jueves, 6 de septiembre de 2012

de Oscar Schindler a Papá Pitufo

                                                 The walking dead

¿A quién no le gustan las pelis de zombis?
-Bienvenidos a Zombiland- La serie The Walking Dead- etc etc...

  El sub-género de "zombis atacando en masa" dentro del género de terror se inicia oficialmente con "La noche de los muertos vivientes" de George A. Romero en 1968, pero hay algunos antecedentes previos dignos de recordar, (mas allá de los primeros "Yo anduve con un zombie" (1943) o "White zombi" (1932), que, a pesar de ser de muertos vivientes, no tenían las características de "masas de zombis putrefactos atacando humanos", tal y como entendemos hoy en en día el género)

   Cuatro años antes de la película de Romero, en 1964, en la irregular "The last man on Earth" dirigida por Sidney Salkow (o por Ubaldo Ragona, dependiendo de la copia que vean), adaptación de la magnífica novela de Richard Matheson "Soy leyenda", los vampiros que tocan los bowlings a Vincent Price (en el papel de Robert Neville / Morgan) dejan a un lado los colmillos para comportarse como auténticos zombis, con ese torpe y lento caminar característico de los muertos vivientes de Romero.
   Lo curioso es que, oficialmente, en la peli siguen siendo vampiros, pero en la práctica, son los primeros zombis del cine.


                           The last man on Earth

   Y hay otro referente anterior aún más llamativo.
   En 1958, diez años antes de "La Noche de los muertos vivientes", el dibujante belga Peyo publicó su cómic "Los Pitufos Negros", historieta en que los pitufos, infectados por la mordedura de una mosca, se transforman en pitufos negros, que sólo saben decir "ñac ñac" y morder a sus congéneres propagando así la enfermedad que amenaza con destruir la pequeña sociedad pitufa, hasta que Papá Pitufo (como un Robert Neville) es el único que queda sin infectar.
   Las viñetas del ataque a la aldea por parte de los infectados hablan por si solas.



                             Los pitufos negros

   Después de la película de Romero, la filmografía zombi se extendió tan rápidamente como la infección pitufa.
   El propio Romero se encargó de explotar el filón hasta la saciedad.




   ¿Y porqué gustan tanto estas películas?
Yo tengo una teoría. En la psicología humana va implícito el instinto agresivo de destruir a los de tu misma especie. No lo hacemos porque los condicionantes sociales y culturales amordazan ese instinto arrinconándolo en el subconsciente.

   Pero en estas películas disfrutamos viendo como los "humanos" disparan a la cabeza a hombres, mujeres y niños desarmados, y no sentimos rechazo porque no se trata realmente de "humanos" sino de monstruosos seres que se les parecen.

   Vemos "La lista de Schindler" (Steven Spielberg-1993) y apartamos la mirada cuando Amon Goeth se asoma al balcón con su rifle de mira telescópica y dispara a los judios del campo, pero nos encanta como desde la azotea de "El amanecer de los muertos" (Zack Snyder- 2004) los "zombis" son masacrados sin piedad.

                                                         La Lista de Schindler

                                             El amanecer de los muertos

   Si hacemos un recorrido inteligente que vaya desde Schindler a los zombis, pasando por el videojuego Doom, es más que probable que terminemos en Columbine.


                                         Videojuego DOOM

   Lo dicho.
Vivan los pitufos negros.

miércoles, 5 de septiembre de 2012

Viñetas y Nostalgia

                          Cómic que dibujé para el frustrado fanzine "13 muñecas"

   Hoy me he enterado a través de El Escobillón, que a Eduardo González, tinerfeño dibujante y guionista de cómics le han nominado para el Premio al mejor guionista nacional de la crítica de la revista Dolmen en su XII edición por su trabajo "Dentro de la Noche".

   Felicitar a Eduardo desde este blog es lo primero que quiero hacer.

  Y luego, abandonarme a la nostalgia, ese ejercicio a veces negativo y a veces no.

   Conocí a Eduardo en Santa Cruz de Tenerife en 1994. Sí, ha llovido. Ambos recibimos juntos unos premios regionales de cómic. Él en la categoría de mejor dibujo y yo a la de mejor guión por mi cómic "Autorretrato", guión que andando el tiempo se convertiría en mi primer cortometraje.

   Luego, en 1996, volvimos a coincidir en Barcelona con motivo del Salón del Cómic que se celebró en la Estación de Francia de la capital barcelonesa.

                        Un servidor, posando en el Salón del Cómic de Barcelona 1996
   
   A los que habíamos ganado algún premio del extinto certamen de Juventud y Cultura nos ofrecieron viajar al Salón para "entablar contactos" con el mundillo del cómic profesional.

   Imaginen lo que representó para un joven de 23 años como yo, que no había salido en mi vida de Canarias, aterrizar de pronto con su carpeta de dibujo bajo el brazo en aquella ciudad que respiraba cultura por todas sus calles, plazas y aceras.

