desde luego, al nivel que nos movemos y con el tipo de historias que contamos, nuestro trabajo sería una gran M si los actores no hicieran creíble la narración.

   Pero si, como en este último trabajo, cuentas con actores como Borja Texeira, Lamberto Guerra, Cathy Pulido, Fátima Luzardo, Penélope Acín, Tonono González, Víctor León, Yazmina Ramírez, David Curtelin, Leonor Cifuentes, Sara Guerra, Tamara Déniz, Carmelo Alcántara, Abraham Santacruz, Paula García y Dácil León, pues resulta sumamente fácil dejarles a su aire.

   Y si encima, muchos de ellos se implicaron tanto tanto en la cosntrucción de su personaje que incluso terminaron por reescribir no sólo sus diálogos, sino también el guión, creando escenas nuevas que reforzaran su visión del personaje, pues entonces ya me puedo sentar a ver la película.

   Y es que esto fue así.
El grado de compromiso con la historia que alcanzaron los actores fue el factor decisivo que terminó de enriquecer un guión que, aunque trabajado previamente, no pasaba de ser una guía difusa sobre la que construir.

   Quizás a otros egos esto le hubiera molestado. Quizás el que el "público" pensara que "el mérito no es enteramente de uno" o algo así... no lo sé.
Sólo sé que el cine es un arte colectivo, que no se puede hacer en solitario, y que por mucho que reduzcamos al mínimo el equipo, ese mínimo sigue siendo un mínimo común que termina dando como resultado el multiplo de las creatividades.

   Así que eso que ponemos a veces en los créditos, de lo que yo huía al prinicipio, de "Una película de Fulanito de Tal" es una gran mentira. Lo ponemos porque queda guay y tal, pero no deja de ser un acto egoíco y absurdo.

   Sí, vale. Hay una dirección marcada, determinada por el argumento y su traslación a imágenes, y hay un responsable que da el visto bueno o no al plano, pero así todo...

   Bueno, que me lío.
Eso. Que si vas a contar historias como ésta, rodéate de gente que sepa actuar. La luz, el sonido, el maquillaje, el tiro de cámara de nada valen si al actor o a la actriz no te la crees.

Ya me dirán cuando la vean, pero creo que en esta ocasión se me  salieron todos de la escala de Ritcher.