La estética que quise darle a "La Chica Bonita"
Muchos son los guiones y proyectos que, por hache o por be, se han quedado por el camino.
Algunos resisten aún al invasor papiltando en la carpeta "guiones" del disco duro, esperando su momento que quizás nunca llegue.
Pero hay uno en especial que aún de vez en cuando me pincha el ánimo, porque sé que lo más probable es que ya nunca se ruede.
Y hay una historia larga y extraña que daría para un "No making of" o "como nunca se rodó La Chica Bonita".
La historia arranca hace muchos años, cuando el cineasta David Delgado San Ginés concibió este guión.
David nunca llegó a materializarlo y el guión quedó mecanografiado en sus archivos personales.
Andando el tiempo, en un bareto o antro de mala muerte de la calle Sagasta, entre birra y birra, David me contó el guión.
Por motivos personales y familiares que paso de contarles, la historia me cautivó desde el principio, y le pedí a David que me dejara dirigir su historia, y también que me permitiera cambiar la época en la que se desarrollaba, ambientándola en los años 20 o 30.
En cierta ocasión, David me comentó que creía que el haber tratado de llevarme su historia a mi terreno (cine de época) fue lo que quizás truncó su realización. No lo sé, tal vez sea así.
Lo cierto es que mi versión del proyecto se presentó a la convocatoria de ayudas y recibió una patada en el ojete.
Así todo, decidido a rodarla por mi cuenta, puse en marcha la maquinaria de prepoducción del tema.
¿Por qué no se rodó? Pues porque cambios en mi situación personal y emocional me empujó de pronto a otro proyecto, curiosamente también cine de época: Los pechos de Paula.
Así, mi Chica Bonita años 20 se quedó en nada, sustituida por Paula y su bebé, que se comieron el presupuesto que yo tenía destinado para ella.
A veces siento que los personajes de mis cortos no rodados me reprochan algo...
Al año siguiente, David retomó el proyecto, regresando a su versión inicial y lo presentó de nuevo a las ayudas.
En esta ocasión quedó como primer reserva, dejando abierta la posibilidad de rodarla si alguien de los agraciados renunciaba a su subvención.
Curiosamente fue lo que sucedió. Uno de los proyectos no pudo rodarse dentro del plazo previsto y solicitó una prórroga. Prórroga que no sirvió de nada ya que finalmente su productora renunció.
¿Se rodó entonces La Chica Bonita? Pues no. No me pregunten por qué... Bueno, pregúntenme por qué... "¿por qué?". Ni pajolera idea. Lo cierto es que nadie en Canarias Cultura en Red gestionó el proyecto en reserva, y nuevamente La Chica Bonita tendría que esperar a tiempos mejores.
Años mas tarde, David Delgado reescribió de nuevo el guión y la nueva versión, ahora bajo el nombre de Oxímoros, ganó el premio al guión canario en el certamen de Ibértigo,
Lamentablemente, no obtuvo el premio principal al mejor guión, lo cual hubiera significado, por fin, su rodaje.
Sé que David después estuvo un tiempo dándole vueltas a la psoibilidad de llevar a cabo su realización por su cuenta, aunque creo que finalmente ha aparcado el proyecto.
Y ahí sigue. Un guión maldito, que hemos intentado rodar varias veces, que nunca ha llegado a puerto, y que seguirá, al menos a mi, martilleándome la cabeza de vez en cuando.
Estoy convencido que podría haber sido una gran cortometraje en cualquiera de sus versiones y reescrituras.
Lástima ¿verdad?
El blog desde las vísceras de la indigencia cultural por Daniel León Lacave
martes, 30 de octubre de 2012
jueves, 11 de octubre de 2012
La Escuela de Actores y el Observatorio Cultural.
En los últimos días hemos leído y escuchado el problema que amenaza a la Escuela de Actores de Canarias.
No voy a reproducir aquí la nota ésa que circula por internet, ya que entiendo que todo dios la ha leído ya en facebook, y no es cuestión de ocupar el ciberespacio con más de lo mismo.
Pero vamos, en resumen, el problema es, como no, presupuestario.
Por lo visto, los recortes se han pasado por la piedra un 40 % del dinero destinado a la Escuela, lo cuál, y de facto, significa imposibilitar el normal desarrollo docente del centro.
Sé de primera mano que hay profesores que llevaban meses sin cobrar su sueldo. Meses, nada grave, a menos que tengas la absurda costumbre de comer todos los días. Costumbre en desuso por otra parte.
Y aquí el debate excede ya los límites de subvenciones sí, subvenciones no, porque ya no estamos hablando de "darle dinero a unos tipos para que rueden sus cortos".
No. Esto ataca directamente a la base, a la línea de flotación. Ataca a la formación, a la educación, al origen.
Y es un desprecio en toda regla por parte de las administraciones, menoscabando la importancia de unas enseñanzas artísticas que parecen considerar de segunda categoría.
Eso sí.
Lo que sí que van a hacer es crear ¿cómo era? ah sí, un Observatorio Cultural, formado por vete tú a saber quién, para no sé que demonios de registrar y observar, nunca canalizar, el desarrollo cultural de nuestro archipiélago.
Cojonudo. Más canapés para los amigos y cuñados que bien remunerados no han visto nada que se parezca de lejos a un teatro o a un set de rodaje. Plas plas plas aplaudamos todos.
Para eso sí hay dinero... para crear cultura no, pero para observarla sí...
Pues nada. Observen, observen.
Se cargaron el Festivalito, ahora van a por la Escuela de Actores, que ha sido la fuente que ha regado los campos culturales canarios, aportando el talento que de otra forma, tendría que haber emigrado a tierras más frías.
¿Qué será lo próximo? ¿acabarán con el festival de Cine de Las Palmas?
Pues nada. Viva el Observatorio. Sigan así, que pronto no quedará nada que observar.
miércoles, 10 de octubre de 2012
¿Y si nos estamos equivocando?
Ayer subí esta foto a mi muro de Facebook.
En seguidita se petó de "me gusta(s)".
Normal. La foto es mas tierna que el queso tierno.
Pero me hizo pensar...
¿Saben esa canción de El Arrebato que dice algo parecido a "nunca tengo un duro y cuando lo tengo me lo gasto en una guitarra nueva"? ¿saben cuál les digo?
Pues ésa es la historia de mi vida. Sé que nunca reformaré el baño de mi casa, que se está cayendo a cachos. Sé que nunca cambiaré las ventanas de madera que se están picando por otras de aluminio.
Y lo sé porque cada vez que entra un poco de dinero en mi bolsillo corro como un desequilibrado a gastármelo en un cortometraje.
Y lo hago consciente de que ese dinero no va a volver vía premios de festivales, ni nada por el estilo, pero parece no importarme.
Carne de psiquiatra, ya les digo.
Pero bueno, allá cada uno con su vida. Si te la quieres machacar con dos piedras es problema tuyo y de nadie más.
El suicidio no es un delito que yo sepa.
Pero... ¿la inducción al suicidio?
Supongo que a todos los que somos padres se nos cae la baba si vemos que nuestro hijo es un remake 2.0 de nostros mismos.
Queremos, inconscientemente (o no), que siga nuestros pasos, que comparta nuestros gustos y nuestras pasiones.