   Allí coincidí, además de con Eduardo, con otros jóvenes dibujantes canarios: Juan Carlos Mora, que después dibujó "Nelson en Tenerife", Roberto Burgazzoli, que estuvo un tiempo publicando en el Canarias7, Alberto Hernández, magnífico dibujante que era clavadito a Michael Madsen en Reservoir Dogs.

                   En el hall del Hotel Comercio en Las Ramblas: Roberto Burgazzoli, un servidor
                                    y dos amigos más, comiqueros de pro. Perdonen por no recordar sus nombres.
                                    El chaval de la derecha era de La Palma, seguro. 1996. La foto la hizo Eduardo
                                   González.

   Guardo un gran recuerdo de aquel viaje, y no sólo por ser mi primera aventura peninsular, sino porque me sentí de pronto en medio de un grupo de personas con las que compartía las mismas inquietudes artísticas y un mismo amor por el cómic.

                    Eduardo González, con su envidiable carpeta de dibujo en la mano, junto
                                     con otro compañero dibujante en la Plaza de La Catedral de Barcelona 1996.
                                     La foto la hice yo.

   Nunca olvidaré aquellas conversaciones a las once de la noche en la Plaza de Cataluña:
-Han censurado el Hitler SS- Carlos Giménez es mejor que Jordi Bernet- Que te calles- Yo paso de tener novia, las novias te quitan tiempo de dibujar-
   Inolvidable.

   En aquel Salón del Cómic me topé con el mismísimo Jordi Bernet, y le pedí que me firmara un autógrafo: 
-¿Dónde te firmo?
-Aquí- y saqué una de mis páginas.
-¿esto es una página tuya? ... Coño...

   Guardo aquel "coño" junto con su autógrafo en ese rincón de mi cajita de Pandora inversa.


                                    Autográfo de Bernet sobre mi página

   De aquel viaje surgió la idea de elaborar un fanzine con obras de dibujantes de ambas provincias. Y lo hicimos.
   Dibujamos cada uno una historieta y el fanzine contaba con el apoyo de la concejalía de Cultura.
   Recuerdo ver la revista ("13 muñecas" iba a llamarse) ya maquetada cuando al final no sé que pasó que no llegó a salir ni el primer número.
   
   Pero fue una bonita experiencia que me hizo viajar a Tenerife a reunirme con aquellos amigos chicharreros siempre en La Plaza de Los Patos, y a compartir algún sandwich con Eduardo González, que me llevó a una sandwichería en una calle trasera de no se dónde en Santa Cruz (mi memoria ya no llega a tanto como para saber donde).

   Todos ellos siguieron manchando páginas con su talento, mientras que a mi, aquel puñetero cómic me empujó detrás de la cámara de cine, maldita sea la hora...



                        Viñetas del cómic y su equivalente cinematográfico "Autorretrato"
   
   Luego engordé y me salieron canas... y ya sólo cojo el rotring (perdón, stadler del Nº 3, que aún me acuerdo) para elaborar los storyboards de mis cortos...

   Ya nunca volveré a tener 23 años, ni las ilusiones intactas,  ni a ir a Barcelona por primera vez...
No sé. La nostalgia es a veces un ejercicio negativo y otras veces... no.

martes, 4 de septiembre de 2012

El vórtice del Guiniguada

   Cuán no fue mi alegría cuando, hace unos meses, un grupo de indigentes culturales proyectamos nuestros cortometrajes en el Teatro Guiniguada. 
   Era la primera vez que la sala albergaba una proyección completamente independiente a la cultura oficial.

   Recuerdo que la tramitación fue un auténtico pantano. Enviamos las infos varias veces. Solicitudes oficiales, papeleo, declaración de intenciones etc etc, pero finalmente tras la batalla burocrática conseguimos acceder al templo institucional oficial.

   Es curioso, pero para la próxima proyección que haremos este mes en el Monopol sólo necesitamos un e-mail para tramitarla. 
   Algunos dirán que, bueno, que el Monopol es una empresa privada y que por eso no requiere tanta burocracia.
   Puede ser, aunque (y sin entrar en el debate de en que clase de sociedad vivimos en el que el acceso a lo público que nos pertenece es más difícil que a lo privado) hay que decir que tembién proyectaremos en el TEA, que es una entidad pública, y también sólo hemos necesitado un simple e-mail para cerrar la proyección.

   Al margen de todo este lío burocrático, resulta que ahora para acceder a proyectar en el Guiniguada ya no sólo te piden todo ese papeleo, sino que te dicen que se reunirán para decidir qué proyectos se aceptarán y cuáles no. 
    Los que no tengan la suerte de pasar la "criba" de los funcionarios, tendrían que pagar los gastos de la proyección.
   Una proyección conlleva unos gastos. Hay que pagar al proyeccionista, (indispensable para proyectar, de acuerdo), y también hay que pagar a una azafata vestida de azafata, indispensable para... para... ir vestida de azafata...

