sábado, 9 de junio de 2012

Ansite es el lugar donde resisten los sueños


   Hace muy muy poquito, en los cines Guayres de Gáldar, se proyectó el cortometraje "Ansite" del cineasta grancanario  Armando Ravelo.

    En esa ocasión no pude asistir al evento. Mis obligaciones familiares me lo impidieron, pero me quedé con la "magua" de verlo, la verdad.

   Hoy he tenido, por cortesía de Ravelo, la oportunidad de verlo, y aunque, si bien no ha sido en la pantalla grande de un cine, como hubiera deseado, pues la pantalla de mi Mac no me ha dejado en la cuneta en cuanto a calidad se refiere.

   ¿Qué decir?
Decir simplemente que me ha llegado. Me ha calado. 
La puesta en escena es magnífica, y sobre todo, rezuma "verdad" cinematográfica.
 Vestuario, localizaciones, dirección artística, todo confluye en perfecta armonía para que esta historia de aborígenes canarios, de conquistadores castellanos, de princesas y guanartemes, resulte creíble.

   Y digo creíble, porque reconstruir épocas pasadas en el cine es uno de los aspectos que más interesantes me parecen de este difícil arte.
   Y en dos sentidos. Uno, porque esa posibilidad que te brinda la imagen captada de contar viejas historias que parezcan nuevas, es apasionante. Y dos, porque, en los tiempos que corren, no conformarte con lo mas sencillo, empeñarte en contar tu historia realizando el esfuerzo titánico que una buena ambientación conlleva, es digno de toda admiración.

   Hay quien dijo que el tema de los aborígenes y la conquista nunca quedaba bien en pantalla. Que nunca era creíble. Son los mismos que se tragan encantados Rapa Nui o Apocalypto sin decir ni mu.

   Y a mi juicio, lo que me resulta realmente llamativo de este trabajo, es que Ravelo no pretende hacer un documental, sino ficción en toda regla. Sus planos, su lenguaje, su narrativa es cine, cine en estado puro. Los actores y sus interpretaciones cuidadas. En todo momento estás viendo una película.

   ¿Qué mas decir? ¿hablamos de mas de 70  profesionales que lo dieron todo? ¿hablamos de una cuidada producción que se llevó a cabo al margen de ayudas institucionales, antes y después, aunque tampoco las buscaron?

 ¿Hablamos de los testículos como macetones que hay que tener para hacer algo así?

   ¿O hablamos del ninguneo, de que, a pesar de haber llenado dos veces el Monopol y abarrotado los Guayres, Armando, Bentejuí y Guayarmina siguen sin existir ni para los medios culturales ni para las instituciones?

   "Ansite" es la historia de un resistente, de un hombre que no se rinde, de alguien que prefiere perder (vencer a su manera) y estar solo, que venderse para no estarlo. 
  
    De esta forma, "Ansite" es también, en una segunda lectura, la historia de un hombre que hace cine, contra viento y marea, sin renunciar, firme en la roca. Que se empeña en hacer realidad su proyecto.

   "Ansite" es el lugar donde resisten los sueños.