Más aún. Proyecatmos nuestras frustraciones en ellos, con la esperanza de que ellos lleguen allí donde tú no has llegado, tomándole la revancha a la vida.
Pero... ¿y si nos estamos equivocando?
Los "artistas" (?), desde siempre, no sólo ahora con la crisis, se han muerto de hambre en todas las épocas y facetas.
Realmente, si yo pudiera volver atrás, aprendería algún trabajo como poner suelos, refilar paredes, echar techos, arreglar cañerías y enchufes, y no tocaría una cámara en mi puta vida.
Pues si lo tengo tan claro ¿A que viene esa baba que se sigue cayendo de mi boca cada vez que mi hijo de seis años habla de Tim Burton, o de lo que es un FlashBack, o maneja conceptos como plano-contraplano?
¿Por qué?
¿Algún psiquiatra en la sala?
En seguidita se petó de "me gusta(s)".
Normal. La foto es mas tierna que el queso tierno.
Pero me hizo pensar...
¿Saben esa canción de El Arrebato que dice algo parecido a "nunca tengo un duro y cuando lo tengo me lo gasto en una guitarra nueva"? ¿saben cuál les digo?
Pues ésa es la historia de mi vida. Sé que nunca reformaré el baño de mi casa, que se está cayendo a cachos. Sé que nunca cambiaré las ventanas de madera que se están picando por otras de aluminio.
Y lo sé porque cada vez que entra un poco de dinero en mi bolsillo corro como un desequilibrado a gastármelo en un cortometraje.
Y lo hago consciente de que ese dinero no va a volver vía premios de festivales, ni nada por el estilo, pero parece no importarme.
Carne de psiquiatra, ya les digo.
Pero bueno, allá cada uno con su vida. Si te la quieres machacar con dos piedras es problema tuyo y de nadie más.
El suicidio no es un delito que yo sepa.
Pero... ¿la inducción al suicidio?
Supongo que a todos los que somos padres se nos cae la baba si vemos que nuestro hijo es un remake 2.0 de nostros mismos.
Queremos, inconscientemente (o no), que siga nuestros pasos, que comparta nuestros gustos y nuestras pasiones.
Más aún. Proyecatmos nuestras frustraciones en ellos, con la esperanza de que ellos lleguen allí donde tú no has llegado, tomándole la revancha a la vida.
Pero... ¿y si nos estamos equivocando?
Los "artistas" (?), desde siempre, no sólo ahora con la crisis, se han muerto de hambre en todas las épocas y facetas.
Realmente, si yo pudiera volver atrás, aprendería algún trabajo como poner suelos, refilar paredes, echar techos, arreglar cañerías y enchufes, y no tocaría una cámara en mi puta vida.
Pues si lo tengo tan claro ¿A que viene esa baba que se sigue cayendo de mi boca cada vez que mi hijo de seis años habla de Tim Burton, o de lo que es un FlashBack, o maneja conceptos como plano-contraplano?
¿Por qué?
¿Algún psiquiatra en la sala?
martes, 9 de octubre de 2012
La nostalgia inevitable
Cuenta conmigo (Rob Reiner 1986)
Cuando uno se acerca peligrosamente a los cuarenta, es fácil mirar atrás y hacer recuento de daños. ("recuento de daños Sr. Murdock" que decía el Capitán Smith)
Nada puedes cambiar, y por eso la nostalgia se adueña de los momentos intensos (buenos y malos) de tu vida, congelándolos en tu retina emocional.
Y si tienes cierto espíritu creativo, la película está servida.
El cine nos ha brindado grandes títulos dentro de estas constantes: "American Grafitti" (George Lucas 1973), "Adios a la inocencia" (Richard Benjamin 1984), "Verano del 42" (Robert Mulligan 1971), "Cuenta conmigo" (Rob Reiner 1986) y un largo etcétera en los que sus creadores se abandonaron al estéril ejercicio de plamar sus recuerdos de juventud de forma mas o menos autobiográfica.
Supongo que influirá bastante el contexto histórico en el que viviste tu juventud. Si tenías veinte años cuando la guerra civil, o la Transición, pues lo tienes más a huevo...
American Graffitti
Inevitable, como digo.
Y es que de los veinte a los treinta es la época mas cojonuda de la vida, empiezas a disfrutar de una libertad que hasta ahora no habías conocido, y empiezas a vivir en un mundo que te parece que está ahí sólo y únicamente por y para ti.
Ay pero se pasa volando. Se escapa de las manos como el agua entre los dedos.
Y un buen día, de pronto, abres un ábum de fotos y te quedas helado.
¿quién coño es ese tipo joven, sin barriga, sin canas ni entradas, con esos aires de "háganse a un lado que aquí estoy yo", que me observa con mirada inalterable desde esas páginas?
Y tratas de recordar lo que pensabas y lo que sentías en cada uno de los momentos que corresponden a cada fotografía. Cuesta un poco, pero cuando lo consigues no debes dejarlo escapar. Ponlo por escrito o volverá a desaparecer hasta que el próximo virus nostálgico te invada el organismo.
Y ya que lo tienes escrito ¿por qué no rodarlo?
Bueno, es dificil, no se crean. Ambientar la ciudad, sus calles, sus habitantes y sus coches a principios de los Noventa. Lo más fácil es casi que las actrices se peinen con "la ola" si es a finales de los Ochenta, o con el flequillo recto aquel de Brenda en Sensación de Vivir si ya te metes en los Noventa... pero todo lo demás es sumamente complicado (léase caro).
En nuestra filmografía canaria, ha habido algún intento no muy acertado de algo parecido, pero, a mi juicio, estas historias no pueden ser rodadas por veinteañeros para los que la nostalgia es aún un ejercicio imposible. No se puede echar de menos lo que está sucediendo aquí y ahora... ¿no?.
Bueno, cada uno en su estilo.
Si yo rodara algo así, caería sin duda en la auto trampa de la música con la conviví a los veinte años. Música de orquestas, de verbenas, ayer encontré la flor que tú me diste...
Mostraría la Cultura del maletero, que no era otra cosa que el actual botellón en los coches aparcados...
...pero también me gustaría mostrar algo más que un facilón ejercicio de nostalgia.
El cine, cuando se acerca al cosmos de la juventud. tiende a irse a los extremos. O bien asistimos a la exageración de una mirada a la juventud de clase alta, a sus vicios, al nihilismo y hedonismo de una generación que lo tiene todo, como es el caso de "Historias del Kronen" (Montxo Armendáriz 1995), o bien nos vamos al otro extremo, como en el "Barrio" (1998) de León de Aranoa, mostrando a la juventud de las clases bajas ante sus problemática social y económica.
Historias del Kronen
Bien, pero ¿Y la película sobre la juventud de clase media? Supongo que se habrá hecho ya, pero también intuyo que es más espectacular el irte a los extremos. Hay mas caldo de cultivo para dotar de situaciones atractivas un guión plasmando los excesos de la clase alta, o la ley de la selva de las clases marginales, que si nos ponemos a hablar de una juventud aparentemente sin conflicto social.
Pero para mi es un error, ya que si queremos realmente retratar fielmente a la juventud, la gran mayoría de jóvenes pertenecen a este espectro social, y es aquí donde encontraremos las preguntas adecuadas.