   Pero no puedes llevar a tu propio proyeccionista y a tu propia azafata y pagarles lo que tú acuerdes con ellos. No, hay pagar a su personal y pagar lo que ellos han estipulado. Esto, y de facto, significa PAGAR por usar la sala.

   Y no deja de ser irónico, no ya el pagar por usar una sala que es nuestra, porque es nuestra, esa sala y todo lo que hay dentro es del pueblo, lo hemos pagado, sino que se trate precisamente del Guiniguada por el que haya que pagar.

   ¿Nadie se acuerda ya del vórtice o agujero negro que, como un fonil, se trago millones y millones del dinero público?
   ¿Nadie se acuerda ya de los presupuestos disparados, del dinero que desaparecía, se esfumaba como los disparos en Aliens? ¿encima quieren que volvamos a pagar por algo que ya pagamos en su momento y con creces?

   Parafraseando a Eddie Felson en la escena final de "El Buscavidas": -No, tu precio es demasiado alto, pagarlo sería como aceptar que ella no existió".


domingo, 2 de septiembre de 2012

Juguetes


   Desde que apareció el video, los cineastas pobres (y no tan pobres) han estado tratando de usar sus herramientas para acercarse lo más posible a la estética del cine. 

Los festivales de cortos no querían nada en video, con esa imagen electrónica cagalitrosa.

   La accesibilidad de las nuevas tecnologías digitales por parte de cualquier hijo de vecino allá por los primeros años del presente siglo hizo posible que, quien más quien menos, todo el mundo pudiera rodar una película bajo el criterio de unos mínimos.

  Recuerdo los comentarios de la época: "Danny Boyle rodó con la Sony 170 una parte de 28 días después" - "Steven Soderbergh no sé qué"...

Pero la estética no era la misma.
   La imagen es entrelazada, sigue despidiendo ese Look Video en los movimientos.
   Entonces el software te traía aquello del desentrelazado. Se lo aplicabas y mirabas la pantalla... mmm... se acerca, se acerca, pero no es lo mismo.

   Los festivales de cortos no te aceptaban casi nada en video que no viniera desentrelazado.

   Luego las cámaras empezaron a venir ya desentrelazadas. "Estas cámaras nuevas ya graban en progresivo". Ya no hay que desentrelazar en el ordenador... Las Sony 150 y 170 tuvieron una vida efímera. Ya nadie las quería en apenas dos años. "Es que graban en entrelazado"... El HDV lo petaba.

...mmm... sí, pero sigue sin ser lo mismo...

Los festivales de cortos no querían nada que estuviera desentrelazado de software. Querían el look progresivo.

   Apareció la RedOne, pero sólo estaba al alcance de quien tuviera dinero, o subvención, o ninguna de las dos cosas anteriores pero sí un padrino, y esos eran pocos, así que no influyó demasiado en el "cine pobre".

   Hasta que apareció la Canon. La cadencia de movimiento era cinematográfica, la profundidad de campo era cinematográfica, y las ópticas, y todo era cinematográfico. 
mmm... esto ya se parece más. 
   
   Ahora los festivales de cortos ya no quieren nada que no tenga la estética Canon...

Sí, sí...
   Pero ¿y el guión?



viernes, 31 de agosto de 2012

o Brooke Shields o Michael Douglas


Es evidente que el Ser Humano ha fracasado.
   No hay más que ver fotos como éstas.

   Y ¿Qué puede hacer uno? ¿Pagar 36 euros al mes a una ONG y borrar la foto de tu cabeza?
   Si, quizás... antes de la crisis lo hacía, ahora ya ni eso.

  Y después podemos continuar con la orgía de croissants al desayuno y "adeeseeles" en los Macs, y quejarnos de los recortes que no nos han permitido irnos a Ibiza este año.

   A mi me dan ganas de echarme a correr y no detenerme hasta que pierda de vista a cualquier ser humano.
   Me atacan dos películas cuando me pasa esto:
O Brooke Shields y su "El Lago Azul", con esas palmeras y esas playas, comiendo cocos y pescando peces con un palo. Y que nunca más se sepa de mí, ni yo saber nunca más nada de nadie. Dejar de existir para este estercolero, esta bola de mierda giratoria que llamamos Planeta Tierra.

O podemos hacer la de Michael Douglas en "Un día de furia".
   ¿quién no sintió simpatía por aquel tío? ¿y quién no ha fantaseado con hacer lo mismo alguna vez? Lástima que los guionistas la cagaran haciendo que al final el tipo estuviera desequilibrado por su traumático divorcio y no poder ver a su hija.
   Eso le restó denuncia social a la cinta. Me hubiera gustado más que el protagonista no tuviera ningún problema personal que "justificara" o más bien "explicara" sus acciones. 
En fin. Era mucho pedir.


   Lo cierto es que no haremos ninguna de las dos. Ya no hay islas desiertas donde naufragar, y tampoco nos vamos a poner a disparar ahí por la calle a las cabinas telefónicas, así que sólo nos queda esperar.

   Y eso es lo que haremos. 
Los que tenemos hijos sabemos que el traer un niño a este mundo de mierda es el acto más egoísta que un ser humano puede llegar a cometer. 
Lo traemos a esta cloaca para que nos haga la vida menos asquerosa, sin pensar en el mundo en el que lo vamos a dejar.

Así que sí, sólo resta esperar. ¿El qué? Ni puta idea, la verdad.

   Espero que algún día la Naturaleza sea sabia de verdad, y le dé una oportunidad a los osos, o a las lombrices, porque el ser humano ha fracasado.


jueves, 23 de agosto de 2012

Editando La Nada

   
   A veces la vida te hace regalos inesperados. Nada material, no, más bien algo espiritual que enriquece y satisface las inquietudes artísticas.

   Y esto me ha pasado gracias a que mi amiga Fátima Luzardo (a la que mis mil doscientos millones de fans recordarán como la actriz que hacía de ´la señora´ en "Cerca del Mar"), me ha invitado a elaborar el montaje de su película "La Nada Cotidiana".

   Sinceramente, no tenía ni idea de lo que me iba a encontrar al abrir las imágenes. 
   Sí, había visto fotos del rodaje en el Facebook, y Fátima me había enviado el guión, pero así todo, en esto del cine, son las imágenes las que hablan.
   Y vaya si hablaron.
   Los planos fueron fluyendo del disco externo y se colocaron ellos solitos en la linea de tiempo, como puñeteros retales de poemas de Walt Withman o algo así.

   Planos que hablaban de... nada, sí, de nada, pero es que para (no) hablar de nada, hay que saber hacerlo. Hay que saber cuando sobra la palabra, cuando la mirada ha de estar perdida. Hay que escuchar un paisaje del mar en silencio, o un ruidoso pero mudo tranvía que circula de noche.
   Sí, hay que saber, y no todo el mundo sabe.

   Tardes y dioptrías cedidas a la pantalla del ordenador mientras afuera el mundo ajeno sigue a su propio ritmo, para acceder finalmente a un pequeño agujero en la pared, un ojo de cerradura por el cuál ver la belleza, la tristeza, la ilusión y la soledad que nos brinda esta "nada cotidiana".

   En este (sorprendentemente) primer trabajo tras la cámara como directora de Fátima Luzardo, los planos dicen lo que los personajes callan, y la cámara, estática de corazón, simplemente está ahí, sin alardes, sin prepotencia.

   Tierna declaración de amor a La Laguna en la que la ciudad es un personaje más que se entrelaza con unos hombres y mujeres que podríamos ser cualquiera de nosotros, interpretados de hecho muchos de ellos por no-actores.

   Y como es de bien nacidos ser agradecidos, sólo me queda darle la gracias a Fátima Luzardo por haberme dejado entrar en este proyecto y por haber confiado en mí como montador de su corto-largo.

   Espero que pronto se pueda ver este bonito trabajo al que le deseo una larga vida en el mundillo absurdo del cine canario.
   Y si no es así, al menos nadie nos quita ya lo bailado.

domingo, 19 de agosto de 2012

Una pedrada en toda la cabeza














El próximo mes de Septiembre (aún no tengo la fecha), intentaremos estrenar nuestros últimos cortometrajes tanto en Tenerife como en Las Palmas.
Ya dije una vez que cuando compartimos pantalla no es siempre por afinidad entre las obras, sino por afinidad entre los obreros.

   Sin embargo, en esta ocasión las obras coinciden mas allá de la filosofía de rodaje inicial.
   "Nube9" (2011) de Josep Vilageliu y "Ángeles" (2012) del coleguita que les habla, son curiosamente dos cortos de género sin serlo.
   "Nube9" es ciencia ficción pero sin los elementos típicos del género, y "Ángeles" es aparentemente de terror, pero prescinde de cualquier intención de generar miedo al espectador. 
   Así, las dos son aproximaciones a un cine clásico desde un punto de vista personal.

"Nube9" recuerda, inevitablemente al Alphaville de Godard, y me consta que ésa era la intención de su director.
   Para el que escribe, ésta es. junto con "Reflejo en Rojo" (2010) la mejor obra de Vilageliu, a pesar de que el propio director "lamente" haberse alejado en esta ocasión de los parámetros del Cine Leve.
                                      Chantal Rodríguez en "Nube9"   

Aquí Vilageliu, apoyado por su reparto habitual de actores y por el mismo equipo técnico de sus obras anteriores, hace gala más que nunca de su talento visual, regalándonos poderosas imágenes que contribuyen a crear una sugerente atmósfera.