Claro que es más espectacular vestirte de Larry Clark y vomitar basura tipo "Kids" (1995), y filmar drogas, palizas, marginalidad etc etc, que filmar al joven que no termina sus estudios, que se va a la mili, que cuando sale no sabe en que trabajar...
Pero uno es la realidad, y lo otro es la exageración sesgada y sacada deliberadamente fuera de contexto.
No sé lo que preferirán ustedes ver. Yo, al menos, lo tengo claro.
Cuando uno se acerca peligrosamente a los cuarenta, es fácil mirar atrás y hacer recuento de daños. ("recuento de daños Sr. Murdock" que decía el Capitán Smith)
Nada puedes cambiar, y por eso la nostalgia se adueña de los momentos intensos (buenos y malos) de tu vida, congelándolos en tu retina emocional.
Y si tienes cierto espíritu creativo, la película está servida.
El cine nos ha brindado grandes títulos dentro de estas constantes: "American Grafitti" (George Lucas 1973), "Adios a la inocencia" (Richard Benjamin 1984), "Verano del 42" (Robert Mulligan 1971), "Cuenta conmigo" (Rob Reiner 1986) y un largo etcétera en los que sus creadores se abandonaron al estéril ejercicio de plamar sus recuerdos de juventud de forma mas o menos autobiográfica.
Supongo que influirá bastante el contexto histórico en el que viviste tu juventud. Si tenías veinte años cuando la guerra civil, o la Transición, pues lo tienes más a huevo...
American Graffitti
Inevitable, como digo.
Y es que de los veinte a los treinta es la época mas cojonuda de la vida, empiezas a disfrutar de una libertad que hasta ahora no habías conocido, y empiezas a vivir en un mundo que te parece que está ahí sólo y únicamente por y para ti.
Ay pero se pasa volando. Se escapa de las manos como el agua entre los dedos.
Y un buen día, de pronto, abres un ábum de fotos y te quedas helado.
¿quién coño es ese tipo joven, sin barriga, sin canas ni entradas, con esos aires de "háganse a un lado que aquí estoy yo", que me observa con mirada inalterable desde esas páginas?
Y tratas de recordar lo que pensabas y lo que sentías en cada uno de los momentos que corresponden a cada fotografía. Cuesta un poco, pero cuando lo consigues no debes dejarlo escapar. Ponlo por escrito o volverá a desaparecer hasta que el próximo virus nostálgico te invada el organismo.
Y ya que lo tienes escrito ¿por qué no rodarlo?
Bueno, es dificil, no se crean. Ambientar la ciudad, sus calles, sus habitantes y sus coches a principios de los Noventa. Lo más fácil es casi que las actrices se peinen con "la ola" si es a finales de los Ochenta, o con el flequillo recto aquel de Brenda en Sensación de Vivir si ya te metes en los Noventa... pero todo lo demás es sumamente complicado (léase caro).
En nuestra filmografía canaria, ha habido algún intento no muy acertado de algo parecido, pero, a mi juicio, estas historias no pueden ser rodadas por veinteañeros para los que la nostalgia es aún un ejercicio imposible. No se puede echar de menos lo que está sucediendo aquí y ahora... ¿no?.
Bueno, cada uno en su estilo.
Si yo rodara algo así, caería sin duda en la auto trampa de la música con la conviví a los veinte años. Música de orquestas, de verbenas, ayer encontré la flor que tú me diste...
Mostraría la Cultura del maletero, que no era otra cosa que el actual botellón en los coches aparcados...
...pero también me gustaría mostrar algo más que un facilón ejercicio de nostalgia.
El cine, cuando se acerca al cosmos de la juventud. tiende a irse a los extremos. O bien asistimos a la exageración de una mirada a la juventud de clase alta, a sus vicios, al nihilismo y hedonismo de una generación que lo tiene todo, como es el caso de "Historias del Kronen" (Montxo Armendáriz 1995), o bien nos vamos al otro extremo, como en el "Barrio" (1998) de León de Aranoa, mostrando a la juventud de las clases bajas ante sus problemática social y económica.
Historias del Kronen
Bien, pero ¿Y la película sobre la juventud de clase media? Supongo que se habrá hecho ya, pero también intuyo que es más espectacular el irte a los extremos. Hay mas caldo de cultivo para dotar de situaciones atractivas un guión plasmando los excesos de la clase alta, o la ley de la selva de las clases marginales, que si nos ponemos a hablar de una juventud aparentemente sin conflicto social.
Pero para mi es un error, ya que si queremos realmente retratar fielmente a la juventud, la gran mayoría de jóvenes pertenecen a este espectro social, y es aquí donde encontraremos las preguntas adecuadas.
Claro que es más espectacular vestirte de Larry Clark y vomitar basura tipo "Kids" (1995), y filmar drogas, palizas, marginalidad etc etc, que filmar al joven que no termina sus estudios, que se va a la mili, que cuando sale no sabe en que trabajar...
Pero uno es la realidad, y lo otro es la exageración sesgada y sacada deliberadamente fuera de contexto.
No sé lo que preferirán ustedes ver. Yo, al menos, lo tengo claro.
viernes, 5 de octubre de 2012
jueves, 27 de septiembre de 2012
Cine Leve: Perdonen que insista
Cathy Pulido y Paula García en "Las ovejas nunca vienen solas" (2012- Daniel León Lacave)
Antes, yo tenía la absurda idea de que cada trabajo, cada cortometraje tenía que superar al anterior en su nivel de producción. Creía en eso de: ¿Cuál es tu mejor película? La última, por supuesto"
Eso me llevó a estar casi cinco años sin rodar un corto. Después de "Hanna después del tiempo" (2004) me encontré con un hijo en el mundo y con que lo que antes estaba destinado a luces y cámaras ahora se me iba en pañales y biberones.
Ciertamente, podría haber rodado cualquier cosita de bajo coste y quitarme el mono, pero no quería bajar el listón con respecto al trabajo anterior.
Y así estuve hasta que tuve el suficiente presupuesto para rodar "Los pechos de Paula" (2009).
Émerita Suárez y Juan Ramón Pérez (Los Pechos de Paula-2009)
Después de "Paula..." llegó la crisis y los recursos se esfumaron. ¿Cuánto tiempo tendría que esperar esta vez?.
Y no sé que hubiera sido de mi si el realizador Josep Vilageliu y el actor Miguel Ángel Rábade no me hubieran mostrado el camino del Cine Leve.
Pronto me captaron para su filosofía de rodaje, y vi claro que no hay que superar el cortometraje anterior técnicamente, sino creativamente. A menos, claro, que no ruedes para ti, sino de cara a la galería.
Si alguien rueda así, de cara a la galería, le compadezco...
Entonces en 2010 rodé mi primera incursión consciente en el cine leve, "Cerca del Mar", rodada con los mínimos exigidos en los bellos paisajes de Punta del Hidalgo.
Verónica Galán y Borja Texeira (Cerca del Mar-2010)
Después de su estreno en Las Palmas, alguien se me acercó y me comentó: -"Sí, no está mal, pero es que la otra, la de "Los pechos de Paula"...-
-ya...-
A fecha de hoy, lo tengo bastante asumido. (Sonrio).