"Ángeles" es sin duda un película diferente a las que he rodado anteriormente. Sí, está adscrita a la corriente de Cine Leve, pero en su narrativa y su guión me alejo de mis constantes anteriores.
   Es mi película más "vilageliuzada". En una ocasión, Vilageliu me comentó que a veces tenemos una imagen en mente, y elaboramos un guión a su alrededor como anécdota que nos sirva de excusa para plasmar dicha imagen. Así pues, desde la libertad creativa, y siempre en sus propias palabras, podemos "prescindir de la anécdota y quedarnos con la imagen".


                                                      Penélope Acín en "Ángeles"
   
Y eso es lo que he tratado de hacer, eliminando del guión cualquier escena explicativa intermedia, dejando al espectador la labor de rellenar esos huecos.

   Ahora bien...
  Proyectar estas dos películas juntas constituye toda una pedrada en la cabeza para el público.
   Dos densos ladrillos de 20 minutos cada uno que proyectados en bloque pueden provocar la auto-nominación para abandonar la sala de más de un espectador.
   Ambas requieren de un poco de esfuerzo por parte de quien las vea. Pueden analizarlas hasta encontrarles el sentido (que les aseguro que lo tienen), o pueden dejarse llevar por las fuerza visual de las imágenes... o pueden esperarnos a la salida para insultarnos.

   Avisados quedan...

P.D: A los amigos de Vilageliu que siempre que él estrena un corto. ustedes no van a verlo porque coincide con algún trabajo mío, y como ustedes son tan chiquillajes que como yo les caigo mal, no les importa hacerle el feo a su amigo, decirles que yo a lo mejor no puedo ir al estreno en el TEA, pero que he hablado con el director del TEA para que monte un parque con columpios y toboganes para que se entretengan los niñatos como ustedes.



martes, 14 de agosto de 2012

"Bucle", para los amantes del cine leve

   
Ayer vi una película.
   Sí, sí, como lo oyen.
Me gusta ver películas sin saber nada de ellas. Los trailers trasmiten demasiada información previa, resultado lógico de la saturación de un mercado que trata de vender su producto.

   Pero a veces, la vida te brinda la oportunidad de acceder a películas y si te auto-impones la disciplina de no leer las sinopsis, te puedes encontrar con felices descubrimientos.

   Y esto es precisamente lo que me pasó ayer. Sólo vi el título: "Bucle", y me negué a saber de que nacionalidad era ni de que iba.

   Tras sólo unos minutos de visionado, supe que estaba ante algo que no me iba a dejar indiferente gracias a sus características:
- Largo independiente
-Bajo (muy bajo) presupuesto
-Nivel de producción al alcance de cualquiera
-Guión basado en personajes, dando fuerza a las interpretaciones por encima de cualquier otra cosa

   Es decir: Cine Leve.

   "Bucle" (2011- Héctor Kerzowitz) es así, un ejemplo de lo que el Cine Leve puede llegar a ser. 
  Ópera prima de este joven director barcelonés, su reparto coral de grandes pero desconocidos actores indaga sobre las relaciones humanas simples pero a la vez complejas.


   No hay travelings espectaculares, no hay grúas ni steadys, no hay excesos ni giros dramáticos en el guión, no hay falsedad en las historias. No, sólo hay actores ante la cámara hablándonos de situaciones humanas que se encadenan una tras otra para regresar al punto de inicio.

   Me he sentido cercano a esta película al ver a los personajes caminando por las calles y como, al fondo, los transeúntes se giraban para mirar a la cámara. Casi he podido leer en sus labios: "mira, ¿qué es eso? ¿están rodando una película?".

   Me he identificado con esos planos de un pasillo cuya moqueta hace ese efecto "moaré" del que el cine leve no puede librarse a menos que tengas presupuesto para cambiar la moqueta de ese prestado pasillo.

Además, esta película es de ésas que consiguen despertarte de nuevo el gusanillo creativo, que invitan a los cineastas desencantados a ponerse de nuevo tras la cámara, demostrando que se puede hacer buen cine sin necesidad de disponer de ayudas y subvenciones.

   Es "Bucle", en definitiva, una película a tener en cuenta, ya que este "cine leve" pronto será una de las pocas vías de escape que nos quedarán a los realizadores para contar nuestras historias.

   Espero, con ansia, mas "bucles" de todos nosotros...

¡Viva el cine leve!

sábado, 11 de agosto de 2012

La neurona "tal y cual" y los vampiros creativos

EL AUTOR DE ESTE BLOG QUIERE AGRADECER A AREHUCAS RON BLANCO POR SU INESTIMABLE COLABORACIÓN A LA HORA DE ESCRIBIR ESTE POST. SIN USTEDES, ESTO NO HUBIERA SIDO POSIBLE. GRACIAS.



   Cuando ya tienes el cerebro derretido y finalmente te queda una sola neurona, esa neurona se denomina "Neurona Tal y Cual".
   Ya saben. Esa que en una conversación es la responsable de que sustituyas en tus frases los verbos por "tal" y los sustantivos por "cual".
   Ejemplo: "Ayer fui a tal y me encontré con cual, y le dije faaas".