Sólo sé que nunca he disfrutado tanto ni me he reído tanto como cuando ruedo bajo las premisas del cine leve. El sufrimiento y la frustración artística desaparecen, brindándote momentos irrepetibles que se quedan grabados en tu biografia.
Y el Lunes pasado tuve, de nuevo, la confirmación de todo esto que digo...
¿Cómo una película que iba a llamarse "Tarde de cine" acaba llamándose "Las Ovejas nunca vienen solas"?
Pues gracias a la libertad creativa de los actores que te regalan perlas preciosas como éstas.
¿Cómo a una lluvia que te fastidia el plan de rodar en exteriores acabas dándole las gracias porque sin sus gotas jamás hubieras tenido que verte obligado a cambiar el guión, adaptándolo a un interior, y eso es lo que finalmente enriquece y mejora tu historia?
¿Cómo hace que todos tengamos que enfrentarnos a la improvisación, actores inventándose sus frases, realizador adaptando sus planos a las nuevas circunstancias, etc etc, creciendo así todos, aprendiendo todos de todos?
Vale, de acuerdo. Algunos llamarán a estos cortos "Proyectos fámelicos" o "trabajos indigentes"...
Puede ser, pero si hubiera seguido por el camino anterior, me hubiera perdido todo esto...
... y eso sí que no.
lunes, 24 de septiembre de 2012
Cerrando el círculo
Después de estrenar tu último trabajo, te queda una vacio chungo en el estómago. Miras el ordenador y no tienes nada que montar, ni cartel que diseñar. No hay audios que revisar ni colores que etalonar.
Entonces tiras de archivos y buscas a la deseperada algo que rodar, algún guión por ahí olvidado y que reúna las condiciones del cine leve, léase coste cero y poder ser rodado en apenas una tarde.
Así que vamos allá. La comedia más estúpida del Cine Leve.
Y tiras de amigos.
Te hablas con el siempre dispuesto a ayudar Junior Melo, que te brinda la localización perfecta.
La generosidad del amigo Eduardo Martinón, aportando su equipo y su trabajo, y trayéndose a su ayudante (también) Eduardo Pérez.
O el compañero de trabajo Adrián Álvarez en la claqueta, que era su primer rodaje, y yo tenía miedo de que se me aburriera, pero no.
Any Rodríguez Liria y su increible capacidad para resolver cuestiones de maquillaje y caracterización sobre la marcha. "Tú ponme retos, que yo los voy superando".
El incombutible Paco Perdomo a la pértiga y Pedro García siendo mis ojos cuando yo no miro.
Y por supuesto, los actores.
Actores a los que dejas sueltos, no les das mas directrices que unas ligeras indicaciones y ellos mismos te hacen la película.
Ruben Darío, actor al que aún no había tenido la oportunidad de dirigir, pero con el que había coincidido en varios rodajes. Una delicia verle interpretar.
Cathy Pulido, que solamente me había hecho el maquillaje de uno de mis cortos, y que es para mi todo un feliz descubrimiento. Se come la pantalla.
Paula García, que ya me salvó la vida una vez cuando irrumpió en "Rota", y en la que he observado una evolución ante la cámara. Saber estar, improvisar, caminar ante una cámara que se mueve frente a ti. Un lujazo tenarla en nuestro corto.
Y David Curtelin.
SInceramente, David llevaba tiempo sin actuar ante la cámara desde "Los Pechos de Paula" (2009), salvando el casi cameo de "Rota", y a mi eso me asustaba un poco. ¿quizás hubiera perdido capacidad?
¡Qué coño! David lo bordó, se salió. Me hizo reír y me mostró que el talento sigue ahí.
Y ha sido bonito volver a dirigir a Curtelin, porque debo decir que sin David, es muy probable que yo nunca hubiera llegado a rodar ni mi primer corto. Él fue el empuje y el empeño que me faltaba a mi hace diez años.
Y por eso, hoy, me he sentido de nuevo como al principio. Rodando un cortito, una comedia en un par de horas, sin medios, entre amigos.
Sí, vale. La cámara ya no es una VHS sino una Canon 7D. El sonido ya no es un micro de ordenador en un palo de fregona, sino una pértiga, un grabador externo y un sennheisser...
...pero el espíritu, la filosofía era la misma. Por eso hoy hemos cerrado un círculo, y yo que me alegro, mira.
Así que ya está. Otro corto que, como todos los nuestros, están abocados a la nada, a ser proyectados (o no) en una pantalla grande una o dos veces, circular por internet con los típicos "me gusta", y luego, el olvido.
Pero que me quiten lo filmado...
¿Algo más?
¿Qué? ¿que de qué va el corto?
...y que mas da...
miércoles, 19 de septiembre de 2012
Los Premios Monopol
El lunes pasado, durante la presentación en el Monopol del estreno ese "provocagranoenelculo", el actor Lamberto Guerra anunció al público la creación de los Premios Monopol del cortometraje canario.
La iniciativa, que parte del propio Guerra, Gorka San Juan y Junior Melo, nace con la más que loable intención de premiar las diferentes categorias de los cineastas canarios.
Así, por primera vez, no se premiará simplemente al "mejor corto", sino que también se reconocerá individualmente el trabajo de los actores, los sonidistas, los directores, los fotógrafos, etc etc.
Las normas y reglas de estos premios aún están en proceso, pero el mismo Lamberto nos pudo adelantar algunas de estas claves:
- Mejor Cortometraje
- Mejor Director
- Mejor Guión
- Mejor Actor
- Mejor Actriz
- Mejor Actor Secundario
- Mejor Actriz Secundaria
- Mejor Montaje
- Mejor Sonido
- Mejor Fotografía
- Mejores Efectos Especiales
- Mejor Caracterización
- Mejor Vestuario
- Mejor Dirección Artística
- Mejor Música
Estas 15 categorías fijas conformarán un interesante palmarés anual que por fin reconocerá y valorará el trabajo de tantas personas que hasta ahora tenían que conformarse con compartir el mérito global con el realizador, que era el único que se llevaba la figurita del premio para su casa.
Ya, una vez, en 2004, en la presentación del antepasado del catálogo en el cine Capitol en la Gran Vía madrileña, cuando me llegó el micrófono, en vez de darle las gracias al Socaem y bla bla bla, lo que hice fue pedir un fuerte aplauso para todas las personas que no estaban allí sobre aquel escenario, pero que sí que habían estado en los cortometrajes.
La propuesta Monopol ya flota por la red, en esa nube 9 que es el facebook, y hoy me llamó la atención el comentario de un tertuliano que denunciaba que esto era "más de lo mismo para los mismos de siempre".
Me parece precipitado decir algo así cuando aún no se han hecho públicas sus bases, ni las reglas de jurados o comités de selección, ni tan siquiera se ha celebrado la primera edición.
Estoy convencido que todos hemos aprendido del pasado, de las consecuencias que los sectarismos y pasteleos han tenido para el micrcosmos cinematográfico de nuestras islas , y estoy seguro que esta vez usaremos lo que hemos aprendido.
En cualquier caso, hay que apaludir esta propuesta, antes de sacar los teclados envenenados a pasear, amigos del facebook...
ÁNGELES: COPIO Y PEGO- (Conversaciones intrascendentes)

Hace 17 horasNaira Gómez- Hola Daniel!
Tomo este espacio para reflexionar sobre Ángeles, como te comenté ayer.
Agradecí mucho que fuera el primer trabajo proyectado, pues yo normalmente suelo meterme mucho en las historias, quizá defecto profesional, aunque no siempre me sucede por diversas cuestiones, normalmente es así, y cuando voy a sesiones donde tenemos tandas de trabajo, quiera más o quiera menos, no recibo igual el primer trabajo que los sucesivos... Dicho lo cual, me cogió con la mente limpia, abierta de par en par, y como tb te comenté, la línea del trabajo, por rozar aquel lenguaje que a mi personalmente me gusta más en cine, me cautivó, y, sin desmerecer trabajos anteriores, ya que cada uno de ellos parte de su historia en la vida y en el tiempo, de todos los trabajos que te he podido ver, éste es el que más me ha gustado, por la sorpresa, la vida y la frescura, de actores, de planos... no se, como te digo esto es algo muy subjetivo...
La historia para mi, está muy bien sujeta tanto por los actores, como por cómo has ido hilando planos, esos huecos que tiene que rellenar el espectador son para mi muy interesantes siempre... te voy a poner un ejemplo, un día un profesor de interpretación ante mi facilidad de llorar en escena, me hizo una pregunta: "¿para ti que es más interesante, ver a un actor llorar o ver el previo al llanto? porque parece que todos los actores queremos llorar, ser verdaderos, sacar agua por los ojos para que nos digan lo buenos que somos... pero nos olvidamos de darle un momento muy importante al público, y es ese previo al llanto, el nudo que se te hace en la garganta y que no te deja hablar, esos segundos donde no se sabe qué va a pasar y el público tiene que trabajar y averiguar qué sucede... Pues esos huecos narrativos en Ángeles, cuando no cuentas la historia a través de la narrativa común, son para mi ese momento antes del llanto, ese momento de emoción que estrangula y que tiene que descifrar el espectador, eso para mi es lo que más tengo que agradecer al trabajo, porque como espectador te conecta con lo que el corto te está generando por dentro, y lo pueedes escuchar, me dejas pensar y sentir cosas... eso a mi me mola y mucho!
He de decir tb que tiene sus riesgos, y hacer cosas fuera de lo común, ya sabemos... ay, pero yo lo agradezco tanto... Bueno, voy con la parte pimienta: Intuyo que el personaje de Penélope no es un ángel desde el principio ¿¿o no???... yo percibí que no, que se convierte en ángel cuando se suicida, pero puede ver a través de su tormento al ángel de la otra muchacha (que sigo sin recordar su nombre y me encantó)...
La forma en que se mezclan los recuerdos con el presente, seguro que a muchos pudo despistar, pero a mi me encantó ver la representación del mundo que existe dentro de nuestra cabezas mezclado con el real... Y para mi, recordando la reflexión o pequeña sinopsis del corto que pusiste en la página del evento, ésta sería: "Ángeles: invita a la reflexión sobre las cadenas que arrastramos en nuestra alma y viajan con nosotros más allá de ésta" o "Hay muchas formas de ser un ángel y dejar de serlo"
Bueno, de los actores no te hablaré porque me sentiría rara haciéndolo, ya escribiré mañana a Penélope y le dejaré mis impresiones.

Hace 16 horasDaniel León Lacave- Naira, eres la primera persona que entiende la película, que lo clava. ES exactamente lo que has dicho.
Penélope no es un ángel desde el principio. Mata a Mery por envidia, y luego no consigue librarse de ella, o sea, esas "cadenas" que tú has mencionado.
Penélope es una mujer solitaria, el calor de las llamas de las velas no la calienta, por eso esa luz fría y el desenfoque, y Mery casi que la fuerza a quitarse la vida para hacerla compañía, pero pasado un tiempo, las dos necesitan a alguien más y Penélope elige a Borja porque es a quien deseó mientras vivía.
El reflejo de la Penélope viva advierte a la Penélope angel que eso sería otro suicidio dentro de su muerte, pero Penélope ángel acepta el riesgo y mata a Borja.
Pero nuestros actos tienen consecuencias, y cuando convierten a Borja en un ángel, lo único que consigue es volver a reunir a Mery con Borja, por lo que ella vuelve a quedarse sola, y vuelve a morir, muere incluso en el mundo de los ángeles, y simplemente, desaparece sola en el columpio, condenada a la nada.
Al final todos somos ángeles caídos, abandonados a nuestra suerte en La Tierra, quizás por algo malo que hicimos en otro mundo mejor, y si existe Dios o no, es irrelevante, porque de existir, está claro que no le importamos.
MIl gracias por tus palabras, de verdad. Me ha encantado que te haya gustado, que te hayas molestado en escribirme tu crítica y sobre todo, que la hayas entendido tan claramente.
Un abrazo muy fuerte.

Hace 16 horasNaira Gómez- Bueno, pues no se, yo creo que se entendía bien, incluso creo que si te hubiera dado la gana cortar algunos planos, se entendería tb... no se, para mi había una historia hilada, con su argumento, y construcción muy personal fuera de la narrativa convencional, eso es lo que mola, a pensar! Gracias a ti!
Otro abrazo de vuelta!
GRACIAS NAIRA, AÚN HAY ESPERANZA
Cortos, fotos y sueños de una noche de verano
Después de la proyección del Jueves pasado en el TEA en Santa Cruz, sólo nos quedaba dejar pasar los días para mostrar nuestros trabajos en Las Palmas, en el cine Monopol por cortesía de Junior Melo.
Al menos para mi, tras el éxito de público y las buenas críticas cosechadas en Tenerife (es verdad que no oí las malas críticas, que seguro que hubo), pues la proyección en el Monopol se había convertido casi en un mero trámite.
Sin embargo, cuanto más se aproximaba la hora del estreno, me di cuenta de que me estaba poniendo mucho mas nervioso que de costumbre.
Quizás porque con "Ángeles" pisaba un terreno aún desconocido para mi como narrador, quizás porque ahora la sala estaría esta vez repleta de gente conocida y cercana, o quizás porque me bastó con echar un vistazo al patio de butacas para darme cuenta que allí se había dado cita todo el gremio cinematográfico de Las Palmas. (Algunas ausencias, lástima, pero lo cierto es que estaban casi todos).
El calor de la noche de verano tal vez empujó a las terrazas del Monopol a más de uno, obligándolo a salir de casa y, ya puestos, porque no ir a ver que demonios de cortos son esos que llevan un mes machacándonos con ellos en el Facebook.
La sala se llenó, a reventar. Dos plenos en apenas una semana.
Lamberto Guerra, genial como siempre, presentó el acto y anunció la creación de los premios Monopol de cine corto canario.
No voy a hablar ahora de estos premios, ya que les dedicaré un post en exclusividad.
Nos pasó el micro y fuimos hablando todos: Borja, Yo, Nayra Ortega, Mery Rivero y Josep Vilageliu.
Bueno, Borja Texeira y yo jugábamos en casa, así que a Josep le tocó ser un poco el out sider, ya que, cuando la sala está repleta de familiares y amigos, la objetividad se diluye... y ahí lo dejo...