  Yo, en mi juventud ingerí bastante alcohol. Eso debió de producir una limpieza étnica de mis neuronas, y tal vez por eso mis cortos son penosos.
   Para ilustrarles, aquí les dejo una foto de principios de los noventa en la que aparezco con una importante intoxicación etílica mientras le como la bola a una guiri en Playa del Inglés.




   Y digo bien la bola, porque la bola era lo único que le comía yo a las tías en aquella época.
   Ahora no ,eh, lectoras asiduas de este blog, que ahora he desarrollado una técnica que...

   Bueno, no nos desviemos del tema.
   Lo cierto es que ya casi ni bebo alcohol excepto en ocasiones especiales, como por ejemplo cuando llega el Festival de Cine de Las Palmas.
   No sé porqué, la verdad. Quizás sea por la euforia de reencontrarte con amigos y compañeros, o quizás porque el festival no hay quien lo aguante sereno.

   El tema es que en esas tertulias post-proyecciones festivaleras solemos consumir grandes cantidades de alcohol, y la euforia colectiva nos enrala y nos suelta la lengua.

  ¿Por qué digo esto?
   Pues porque he asistido en más de una ocasión a lo que yo llamo "Rodajes de barra".
   Me explico. Nos echamos cubatas y empezamos a flipar con lo que vamos a rodar, contando nuestras ideas y nuestros guiones a todo el que tenga orejas.

   Y las barras de los bares son el habitat natural de una especie autóctona llamada "vampiros creativos", que, al estilo de una esponja, absorben las ideas de los demás y por arte de fotosíntesis artísticas, durante esas noches, las convierten en suyas propias, llegando a convencerte meses después, que esa idea siempre fue suya, que fue él el que te la contó a ti y no al revés.

   Creo que éste es un tema interesante para escribir una buena historia de vampiros.
   Unos vampiros normales, pero que descubren que el talento artístico reside en la sangre, y entonces se dedican a chuparle la sangre a artistas desconocidos, robándoles así el poco talento que puedan tener, para luego venderles esa sangre a los artistas consagrados.
   La peli podría empezar con una escena de un director de cine que no consigue rodar una escena, y entonces llama a su "vampiro -camello" para que le venda sangre. Se inyecta esa sangre y luego consigue rodar la escena.

   Los vampiros tendrían así dominado el mercado del tráfico de sangre, para venderla a los artistas ricos y famosos. y entonces hay una vampira a la que le encargan chuparle la sangre a un escritor mediocre para quitarle algo de talento, pero ella se enamora de él, y lo que hace es darle de beber su propia sangre para que él se convierta en alguien con talento y triunfe. Incluso podríamos incluir una escena sexual entre la vampira y el escritor, y cuando él le chupa las tetas a ella, de las tetas sale sangre que él bebe y entonces...

Ay, les estoy contando mi idea ¿No me la irán a plagiar y luego decir que siempre fue suya, verdad?

   Bah da igual, yo se la plagié a mi hermano...

   Ahí va otra foto mía de los noventa.

   
"Que les den, churri".



jueves, 9 de agosto de 2012

En la calle

                                         Rodaje de "Rota" (Daniel León lacave 2011)

   Cuando rodábamos "Aniversario de nada" (David Delgado- 2008), solicitamos un permiso municipal para poder montar un andamio en el exterior de un edificio para poder rodar "desde fuera" una secuencia en una habitación.
   Nunca nos contestaron, y el director suprimió la escena.
   Si en el plan de rodaje la secuencia estaba prevista para un lunes, pues el martes aparecieron dos policías con el permiso concedido...

   Al año siguiente, cuando íbamos a rodar "Los Pechos de Paula" (2009- Daniel León Lacave), solicitamos un permiso en el ayuntamiento para rodar en la plaza de Santo Domingo de Vegueta.
   Me dijeron que sí, pero que tenía que pagar no sé cuanto, además de contratar un seguro por si rompíamos algo, y lo mejor de todo, la perla, que sí, nos daban permiso pero "si al Ayuntamiento se le antojaba ese día planificar algún acto oficial en esa plaza, el permiso quedaba anulado".

   ¿Se imaginan?
   Equipos alquilados, personal citado, planning de rodaje, catering comprado... pero nos podían anular el permiso...

   Así que, desde entonces, he optado por no pedir permiso por rodar en las calles públicas. Voy y ruedo y ya está, que para eso son calles públicas.
   Vale, entiendo que si vas a cortar las calles o meter maquinaria tipo grúa o traveling, necesites un permiso, pero ¿para ir con una cámara, un trípode y una pértiga sin molestar a nadie?

   Esas calles son nuestras, las hemos pagado, y no estamos ocasionando ningún perjuicio a nadie. ¿Un turista puede sacar su handycam y grabar en Las Canteras, pero nosotros tenemos que pedir permiso? ¿Cuál es la diferencia? ¿Que llevamos una pértiga y un trípode?