Buena proyección y muy buen sonido... y... eso, pan con queso.
A la salida fotos, besos y abrazos.
Algunos salieron por patas para no tener que cagarse en mis muertos, y otros, sin embargo, se me acercaron para felicitarme. Naira Gómez, Armando Ravelo, Amaury Santana e incluso Adrián González, el realizador de ese interesante corto llamado "Litio", me trasladó su admiración por "Ángeles", con la bonita frase de "has hecho el corto que todos querríamos hacer".
Lo dicho, viniendo de alguien que rodó "Litio", eso para mi es muchísimo.
Adrián rueda este fin de semana su nuevo trabajo. Si seguimos compartiendo línea y estilo, espero que podamos volver a compartir pantalla.
Después vino el tiempo de las copas y el alcohol, pero éste que les habla está ya viejo para determinadas mierdas, así que tras ingerir un redbull, tiré millas.
Y me llevé conmigo a Josep, que esa noche dormiría en casa, y a David Delgado, y juntos compartimos una pizzas congeladas (manjar de dioses, néctar y ambrosía a esas horas) y visionamos el pre-montaje de "Rondó", el último (de momento) trabajo de Vilageliu.
¿Alguna conclusión?
Pues si bien podríamos considerar que la velada fue un éxito, más allá de gustos personales sobre cada corto, sigue preocupándome que aunque, sí, la sala estaba llena hasta la bandera, no había allí ningún espectador llano. Todos eran del mundillo audiovisual o amigos y familiares.
Sigue siendo un sueño atraer al espectador simple, desvinculado.
Aún no lo hemos conseguido.
viernes, 14 de septiembre de 2012
DESTINO: INTERCAMBIADOR- (Crónica de un estreno)
Borja Texeira, Daniel León Lacave y Josep Vilageliu
¿Por dónde empiezo?
"Empieza por el comienzo, y cuando termines de hablar, te callas" (Alicia en el País de las Maravillas)
Mi amigo Borja y yo nos subimos al barco de Armas. Otras veces que he ido a estrenar corto a Tenerife solía hacer el viaje en el Fred Olsen, o en Binter, pero la economía está jodida, hermanos.
En el barco de Armas, la dura vida del cineasta
A quien primero nos encontramos al llegar al TEA es al compañero cineasta Iván López, con el que cruzamos algunas palabras acerca de la necesidad de más crítica posterior en los blogs y redes sociales sobre las proyecciones de cortos canarios.
Iván tomó nota y hoy ha escrito sus impresiones AQUÍ.
Tras reunirnos con Josep Vilageliu y realizar la prueba de proyección asistida por el compañero proyeccionista Ángel, nos ubicamos en la puerta del TEA, donde comienza el desfile de caras conocidas: Fátima Luzardo, Juan Carlos, Domingo Damián Ojeda, René Martín, Eduardo García Rojas, Manuel Díaz Noda, Alicia Reyes, la voz del tranvía...
Y una gran alegría para mi: conocer personalmente con unos amigos que hasta ayer sólo había tratado con ellos por Facebook, y con los que me siento próximo en muchos aspectos. Hablo de Carolina Brito y Tana González.
Conecté con ellos y su onda en seguida. Aquí va la foto para el recuerdo.
La sala empieza a llenarse como nunca. Más de 100 personas. De hecho, Borja y yo al final tuvimos que ver las proyección de pie en la parte superios del anfiteatro, ya que no quedaba libre más que la primera fila de asientos demasiado cerca de la pantalla. (y no era plan)
Palabras de rigor de presentación. El amigo Emilio Ramal, como no podía ser menos, con las palabras precisas.
Me pasa el micrófono y yo me hago el graciosillo de turno soltando un par de paridas. El público ríe.
-Sí, sí, reir ahora, que llorareís cuando veaís el truño de corto que les traigo- pensé.
Hablan Borja y Josep y se apagan las luces.
"Ángeles" deja al público desconcertado. Termina y se escucha un murmullo que no alacanzo a descifrar.
Sé que, durante su visionado, cuando Penélope Acín se corta las venas, Carolina le da un codazo a Tana. -cortavenas ay ay-
"El duelo" arranca con esos planazos cinematográficos que Borja compuso.
Termina. Nadie aplaude. -Un público difícil- pienso.
Con "Nube 9" sucede lo mismo. Ni las bellas actrices en ropa interior de Josep consiguen derretir el hielo del respetable.
Se encienden las luces. Tímidos aplausos.
Desfilamos escalera abajo.
Mi primo Alberto Lacave, al que me había encontrado al entrar se me acerca:- Chiquito ladrillo te has rodado, primo. Un truñaco-
-Pues sí-
Mi primo chicharrero y su guapa novia
Me cruzo con Eduardo González, genial dibujante de cómics con el compartí aquella aventura barcelonesa hace dos décadas.
Retomamos la conversación casi en el mismo punto donde la dejamos hace diecisiete años en Plaza Cataluña: Hugo Pratt, El sueño de Cocteau, 13 muñecas, narrativa como arte o medio de comunicación...
Ahí va otra foto para el recuerdo.
Después, para que más detalles, que diría Sabina.
Copas , risas y excesos.
Los cubatas fueron cayendo uno detrás de otro.
Estábamos todos, pero poco a poco se fueron auto nominando.
Josep y Laly se despiden, luego hacen lo mismo Fátima y Juan Carlos.
Yo voy muy cuajado ya y casi no percibo la fuga constante de cerebros.
Al final quedamos Borja, yo, Chantal Rodríguez (actriz de Nube 9), un tal Gabi Sin Apellido y el actor Javi Martos.
Chantal Rodríguez
Y es éste último, Javi Martos, el que nos propone nuestro siguiente destino: DESTINO: INTERCAMBIADOR... (de ahí el título del post ¿lo pillan?)
Una terraza de verano que está justo al lado del Intercambiador.
Y a partir de ahí, todo está un poco borroso para mi.
El amigo Gabi sin Apellidos comiendo pizza dentro de la discoteca, Javi Martos que aparecía y desparecía con la misma rapidez, el baño con una luz azul en plan CSI, una camarera rubia que me servía cervezas que no estaban muy frías...
Y lo siguiente que recuerdo es a un borracho que me insultaba por la calle, y despertar en la habitación del hotel...
¿Mereció la pena? No voy a juzgarlo, pero estrenar un corto es un trabajo sucio que alguien tiene que hacer.
Y ahora esperar al Lunes para repetir el estreno en Las Palmas.
Nada más.
Buenas noches y buena suerte...
¿Por dónde empiezo?
"Empieza por el comienzo, y cuando termines de hablar, te callas" (Alicia en el País de las Maravillas)
Mi amigo Borja y yo nos subimos al barco de Armas. Otras veces que he ido a estrenar corto a Tenerife solía hacer el viaje en el Fred Olsen, o en Binter, pero la economía está jodida, hermanos.
En el barco de Armas, la dura vida del cineasta
A quien primero nos encontramos al llegar al TEA es al compañero cineasta Iván López, con el que cruzamos algunas palabras acerca de la necesidad de más crítica posterior en los blogs y redes sociales sobre las proyecciones de cortos canarios.
Iván tomó nota y hoy ha escrito sus impresiones AQUÍ.
Tras reunirnos con Josep Vilageliu y realizar la prueba de proyección asistida por el compañero proyeccionista Ángel, nos ubicamos en la puerta del TEA, donde comienza el desfile de caras conocidas: Fátima Luzardo, Juan Carlos, Domingo Damián Ojeda, René Martín, Eduardo García Rojas, Manuel Díaz Noda, Alicia Reyes, la voz del tranvía...
Y una gran alegría para mi: conocer personalmente con unos amigos que hasta ayer sólo había tratado con ellos por Facebook, y con los que me siento próximo en muchos aspectos. Hablo de Carolina Brito y Tana González.
Conecté con ellos y su onda en seguida. Aquí va la foto para el recuerdo.
La sala empieza a llenarse como nunca. Más de 100 personas. De hecho, Borja y yo al final tuvimos que ver las proyección de pie en la parte superios del anfiteatro, ya que no quedaba libre más que la primera fila de asientos demasiado cerca de la pantalla. (y no era plan)
Palabras de rigor de presentación. El amigo Emilio Ramal, como no podía ser menos, con las palabras precisas.
Me pasa el micrófono y yo me hago el graciosillo de turno soltando un par de paridas. El público ríe.
-Sí, sí, reir ahora, que llorareís cuando veaís el truño de corto que les traigo- pensé.
Hablan Borja y Josep y se apagan las luces.
"Ángeles" deja al público desconcertado. Termina y se escucha un murmullo que no alacanzo a descifrar.
Sé que, durante su visionado, cuando Penélope Acín se corta las venas, Carolina le da un codazo a Tana. -cortavenas ay ay-
"El duelo" arranca con esos planazos cinematográficos que Borja compuso.
Termina. Nadie aplaude. -Un público difícil- pienso.
Con "Nube 9" sucede lo mismo. Ni las bellas actrices en ropa interior de Josep consiguen derretir el hielo del respetable.
Se encienden las luces. Tímidos aplausos.
Desfilamos escalera abajo.
Mi primo Alberto Lacave, al que me había encontrado al entrar se me acerca:- Chiquito ladrillo te has rodado, primo. Un truñaco-
-Pues sí-
Mi primo chicharrero y su guapa novia
Me cruzo con Eduardo González, genial dibujante de cómics con el compartí aquella aventura barcelonesa hace dos décadas.
Retomamos la conversación casi en el mismo punto donde la dejamos hace diecisiete años en Plaza Cataluña: Hugo Pratt, El sueño de Cocteau, 13 muñecas, narrativa como arte o medio de comunicación...
Ahí va otra foto para el recuerdo.
Después, para que más detalles, que diría Sabina.
Copas , risas y excesos.
Los cubatas fueron cayendo uno detrás de otro.
Estábamos todos, pero poco a poco se fueron auto nominando.
Josep y Laly se despiden, luego hacen lo mismo Fátima y Juan Carlos.
Yo voy muy cuajado ya y casi no percibo la fuga constante de cerebros.
Al final quedamos Borja, yo, Chantal Rodríguez (actriz de Nube 9), un tal Gabi Sin Apellido y el actor Javi Martos.
Chantal Rodríguez
Y es éste último, Javi Martos, el que nos propone nuestro siguiente destino: DESTINO: INTERCAMBIADOR... (de ahí el título del post ¿lo pillan?)
Una terraza de verano que está justo al lado del Intercambiador.
Y a partir de ahí, todo está un poco borroso para mi.
El amigo Gabi sin Apellidos comiendo pizza dentro de la discoteca, Javi Martos que aparecía y desparecía con la misma rapidez, el baño con una luz azul en plan CSI, una camarera rubia que me servía cervezas que no estaban muy frías...
Y lo siguiente que recuerdo es a un borracho que me insultaba por la calle, y despertar en la habitación del hotel...
¿Mereció la pena? No voy a juzgarlo, pero estrenar un corto es un trabajo sucio que alguien tiene que hacer.
Y ahora esperar al Lunes para repetir el estreno en Las Palmas.
Nada más.
Buenas noches y buena suerte...
lunes, 10 de septiembre de 2012
Los más jóvenes no lo recordareis
¿POR QUÉ NO HAN HECHO UNA PELÍCULA DE ESTO TODAVÍA?
Los que nacimos a principio de los 70, (que de niños llevamos aquellas camisetas del Argentina 78), pasamos nuestra infancia y pre-adolescencia de los 80 devorando cómics.
No quedaba otra.
Sólo teníamos una única cadena de televisión (a Canarias no llegó la segunda cadena hasta el 82, por aquello del mundial de Naranjito), así que sólo emitían una película al día, y de dibujos animados ni te cuento.
La emisión se cortaba al mediodía después del telediario, y reconectaba a las 5 de la tarde con dibujos hasta las 6 o algo así.
Recuerdo estar sentado junto a mi hermano frente a la carta de ajuste (¿la carta de qué? dirán los más jóvenes) pendiente de aquel reloj que se aproximaba inexorablemente a la hora de inicio.
Y por supuesto, no había video, ni "deuvedés", ni internet, ni plataformas digitales de televisión, así que veías los dibujos, te ibas a jugar a algo que se parecía al fútbol a la calle, y cuando volvías leías "tebeos".
Ciertamente, la oferta era infinitamente menor, pero le tenías más respeto a lo que veías, ya que o era esa peli o era ninguna, por lo que te la tragabas hasta el final. Ahora, si no te gustan los tres primeros minutos, simplemente cambias de canal.
Pero bueno. No era de esto de lo que quería hablarles.
Hoy, recorriendo ese templo maldito que es el Corte Inglés (que junto con el Real Madrid, el MacDonald´s y Microsoft forman el Eje del Mal), en busca de material escolar para mi hijo, no pude evitar acercarme a la sección de cómics.
Y me encontré de pronto ante uno de mis iconos nostálgicos más poderosos.
Una reedición en tres tomos de las aventuras de Jan Europa.
Ya te digo. Los que crecieron consumiendo frenéticamente los SuperMortadelos de la editorial Bruguera sabrán de qué les hablo.
Y no pude evitarlo. Ya sé que no están los tiempos como para gastarse 19 € en cómics, pero es que me regalaban con su compra "La muerte de Gwen Stacy" (la original) y una taza de Spiderman.
(¿pero tú que edad tienes Danié...?)
Jan Europa o el Hombre que regresó de la muerte.
El tipo era un soldado inglés de la primera guerra mundial, al que le cae una bomba que, en vez de matarlo bien muerto, lo que hace es convertirlo en inmortal. Y años después, el tío se reencuentra con su novia convertida en una ancianita adorable, y la nostalgia le dura hasta que conoce a la nieta, que está más buena que el pan de Agüimes.
Así arrancaba la historia.
Y luego se formaba la de Dios es Cristo.
Los Iniciados Negros eran los malos, los Guardianes de no se qué eran los buenos. Dos sectas que representaban el bien y el mal que se enredaban en las ya de por sí difíciles de seguir tramas que Edmond, su guionista y dibujante nos ofrecía.