Hay anécdotas para parar un carro. Rodando en Las Canteras "En el lago azul" dos policías municipales en bici se nos acercaron para pedirnos el permiso.
   Le dije que no teníamos, pero que yo era amigo del concejal de distrito, una mentira podrida claro, y entonces los tipos se fueron rogándonos que termináramos pronto.

                          Rodaje de "En el lago azul" (Daniel León Lacave 2010)

   Y en el metro de Madrid, cuando rodábamos "Ángeles", un segurita tipo Robocop nos echó del andén como agua sucia, pero nos libramos de la multa de 6.000 eurazos que nos podían haber petado.
   Tuvimos que trasladar un asesinato en la vía del tren a un puente de la M30. (viva el cine leve).

                              Rodaje de "Ángeles" (Daniel León Lacave 2012)

   Y no crean que nada de esto es nuevo.
   Al propio Alfred Hitchcock le negaron el permiso para rodar en las Naciones Unidas aquella secuencia de "Con la muerte en los talones", así que camufló una cámara en un coche y filmó en secreto a Cary Grant subiendo las escaleras del edificio de la ONU.

   Y la que más me gusta:
   Kubrick rodaba en las calles de Nueva York su "El beso del asesino" sin permiso y con un equipo técnico no sindicado, cuando de pronto se vio rodeado por seis policías exigiéndole el permiso.
   Kubrick sacó la cartera y le dio 20 dólares a cada uno de los policías y éstos se esfumaron en la nada.
   Kubrick cobraba el paro por aquel entonces...

   Pronto ya no tendremos ni 20 dólares, y tendremos que hacernos amigos del concejal del distrito, pero esta vez de verdad...


martes, 7 de agosto de 2012

Hablando de mujeres

"EL PRIMERO EN COMPARAR A LA MUJER CON UNA FLOR FUE UN POETA, EL SEGUNDO UN IMBÉCIL"
VOLTAIRE

                         Penélope Acín y Mery Rivero en "Ángeles" (2012) Daniel León Lacave

   Mi hermano suele decirme que en mis cortos hago sufrir demasiado a mis personajes femeninos, de lo cuál, según él, se desprende cierta misoginia.

   Simplemente creo, aunque sea ya un comentario muy manido, que el universo de la mujer resulta mas complejo que el del hombre, y por tanto, mucho más interesante desde el punto de vista cinematográfico.

   Yo he intentado en mis trabajos anteriores acercarme a ese universo misterioso que es la psicología femenina.
   "Princesa" (2003), "Hanna después del tiempo" (2004), "Cerca del mar" (2010) son algunos de esos títulos. 
   Y sí, es cierto, se las hago pasar putas, pero créanme que no es por misoginia. Simplemente, sin conflicto no hay película, y la complejidad del universo femenino nos brinda un amplio abanico de posibilidades conflictivas.

   Pero si hay alguno de mis cortos en el que más traté de abordar este tema fue en "Los pechos de Paula" (2009).
   Recuerdo discutir con Emma Álvarez León , una de las actrices protagonistas, acerca del lesbianismo emocional sutil que quería mostrar yo entre los dos personajes femeninos principales.
   Yo quería llenar de matices la trama, matices que enriquecieran a los personajes.
   Bueno, vean el corto y me dicen que opinan.


                      Emma Álvarez León y Zaida Alonso - "Los pechos de Paula" 2009- Daniel León Lacave

   En la reciente filmografía canaria encontramos varios títulos que también tratan de abordar cinematográficamente la psicología femenina: "Cosas que olvidamos" de Iván López, "Ridícula" de Domingo González, "La vida en las manos" de Mercedes Afonso.


                               Naira Gómez- "Cosas que olvidamos" Iván López (2011)

   El rol de la mujer en el cine ha evolucionado paralelamente a la sociedad, como no podía ser menos.
   Desde una Blancanieves, discapacitada para hacer nada que no sea dejarse salvar por los enanitos y ser besada por el príncipe, pasando por las femme fatale a lo Barbara Stanwyck en "Perdición", hasta Thelma, Louise y su oligofrénica huida de los malvados seres masculinos.
   Todos ellos no son más que clichés estereotipados, burdos reflejos de los roles socioculturales asignados a las mujeres a lo largo de la historia tanto por hombres como por mujeres.
   
   A veces, cuando hablo de esto, me viene a la memoria el cine de Kubric. Es curioso porque en su filmografía el rol de la mujer es  siempre secundario.
   Y sin embargo, en su primera y en su última película, asistimos a un interesante análisis de la psicología de la mujer.
   En "El beso del Asesino" de 1955 - (sí, ya sé que Killer´s Kiss no es su primera película, pero como si lo fuera) - el personaje de Gloria (Irene Kane) se me antoja terriblemente cercano al de Alice (Nicole Kidman) en "Eyes wide shut" de 1999.
   Ambas comparten la misma frialdad, un hielo que desarma, ambas mantienen una relación extrañamente distante con el protagonista masculino.




   Sin duda, la escena famosa de Kidman en bragas soltándole su discurso sobre la psicología femenina a un asombrado Cruise constituye todo un tratado sociológico en sí misma

   Pero si hay una película con la que me quedo, la que para mi es sin duda la mejor muestra de psicología femenina de la historia del cine, ésa es "El Tercer Hombre" (1949).


                                                  "El tercer hombre" Carol Reed- 1949
   
   Sí, ya sé que es una peli de cine negro, de trama de suspense, y que habla sobre la amistad, el hacer lo correcto etc etc pero... cuando la veo sólo puedo ver a Alida Valli. Sólo puedo ver a esa mujer que desprecia a Joseph Cotten, el bueno, honesto y honrado Holly Martins, y que sigue enamorada contra viento y marea de un Orson Welles / Harry Lime que vende medicina adulterada a los hospitales infantiles, que no duda en traicionar a la propia Alida / Anna y venderla a los soviéticos (¡a los soviéticos ná menos! yo hago eso y me quedo sin novia seguro) con tal de salvar su pellejo.
   Pero ella, nada, pasa de Joseph y sigue emperrada con Orson.
¿Por qué? Buena pregunta...
   ¿Que se puede hacer ante esto? Pues seguir de largo en el camino del cementerio.















lunes, 6 de agosto de 2012

La pasión y la estrategia

   
Tengo una teoría, sin base científica, vale, pero una teoría al fin y al cabo.
  Creo que la pasión por hacer cine es directamente proporcional al tamaño de los atributos sexuales.
   Hay que tener los huevos como los de aliens para rodar cortos sin apoyos, sin padrinos, sin dinero.

   Quizás por eso Jesse Extender, el pene meñique y sus amigos Trucha y Giraespejos sólo ruedan cada cuatro o cinco años cuando consiguen que el Gobierno de Canarias les afloje unos cuantos miles de eurazos.

   Y por eso lo digo.
  ¿dónde está la pasión irrefrenable por hace cine en rodar un corto cada lustro?

    La pasión te aboca al caos, y la estrategia te lleva a... al burdel de las sirenas.

   A mi se me ha acusado de seguir un plan. Que mi blog y mis comentarios responden a una pura estrategia, no sé bien para qué, auto-promoción polémica o algo así.

   Yo ruedo de forma pasional. Cuando tengo dinero y cuando no lo tengo.
   Este año he rodado tres cortos, y tengo intención de rodar dos más antes de que acabe el año.
   Con lo que me he gastado en los tres, podría haber rodado uno sólo, con mejores medios, y estar ahora moviéndolo, presentándolo aquí y allá, haciendo llamadas y contactos...

   Pero esa parte me aburre. No me interesa. No forma parte del proceso creativo. 
   Así que apenas acabo de rodar uno, ya tengo "mono" de rodar otro, y prácticamente me desentiendo del anterior.
   Si esto es una estrategia que baje Dios y lo vea.

   Podemos estar pendientes siempre de convocatorias de ayudas, subvenciones, etc etc,... o podemos rodar...

   Hay muchos nombres a los que admiro, que no esperan a ver si les toca la lotería amañada, y optan por rodar sus cortos por su cuenta: Armando Ravelo, Manolo Dauta, Josep Vialegliu, Pedro García, David Delgado, José Alberto Delgado.
   Muchos de estos trabajos cuentan con escasos medios, y otros no, pero todos coinciden en la pasión de hacer cine sin esperar otra cosa que no sea el propio corto terminado.
   Eso es pasión, lo otro, esperar para rodar un corto sólo y únicamente cuando tienes mucho dinero, es estrategia.

   Naturalmente, hay proyectos que no se pueden afrontar sin dinero, y esos sí tienen que esperar, pero mientras tanto, podemos ir tirando planos, si es que realmente tenemos esa necesidad vital de hacerlo.
   Si no, pues podemos seguir esperando, moviendo hilos, haciendo llamadas, acudiendo a reuniones, rellenando hojas, escribiendo memorias y curriculums...

   Por último, también se ha criticado este blog por el carácter personal de alguna de sus entradas, que, según algunas voces, se aleja de lo que se entiende por "crítica" cinematográfica.
   En efecto. Esto no es un blog de crítica, sino de opinión personal.
   De todas formas, les puedo dar el link de otros muchos blogs que sí son de crítica cinematográfica... nadie les obliga a leer este.





viernes, 3 de agosto de 2012

Putas, subvenciones y autocrítica

UNA PUTA CRÍTICA   (2012)
Guión y Dirección: Daniel León Lacave
Sonido: Neftalí Díaz
Ayudante: Sergio León
Intérpretes: Borja Texeira y Penélope Acín