El malo se llamaba Incógnito, una especie de Darth Vader, y el bueno se llamaba Arcano, una especie de Obi Wan sabelotodo. Acción, fantasía, peleas, medallones mágicos, y hasta una visita a Tenerife surgiendo de un mundo subterráneo para salir por el pico del Teide.
El tema es perfecto para una película, pero tal vez por tratarse de un cómic español que no traspasó muchas fronteras, nunca se hizo (ni se hará), pero lo cierto es que estaba a la altura o incluso por encima de muchos de los súper héroes americanos con los que el cine reciente ha tenido a bien torturanos.
En los años 80 se publicaron diez cuadernillos de estas aventuras, ejemplares que aún conservo en mis archivos, pero jamás se publicó la colección completa. De hecho, estas aventuras las recuerdo deslabazadamente, ya que las leí principalmente en los SuperMortadelos de la época, de los cuáles no siempre disponías de los números correlativos.
Pero ahora los tengo aquí, junto a mi. La colección completa, encuadernada en tres tomos como tres soles. Me da hasta cosa quitarles el plástico.
...mmm... allá voy... no me llamen ni me escriban en las próximas cinco o seis horas... porque estaré un rato en 1985...
Los que nacimos a principio de los 70, (que de niños llevamos aquellas camisetas del Argentina 78), pasamos nuestra infancia y pre-adolescencia de los 80 devorando cómics.
No quedaba otra.
Sólo teníamos una única cadena de televisión (a Canarias no llegó la segunda cadena hasta el 82, por aquello del mundial de Naranjito), así que sólo emitían una película al día, y de dibujos animados ni te cuento.
La emisión se cortaba al mediodía después del telediario, y reconectaba a las 5 de la tarde con dibujos hasta las 6 o algo así.
Recuerdo estar sentado junto a mi hermano frente a la carta de ajuste (¿la carta de qué? dirán los más jóvenes) pendiente de aquel reloj que se aproximaba inexorablemente a la hora de inicio.
Y por supuesto, no había video, ni "deuvedés", ni internet, ni plataformas digitales de televisión, así que veías los dibujos, te ibas a jugar a algo que se parecía al fútbol a la calle, y cuando volvías leías "tebeos".
Ciertamente, la oferta era infinitamente menor, pero le tenías más respeto a lo que veías, ya que o era esa peli o era ninguna, por lo que te la tragabas hasta el final. Ahora, si no te gustan los tres primeros minutos, simplemente cambias de canal.
Pero bueno. No era de esto de lo que quería hablarles.
Hoy, recorriendo ese templo maldito que es el Corte Inglés (que junto con el Real Madrid, el MacDonald´s y Microsoft forman el Eje del Mal), en busca de material escolar para mi hijo, no pude evitar acercarme a la sección de cómics.
Y me encontré de pronto ante uno de mis iconos nostálgicos más poderosos.
Una reedición en tres tomos de las aventuras de Jan Europa.
Ya te digo. Los que crecieron consumiendo frenéticamente los SuperMortadelos de la editorial Bruguera sabrán de qué les hablo.
Y no pude evitarlo. Ya sé que no están los tiempos como para gastarse 19 € en cómics, pero es que me regalaban con su compra "La muerte de Gwen Stacy" (la original) y una taza de Spiderman.
(¿pero tú que edad tienes Danié...?)
Jan Europa o el Hombre que regresó de la muerte.
El tipo era un soldado inglés de la primera guerra mundial, al que le cae una bomba que, en vez de matarlo bien muerto, lo que hace es convertirlo en inmortal. Y años después, el tío se reencuentra con su novia convertida en una ancianita adorable, y la nostalgia le dura hasta que conoce a la nieta, que está más buena que el pan de Agüimes.
Así arrancaba la historia.
Y luego se formaba la de Dios es Cristo.
Los Iniciados Negros eran los malos, los Guardianes de no se qué eran los buenos. Dos sectas que representaban el bien y el mal que se enredaban en las ya de por sí difíciles de seguir tramas que Edmond, su guionista y dibujante nos ofrecía.
El malo se llamaba Incógnito, una especie de Darth Vader, y el bueno se llamaba Arcano, una especie de Obi Wan sabelotodo. Acción, fantasía, peleas, medallones mágicos, y hasta una visita a Tenerife surgiendo de un mundo subterráneo para salir por el pico del Teide.
El tema es perfecto para una película, pero tal vez por tratarse de un cómic español que no traspasó muchas fronteras, nunca se hizo (ni se hará), pero lo cierto es que estaba a la altura o incluso por encima de muchos de los súper héroes americanos con los que el cine reciente ha tenido a bien torturanos.
En los años 80 se publicaron diez cuadernillos de estas aventuras, ejemplares que aún conservo en mis archivos, pero jamás se publicó la colección completa. De hecho, estas aventuras las recuerdo deslabazadamente, ya que las leí principalmente en los SuperMortadelos de la época, de los cuáles no siempre disponías de los números correlativos.
Pero ahora los tengo aquí, junto a mi. La colección completa, encuadernada en tres tomos como tres soles. Me da hasta cosa quitarles el plástico.
...mmm... allá voy... no me llamen ni me escriban en las próximas cinco o seis horas... porque estaré un rato en 1985...
viernes, 7 de septiembre de 2012
Sobre el próximo estreno de "Ángeles"
Bueno. Ya tenemos fecha para el estreno de "Ángeles".
En Tenerife será el próximo Jueves día 13 a las 20:30 en el TEA, Tenerife espacio de las artes. (entrada gratuita)
En Las Palmas será el siguiente Lunes día 17 a las 20:30 en el Multicines Monopol. (entrada a 1€)
"Ángeles" compartirá pantalla finalmente con el "Nube9" de Josep Vilageliu, y "El Duelo" de Borja Texeira.
No sé el orden en el que se proyectarán pero espero poder meter "El Duelo" en medio de las otras dos, para darle un poco de vaselina a la sesión, ya que las otras dos, la mía y la de Josep, son dos películas bastante crípticas y densas, y el espectador creo que agradecerá el área de descanso que la cinta de Borja puede suponer.
"Ángeles" es un cortometraje que se rodó más que ninguna otra de las que he rodado bajo los parámetros del Cine Leve.
Ante un viaje a Madrid que iba a realizar, contemplé la posibilidad de rodar un corto allí, y miré a mi alrededor para ver de qué recursos disponía.
Y tenía dos actrices, un actor, coste cero y una ciudad como telón de fondo, y a raíz de esos elementos fui construyendo la historia, improvisándola incluso durante el rodaje, al contrario de lo que se hace en otro tipo de cine, en el que se escribe primero un guión, y luego se buscan los elementos para resolverlo.
Es también, como ya he dicho en otras ocasiones, mi trabajo en el que más me he dejado influenciar por el cine de Vilageliu, eliminando del guión las secuencias explicativas dejando esos huecos al espectador que quiera rellenarlos por si mismo.
De esta forma, me alejo en esta ocasión de la linea que había seguido hasta ahora, basada en una narrativa más clásica y de estructura dramática más convencional.
Y lo he hecho conscientemente, y desde el convencimiento absoluto de que es éste el momento de experimentar, desde una libertad e independencia creativa despojada de cualquier deuda con el público.
Porque si no experimentamos ahora, entonces ¿Cuándo?
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